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MEMORIAL de JULIÁN BESTEIRO

(1940-2009)

1940 a 1960 - Del Olvido de Carmona al Homenaje de Madrid

1940 - Julián Besteiro es enterrado en el Cementerio Civil de Carmona

Lapida Sepulcral de Julián Besteiro en el Cementerio de Carmona

Telegrama del Gobernador Civil de Sevilla a la Dirección General de Seguridad comunicando la muerte de Julián Besteiro en la Cárcel de Carmona

1947 - Articulo de Andrés Saborit en El Socialista "Julián Besteiro y la Junta de Defensa de Madrid" (1 de mayo de 1947)

1959 - Autores Varios - "A Don Julián Besteiro al cumplirse los 20 años de su muerte" - México -DF

-Juan Simeón Vidarte

-Diego Martínez Barrio

1959-José del Río - "Besteiro Mártir" en El Socialista (24 de Septiembre )

1960 (29 de Junio) - Julián Besteiro es enterrado en el Cementerio Civil de Madrid, trasladando sus restos desde el Cementerio Civil de Carmona.

Entrada del Cementerio Civil de Madrid.

1960 (27 de Septiembre) - Primer Homenaje a Julián Besteiro en el Cementerio Civil de Madrid

Dolores Cebrián escribe a la dirección del PSOE en el Exilio (Toulousse) una Carta de Gratitud

1960 - MANIFIESTO en Memoria de Julián Besteiro

Iniciativa de jovenes socialistas como JOSEFINA ARRILLAGA, colaboradora cercana a Antonio Amat

Manifiesto condenaba la violencia en política e iba encabezado por ENRIQUE TIERNO GALVAN

-Menendez Pidal

-Gabriel Maura

-Ridruejo

-Pérez de Ayala

-Azorin

-Carande

-Julián Marias

-Laín

-Gil Robles

-Garrigues

-Aranguren

JOSEFINA ARRILLAGA LANSORENA era conocida como LA AMAZONA. A la muerte de Tomás Centeno en la DGS - Dirección General de Seguridad de Madrid pasó a ser una de las dirigente del PSOE del Interior,

1960 - Publicación de diversos Artículos y Folletos de Homenaje a Julián Besteiro

Renovación - Época VI - Numero 16 (Octubre-1960)

>Andrés Saborit "Julián Besteiro y la lucha de clases"

>M. Rojo "Besteiro en su juventud"

>Indalecio Prieto "Ficha Política"

>M. Muiño "Besteiro, educador de militantes"

>Rodolfo Llopis - "Besteiro en la Fundación Cesareo del Cerro"

>Wenceslao Carrillo "Julián Besteiro en los últimos días de la guerra civil"

>Luís Jiménez de Asúa - "Besteiro en las Constituyentes"

1961 a 1973 - De la Biografía de Saborit a la Biografía de Lamo

1961 - ANDRES SABORIT publica su biografia de Julián Besteiro

EDICION de 1961 en Impresiones Modernas (Mexico)

Andres Saborit y su esposa Maria Rojo lo dedican a Dolores Cebrián , viuda de Julián Besteiro

El coste de la edición fue sufragado por Julián Lara, antiguo joven socialista y socio de Impresiones Modernas

El beneficio de los 2.300 ejemplares fueron para el Fondo Pro-España para presos y militantes del Interior.

EDICIÓN de 1967 en Editorial Losada (Buenos Aires)

Prologo de Luís Jim,enez de Asua, entonces Presidente de la República en el Exilio.

1961 > Conferencia "Julián Besteiro y la juventud española" de Francisco Torquemada y Modesto Seara. Mexico. Ediciones Socialistas.

1964 - Andrés Saborit publica "Asturias y sus gentes" - Toulouse - Donde recoge cuatro artículos escritos por  Julián Besteiro (1926-1933-1935-1936)

1965 - Iso Brante Schweide - De Lenin a Kennedy - Episodio de encuentro con Julián Besteiro

1965 - J. Gutiérrez-Rave "Julián Besteiro y orientaciones de la prensa" en Celebridades- Colección Popular de Biografías - Madrid

1966-Reedicion de "Marxismo y Antimarxismo" de Julián Besteiro  por la Editorial Pablo Iglesias - México

1967 - Andrés Saborit " Julián Besteiro" - Editorial Losada (Buenos Aires)

1967 - Reedición de "Marxismo y Antimarxismo" - Editorial XYX (Madrid)

1970 - CENTENARIO del NACIMIENTO de JULIÁN BESTEIRO

1970 - Reincorporación del busto de Julián Besteiro al Congreso de los Diputados

1970 - Emilio Lamo de Espinosa - "Julián Besteiro y el PSOE en relación con el problema de Marruecos y la Primera Guerra Mundial" - Colección Suplemento de Editorial Cuadernos para el Dialogo - Madrid

1970 - Articulo de Eduardo de Guzman en la revista INDICE (Octubre)

1970 - Articulos sobre Julián Besteiro en las revistas HISPANIA y REVISTA de OCCIDENTE

1970 - Carlos Rojas - Porque perdimos la Guerra Civil - 41 Testimonios: Julián Besteiro

1971 - Rodolfo Llopis "Vida, pasión y muerte de Julián Besteiro" - Editorial Taurus (Madrid)

1971 - M. Espadas Burgos "Sobre la figura política de Julián Besteiro" - Hispania-Numero 119

1971 - Marta Bizcarrondo - "Julián Besteiro: Socialismo y democracia" en la Revista de Occidente - Numero 94

1972 - Emilio Lamo de Espinosa - "Filosofía y política en Julián Besteiro" - Editorial Cuadernos para el Dialogo - Madrid

1972 - Fallecimiento de Ignacio Arenillas - Abogado defensor de Julián Besteiro en 1939

Ignacio Arenillas y López de Chaves era Marques de Gracia Real - Falleció en Salamanca el 29 de mayo de 1972

Obituario de ABC - 14 de Junio de 1972 - Fotografías de Ignacio Arenillas y Julián Besteiro

1973 - Fallecimiento de Dolores Cebrián - Viuda de Julián Besteiro

1974 a 1983- Del Ensayo de Saborit a  sus Obras Completas

1974 - Andrés Saborit - El pensamiento político de Julián Besteiro - Seminario y Ediciones SA-Madrid

Prologo de Emiliano Aguilera - Antiguo dirigente de las Juventudes Socialistas y alumno de Besteiro.

1974 - Salvador de Madariaga publica "Españoles de mi tiempo" donde dedica un capitulo a Julián Besteiro

El Marxismo de Julian Besteiro segun Salvador de Madariaga

"Al examinar su vida con una serenidad objetiva digna del que la vivió, lo que SORPRENDE el ánimo, lo suspende, crea un problema es el MARXISMO de BESTEIRO (...) el espectaculo de un hombre de indudable capacidad intelectual, especializado además en lógica, dejándose encerrar  en ese edificio fantasmagorico de pasión irracional con fachada de lógica que es el marxismo, siendo como era un burgues inteligente, claro y honrado, no solo sorprende sino que pide Analisis y Explicación. Tengo para mi como una de mis distracciones mas lamentables el no haberme nunca parado a discutir con él tema de tanta fascinacion (...) Y es aqui donde entre Marx. Este profeta y fundador de la mas vigorosa de las religiones modernas arriba a las playas de la historia cunado la fe en la ciencia estaba en su apogeo (...) En sociologia, economia e historia, Marx encarnaba esta fe (...) Besteiro es uno de los adeptos de na nueva fe. Cree en la ciencia. Al abrirse el siglo que va a enseñarles la modestia a los sabiso, Besteiro tiene treinta años (...). A mi ver, hay que comprender a Besteiro como un pensador del siglo XIX rezagado en el siglo XIX (...) no por su ciencia sino por su COSMOGONIA. Esta e la causa de la absoluta honradez y seguridad de la fé en si mismo que aporta a su enseñanza y práctica del marxismo; esta es quiza tambien la razon por la cual aquel convencido marxista no se dejo desviar por las poco limpias herejias del leninismo (...) Marx fue un Mesias que se concibio a si mismo como un Newton; y Besteiro fue un San pablo que se veia a si mismo como un Auguste Compte" (en Españoles de mi Tiempo - 1974)

1975 - R. Abella "Julián Besteiro o la fustración de una socialdemocracia" en Historia y Vida - Año V      ( Numero 50)

1975 - Fermín Solana - Historia Parlamentaria del Socialismo Español. Julián Besteiro por la Editorial Taurus - Madrid

-Volumen Primero (1918-1920)

-Volumen Segundo (1920-1923)

1976 - Presentación del libro de Fermín Solana - Con la presencia de Javier Aguirre - Duque de Alba como Director de la Editorial Taurus y Felipe González como Secretario General del PSOE (entonces en la clandestinidad). Tambien estuvieron personalidades como Polanco, Jimenez de Parga, Ruíz Giménez, Fernández Ordoñez y Claudin.

ANÉCDOTA contada por Jesus Aguirre a Jaime Peñafiel en la que fue su última entrevista nos decía que en este Acto de Presentación fue donde por primera vez los españoles supieron que el famoso ISIDORO - Secretario General Socialista en la Clandestinidad correspondía a FELIPE GONZÁLEZ

1976 (Marzo) - Julián Besteiro: Un Reformista en el Socialismo Español (Entrevista de Josefina Pascual a Fermín Solana) en Tiempo de Historia - Numero 16

1976 - El PSOE Historico (Sector de Rodolfo LLopis) promueve una Fundación "Julián Besteiro" > Homenaje a Besteiro con presencia de Jose Prat

1976 (26 de Septiembre) - Primer Homenaje Publico a Julián Besteiro tras la muerte del dictador Francisco Franco. Fue en el Teatro Cerezo de Carmona

1976 - Jesus Torbado publica "En el dia de hoy" - Premio Planeta 1976 - Es una UCRONIA donde el Ejercito Republicano gana la Guerra Civil resultando Julián Besteiro como Presidente de la Republica e Indalecio Prieto como Jefe del Gobierno.

1976 - Ignacio Arenillas de Chaves "El proceso de Besteiro" (Antecedentes, proceso y comentarios al proceso por el defensor de Besteiro") en la Revista de Occidente - Madrid. Esta obra estaba escrita en 1969 y preparada para publicarse en 1971, pero fue prohibida su publicación por la Censura Franquista.

1976 - Carlos Díaz - "Besteiro o el socialismo en  libertad" - Editorial Silos - Madrid . Con prologo de Enrique Tierno Galván

Carlos Díaz es un filosofo Anarquista y Cristiano - Es un Personalista Comunitario > Fundador del Instituto Emmanuel Mounier de Madrid

En su ensayo "Teorías Anarquistas" (1977) habla del MARXISMO LIBERTARIO de Julián Besteiro

Reseña del libro por Antonio Heredia Soriano en Cuadernos Salmantinos de Filosofia (1978)

1976 (Octubre) - Eusebio Fernández García : Julián Besteiro. Ética y Política en Cuadernos para el Dialogo -Numero 167 - Madrid (1 Pagina)

1976 - EL PAIS - JULIÁN BESTEIRO, PARLAMENTARIO - DE MERCEDES CABRERA

CRÍTICA

Julián Besteiro, parlamentario

 

MERCEDES CABRERA 19/05/1976
Asistimos, de un tiempo para acá, a una labor de recuperación de testimonios directos de la actividad de algunos de los más representativos protagonistas de la vida política española de los siglos XIX y XX, que abre camino a un acercamiento neutral a nuestra historia más cercana, salvando todas las deficiencias que necesariamente conlleva la perspectiva personal del investigador a la hora de hacer una selección, antológica, y el modo de presentarla al público lector. Fermín Solana nos ofrece ahora los dos primeros volúmenes de recopilación de las intervenciones parlamentarias del que apareció para muchos lomo el sucesor de Pablo Iglesias en la jefatura de las organizaciones socialistas: Julián Besteiro. Al agradecimiento que todo investigador debería manifestar por poder disponer de este material sin necesidad de recurrir a la tediosa labor de consultar el Diario de Sesiones del Congreso hay que añadir el reconocimiento a una labor que va mucho más allá de la simple acumulación de intervenciones parlamentarias del diputado socialista, al encuadrar estos cinco años de vida política de Besteiro (1918-1922) en el marco de una coyuntura histórica crítica que desembocaría, en septiembre de 1923, en la dictadura del generalPrimo de Rivera, Fermín Solana, mediante unas extensísimas y bien aprovechadas citas a pie de página, ha recogido de la prensa de la época de las intervenciones de otros diputados, el entorno desde donde deben interpretarse necesariamente las manifestaciones de Besteiro.
 
 

Julián Besteiro,

primer y segundo tomo (1918-1920 y 1920-1922), de Fermín Solana. Ediciones Taurus. Madrid 1975.

La noticia en otros webs

Cuadro político

Dentro de un cuadro político y constitucional adverso -recordemos una vez más los tan traídos y llevados oligarquía y caciquismo, de Joaquín Costa-, el Partido Socialista Obrero Español, de la mano de Pablo Iglesias, se lanzó desde fechas muy tempranas a una defensa fervorosa de los beneficios de la acción política: «... una de las cosas más necesarias es convencer a los muchos trabajadores que aún no creen en ella de la utilidad que ha de reportarles el ejercicio de la papeleta electoral, y, a la vez, la suma conveniencia que encierra para los explotados la práctica de la acción política en todo cuanto pueda influir sobre los gobernantes», afirmaría el Abuelo aún en 1921. La progresiva crisis del régimen restaurado por Cánovas en 1875, y las contradicciones abiertas por el proceso de acumulación de beneficios económicos favorecido por la primera guerra mundial, desembocaron en la huelga general de 1917. El descontento popular y, el apoyo al movimiento hicieron que el encarcelamiento del comité directivo de la huelga se transformara en una petición masiva de amnistía y en una victoria electoral que permitiría elevar de uno a seis el número de diputados socialistas en el Congreso. Así, Julián Besteiro, cabeza del Partido Socialista desde su cargo de vicepresidente, debido a las repetidas enfermedades de Iglesias, tomó posesión, en mayo de 1918, de su escaño parlamentario: su primera intervención iría encaminada a explicar y justificar el significado de los acontecimientos de agosto de 1917.

Crisis

Años de crisis estos últimos de la monarquía parlamentaria, reflejados en las Cortes. Momentos problemáticos de nuestra historia, recogidos en los volúmenes que comentamos. Utilicemos algunas de las intervenciones de Besteiro para señalar algunas de sus coordenadas. El sistema de la Restauración quiebra, arrastrado por la desintegración de los partidos dinásticos, y la Corona se ve implicada en la dinámica de la política africana: el desastre de Annual motiva una larga intervención de Besteiro a comienzos de noviembre de 1921. La conflictividad social y los enfrentamientos de clase alcanzan una de las cotas más altas de nuestra historia reciente con la explosión del terrorismo barcelonés, en el marco de una crisis de subsistencias abierta por el fin del auge especulativo al restablecerse la paz en Europa. Besteiro se pregunta por los responsables reales del terrorismo y condena la aplicación de la ley de fugas (intervenciones en las sesiones de 31 -XII-1919, 21-I-1920... ). Junto con Fernando de los Ríos, Prieto, Teodomiro Menéndez, Saborit, Alomar y Lairet, presenta un «Proyecto de ley de bases para dar satisfacción a las reivindicaciones más perentorias de las organizaciones obreras, las clases medias y la conciencia liberal de España».El régimen se debatía en su impotencia por solucionar la crisis, pero la oposición no demostrar la capacidad para asumir el protagonismo del cambio: recordemos el fracaso de la «propuesta de unión, de las izquierdas antidinásticas» lanzada por Marcelino Domingo en junio de 1921. Y es que las fuerzas socialistas, tras asistir a un vertiginoso incremento en sus filas durante los años de auge económico, sufrían en su carne las consecuencias de la revolución rusa y de la quiebra del socialismo internacional. En el congreso celebrado por el Partido Socialista en abril de 1921 culminaría la ruptura, al producirse la escisión comunista. «La diferencia entre revolución y evolución no existe en el socialismo», afirmó Besteiro asumiendo la defensa de los fieles a la II Internacional.

 

 

1977 - Reedición de la obra de Julián Besteiro - "Los Juicios Sintéticos A Priori desde el Punto de Vista Lógico" (1912) en la Editorial Tecnos - Madrid. Con prologo de Enrique Tierno Galván

1977- Reedición de la obra "Marxismo y Anti-Marxismo" (1935)

1979 - Primeros Ayuntamientos Democráticos reconocen la figura de Julián Besteiro

>Inauguración de CALLES con el nombre de JULIAN BESTEIRO

AGUILAS - Calle Julian Besteiro

ALCORCON - Estacion de Metro Julian Besteiro

ALICANTE - Avenida Julián Besteiro

ALMERIA - Calle Julian Besteiro

AÑOVER de TAJO (Toledo) - Calle de Julian Besteiro

BARCELONA - Calle Julian Besteiro

BUENOS AIRES - Plazoleta Julian Besteiro

CADIZ - Avenida de Julian Besteiro

CASARICHE (Sevilla) - Calle Julian Besteiro

GIJON - Parque Julián Besteiro

OLIVA de MERIDA - Calle de Julian Besteiro

OLVERA - Calle Julian Besteiro

PLASENCIA - Calle Julian Besteiro

PUERTO REAL (Cadiz) - Plaza de Julian Besteiro

SEVILLA - Urbanizacion Julian Besteiro

TOLEDO - Calle Julian Besteiro

TOMELLOSO - Calle Julian Besteiro

 

>Inauguración de CENTROS con el nombre de JULIAN BESTEIRO

-Colegio Julián Besteiro de Perales del Río

Centro Cultural - Julián Besteiro de Leganes - Madrid - Avenida Juan Carlos I - Numero 130

Colegio Publico - Julián Besteiro de Parla - Madrid (1984) -Inaugurado por José Maria Maravall (Ministro de Educación) y Joaquín Leguina (Presidente de la Comunidad de Madrid)

Colegio Publico - Julián Besteiro - Perales del Río (Getafe-Madrid)

Colegio Publico - Julián Besteiro de Móstoles (Madrid)

CAI - Centro de Atención a la Infancia "Julián Besteiro" de Talavera de la Reina (Toledo)

MONUMENTOS

Paseo Primero de Mayo de Jodar (Jaen) donde se encuentra el Monumento de Bronce a Julián Besteiro - Obra del artista sevillano Juan Abascal

PARQUE JULIAN BESTEIRO DE CASPE

ASOCIACIONES

Fundacion Julian Besteiro - UGT

Asociacion Civica y Social "Julian Besteiro"

Centro de Estudios Socialistas "Julian Besteiro"

Asociacion de Consumidores - Julian Besteiro - Zaragoza

Asociacion Local de Pensionistas de la UDP- Julian Besteiro - Villareal de los Infantes

Forum de Formacion "Julian Besteiro" - Hannover (Luis Miguel Oviedo de la Asuncion)

Circulo Cultural Julian Besteiro - Paises Bajos

1979 - Homenaje a Julián Besteiro en CARMONA

Articulo de El Socialista " Carmona recuerda a Julián Besteiro" (22 de Octubre de 1979)

1980 - Homenaje a Julián Besteiro en el Ayuntamiento de Carmona

Intervenciones d LUIS de ZULUETA y RAMON CARANDE

Ramon Carande y Thovar (1887-1986) - Estudia en Madrid como discípulo de Francisco Giner de los Rios. A traves de la JAE-Junta de Ampliacion de Estudios estudio en Austria, Inglaterra y Alemania. En España fue discípulo de Flores de Lemus. Fue Rector de la Universidad de Sevilla y su obra principal fue "Carlos V y sus banqueros" (1943). Fue amigo de Julián Besteiro

1982 (18 de Noviembre) - Gregorio Peces-Barba como Presidente Socialista de las Cortes recuerda la figura de Julian Besteiro

1982 - Eusebio Fernández García - "El pensamiento político de Julián Besteiro" - En la Universidad Internacional Menéndez Pelayo - Santander (29 Paginas) 

1983 - OBRAS COMPLETAS de Julián Besteiro - Edición y Presentación de Emilio Lamo de Espinosa en el Centro de Estudios Constitucionales - Madrid

1984 a 1997 - De la obra teatral de Canseco a la novela de Quiñones

1985 - Obra de Teatro - PROCESO a BESTEIRO de MANUEL CANSECO GODOY- Extremeño , nacido en 1941. Fue fundador de la Compañía "El Corral de la Pacheca". En 1982 fue fundador de la ADE- Asociación de Directores de Escena de España. Fue también director de la Compañía Española de Teatro Clásico y del Festival de Teatro de Merida. En 1983 fue Premio "Tirso de Molina". Autor de numerosos montajes escénicos entre el que nosotros destacamos su "PROCESO a BESTEIRO" (1985). En la actualidad es director de la Compañia Manuel Canseco y del Galileo Teatro (Madrid)

ESCENOGRAFIA de la OBRA PROCESO A BESTEIRO (1985)

Realizada por LORENZO COLLADO VÁZQUEZ

CUADRO 1

CUADRO 2

CUADRO 3

CUADRO 4

CUADRO 5

FIGURINES de la OBRA "PROCESO A BESTEIRO" (1985)

Realizados por LORENZO COLLADO

1- JULIAN BESTEIRO

2- DOLORES CEBRIAN

3-MILITARES

4- REPUBLICANOS

5-MILITARES

6- MERCEDES CEBRIAN

7-MILITARES

8-MILITARES

9-GENERALES

CANCIONES de la OBRA "PROCESO a BESTEIRO" (1985)

Interpretadas por FRANCISCO CURTO

PALABRAS de Manuel Canseco - Director de "Proceso a Besteiro" sobre FRANCISCO CURTO:

Como moderno juglar de un siglo XX donde la violencia viene a ser el factor dominante, FRANCISCO CURTO ha recreado con su calidez y calidad aquellas canciones populares que , hijas de una epoca de nuestra sociedad, reflejan estéticamente el ambiente alrededor del cual sucedió en su momento y vuelve a suceder ahora este "PROCESO a BESTEIRO"

Son CANCIONES POPULARES de la Segunda Republica  a excepcion de la cancion "JULIAN BESTEIRO" compuesta por Manuel Canseco y musicada por Francisco Curto.


Títulos:

La Plaza De Tanger

El Barranco Del Lobo

Vosotros Caísteis

Dicen Que La Patria Es

Puente De Los Franceses

Hay Una Lumbre En Asturias

Tanto Vestido Blanco

¿Que Será?

El Ejercito Del Ebro

Julián Besteiro

Madre Dicen

Españoles Salid De Vuestra Patria

Santa Barbara

Los Dos Gallos

Ya Sabéis Mi Paradero

Si La Bala Me Da.
 

CANCIÓN "JULIÁN BESTEIRO" de la OBRA "PROCESO a BESTEIRO"

Texto de MANUEL CANSECO

Musica de FRANCISCO CURTO

Julián Besteiro que tienes

Julián Besteiro que pasa

que no se oye tu voz

en medio de las Españas

Ay, que mi canto lance al aire

el clamor que hay en mi gente

para que el mundo se entere

de la afrenta de tu muerte

Proceso a Besteiro

De M. Canseco y A. Pérez Mateos. Intérpretes: Manuel Gallardo, Luisa Sala, Mario Martín, María Jesús Sirvent, Manuel de Bias, Ramón Pons, Vicente Gisbert, José Jordá, Emilio Guardeño, José Enrique Camacho, Francisco Ruiz, Héctor Colomé y otros. Cantante: Francisco Curto. Escenografía: Maite Barrera. Figurines y ambientación: Lorenzo Collado. Dirección: Manuel Canseco. Patrocinado por Televisión Española, Instituto de Cooperación Iberoamericana, Ministerio de Cultura, consejerías de Cultura de Madrid, Andalucía y Extremadura.

MANUEL GALLARDO es JULIÁN BESTEIRO

LUISA SALA es DOLORES CEBRÍAN

ESTRENO - TEATRO PAVÓN - 9 DE ENERO DE 1985

Version Televisiva de PROCESO a BESTEIRO dentro de LA COMEDIA DRAMATICA ESPAÑOLA (1986)

 

CRITICA TEATRAL de EDUARDO HARO TECGLEN - EL PAIS - 12 de Enero de 1986

VIDA de SANTO

Las biografías escénicas tienen una tendencia a beatificar la figura del personaje representado. En parte es todavía producto de una simplificación de este arte en conceptos de buenos y malos; en otra parte, de una identificación del autor con el elegido y de una selección de los rasgos mejores de entre la documentación seleccionada, con repudio de la controversia.En este caso concreto hay una irradiación de Besteiro, que ya en vida tenía esta beatificación, esta condición de santón laico; acrecentada luego por el martirio de un proceso, prisión y muerte ignominiosos para quienes lo perpetraron. Los autores Canseco y Pérez Mateos no se resisten a estas tentaciones: ni siquiera parecen tener el ánimo de buscar otros prismas. Lo cual perjudica al mismo tiempo la cuestión histórica y la dramática.

 

 

La vida y la obra política de Julián Besteiro son, por lo menos, cuestiones muy polémicas, que ofrecen una gran cantidad de puntos de vista y una densidad de matices sobre el importante tema de la guerra civil y su final. Para muchos, el gran utópico desconoció la realidad española, y su odio a la violencia le hizo no creer siquiera en la que materialmente estaban realizando sus implacables enemigos, que fueron al final sus verdugos. La infatuación del hombre de doctrina y fe que intenta neutralizarse, situarse por encima del bien y del mal, y termina por condenar con más rudeza su propio bando -en el que está incluido no ya por decisión propia o por vocación política, sino por designación de su enemigo- que al adverso suele ocurrir algunas veces, y a Besteiro le ocurrió.

Desde el centro de una guerra implacable estuvo negociando con el enemigo y con sus agentes clandestinos; creyó en la posibilidad de una paz negociada donde se respetaran, por lo menos, derechos humanos; en la polémica -guerra dentro de la guerra- de los días finales de Madrid asumió la postura de la Junta de Casado, que era la del pacto, frente a la de quienes creían que era necesaria una resistencia, tanto porque el enemigo estaba muy claramente definido por sus palabras y por sus hechos, y practicaría su represión sin ningún comedimiento, como porque esperaban que la guerra mundial que estaba llegando cambiaría toda la situación; y aun dentro de esa junta, Besteiro mantuvo la posición más entreguista, seguro de que así salvaba vidas y ayudaba por lo menos a la ciudad de Madrid.

La lección de que el pacto, la negociación, la concesión, la confianza no sirven de nada y hasta su propio favorecedor es indiscriminado por los otros en la represión, mientras algunos de los suyos le consideran traidor, puede ser algo de un valor permamente e incluso actual.

Pero todo ello es discutible o polémico. No viene aquí como juicio de una persona o de una situación histórica, sino como la serie de posibilidades dramáticas que tiene, y que se malogran en Proceso a Besteiro porque la tendencia hagiográfica, como bolandista, de los autores se lo impide. La exaltación de Besteiro les convierte en besteiristas antes que en autores dramáticos. Ello les lleva a una concepción de la obra que parece como de teatro-documento: tiene los signos externos del decorado neutro, gris y frío, y de la acumulación de fechas, datos y textos, pero le faltan las otras versiones documentales de la controversia: es decir, no presenta más que una parte de la realidad.

Respeto

El respeto a los textos originales -del proceso, los testimonios, los discursos- se articula mediante una dramaturgia entrecortada, de recorte pegado dentro de la escena principal, lo cual entorpece notablemente la acción. Un cantante, a un lateral del escenario, aumenta esta sensación de lo inconexo; y se consigue que lo que podía ser clima cálido del recuerdo de canciones revolucionarias o de la resistencia se enfríe también.La paradoja está en que la falta de pasión aparente trata de disimular la pasión consecuente por la figura representada. El término proceso aplicado al título de la obra es engañoso, como todo lo que sucede: la representación no es ningún proceso, ningún examen crítico de una vida y un fragmento de historia, sino que incluye una abreviatura de las cinco horas de proceso que sufrió Julián Besteiro.

La representación, dirigida por el coautor Canseco, encierra naturalmente todos los defectos. Más que una figura de grandeza patética, el Besteiro que interpreta Manuel Gallardo es desde el principio un cordero laico, una víctima designada. Las figuras que se mueven en torno suyo no son como fueron en la vida real -tenían mucha más riqueza humana, personal, y estaban en una situación dramática extraordinaria-, pero tampoco como en el teatro -es decir, en forma de caracteres-, sino como en las actas, las actuaciones judiciales, los documentos o los libros.

 

1985 > Monumento a Besteiro de JOSE NOJA ORTEGA en Madrid.En la calle del Doctor Arce y Plaza de Santa Gema

Jose Noja Ortega fue tambien el autor de la estatua de Francisco Largo Cabellero en los Nuevos Ministerios

 

 

 

1986 - Articulos del  ABC (5 de Enero de 1986) - Memoria de Julián Besteiro

Fermín Solana - "Un hombre honrado"

Antonio Jimenez-Landi - "Sacrificio. Un poema de Julián Besteiro"

 

1988 - UGT crea la Fundación Julian Besteiro

1988 (Junio) - UGT crea la Escuela Julián Besteiro como Escuela Sindical

 Imagen de la Escuela Julian Besteiro en la Calle Azcona.Numero 53 de Madrid

1987 - Rafael Abella - "Julián Besteiro o la Mediación Fustrada" en la Revista El Ciervo - 436

1988 - Cartas desde la Prisión - Alianza Editorial - Madrid -Cartas de Julian Besteiro a Dolores Cebrian con una Introducción de Carmen de Zulueta- Incluye las "Notas" escritas por Dolores Cebrian

1988 - Juan Marichal - "Julián Besteiro: De Cartagena a Carmona" - EL PAÍS (14 de julio de 1988)

TRIBUNA: JUAN MARICHAL

Julián Besteiro: De Cartagena a Carmona

JUAN MARICHAL 14/07/1988

 

Las recién publicadas Cartas desde la prisión (admirablemente editadas por Carmen de Zulueta), escritas por Julián Besteiro en el penal de Cartagena (1917-1918) y la cárcel de Carmona (1939-1940), muestran la enorme distancia entre la España de la civilización liberal y la España. de: la barbarie. Recordemos que Besteiro era en 1917 catedrático de Lógica de ]la universidad Central (la actual Complutense) e integrante del comité de huelga de la UGT y el PSOE, en cuyas organizaciones se le consideraba crecientemente como la figura directora de mayor inteligencia y entereza. Besteiro fue detenido al empezar la huelga general, condenado a cadena perpetua y enviado al penal de Cartagena para cumplirla. Carmen de Zulueta, confiesa su sorpresa al ver cómo Besteiro y sus compañeros (Largo Caballero, Daniel Anguiano y Andrés Saborit) son alojados y t:ratados en aquel penal, cuyo director tenía de ayudante a Joaquín Machado, hermano del gran poeta. Se observa así cuánto había adelantado la civilización liberal en España. Abundan en las cartas referencias a gestos y visitas de personas muy alejadas políticamente de los cuatro presos que revelan el ánimo de convivencia de muchos españoles. Y todo ello confirma a Besteiro su optimismo y fe en el papel de la UGT y el PSOE en la modernización de España.Las cartas de Cartagena revelan, además, el singular concepto que tenía Besteiro de la obligación política del intelectual en la España de su tiempo. Concepto que tiene para él un preciso origen en la actitud y las lecciones de su maestro en la Institución Libre de Enseñanza, Francisco Giner de los Ríos. Afirma así: "Sin él difícilmente hubiéramos encauzado nuestra vida y nuestras energías como lo liemos hecho". Y el ejemplo de Giner era, finalmente, el de la entereza en la conducta, que él mismo, Besteiro, tan plenamente encarnó hasta el fin de sus mismos días.

 
 

Hace años escuché a un obrero alicantino calificar de "traidores" a todos los intelectuales españoles identificados con la II República que habían abandonado España al final de la contienda de 1936-1939. Al pedirle yo que me explicara el sentido del vocablo traidor en este caso, me contestó que, en verdad, no se limitaba a lo sucedido al final de la guerra, porque el intelectual español se bajaba del carro de la política en cuanto ofrecía peligros serios e incluso leves riesgos. Reconocía, sin embargo, una notoria excepción, la de Julián Besteiro, admirando particularmente el que hubiera permanecido en Madrid en las horas sombrías de marzo de 1939. Esto explica la veneración del pueblo de Madrid por Besteiro (antes de 1939), ya que, como apunta Carmen Zulueta, fue elegido diputado en febrero de 1936 con el máximo de votos de toda España. Veneración análoga, digamos de paso, a la despertada por Tierno Galván durante sus años de alcalde madrileño.

Mas Besteiro no era, sin más, un seguidor de su maestro Giner y del ejemplo de su entereza moral. Había en él un rasgo propio que lo distinguía de Giner y de sus compañeros de la Institución Libre de Enseñanza: su identificación profunda con el pueblo español: "Estos amigos míos, yo los quiero mucho y son admirables conmigo, pero no puedo menos de reconocer que están terriblemente burgueses". Aunque el origen institucionista de Besteiro explicaría su apartamiento voluntario de la dirección de la UGT y del PSOE en 1934, cuando empezaron a dominar los partidarios de la violencia. Desde entonces, hasta el comienzo de la guerra, Besteiro es una figura solitaria, símbolo de la civilización liberal. Y ello explica el número de votos recibidos por él en febrero de 1936, ya mencionado, y que sin duda procedían de los madrileños de todas las clases sociales que manifestaban así su esperanza de paz y concordia. Besteiro era ya, en la primavera de 1936, una tercera España y cabe conjeturar una acción mediadora suya que hubiera impedido la magna catástrofe.

De hecho, Besteiro fue requerido por el presidente Azaña para que intentara persuadir a Inglaterra de mediar (o al menos de conseguir una tregua) en el conflicto español en 1937. No tuvo éxito alguno su gestión y Besteiro regresó a Madrid y a sus tareas de ayuda a la atribulada población de la capital de España. El final de la guerra en Cataluña y la dimisión del presidente Azaña (y otros sucesos posteriores) hicieron concebir ingenuamente a Besteiro que podría ejercer una función mediadora o siquiera atenuadora de las consecuencias que se avecinaban. Tampoco tuvo éxito y decidió esperar la entrada de las tropas victoriosas en los sótanos del Ministerio de Hacienda. Allí fue hecho preso y allí empezó su calvario. Condenado a 30 años de reclusión mayor en julio de 1939, fue trasladado a la prisión de San Isidro de Dueñas, en la provincia de Palencia. La tal prisión era un antiguo monasterio donde se hallaban detenidos eclesiásticos vascos. Parecía entonces que el Gobierno caudillista iba a tener consideraciones especiales con una figura pública que no había participado en la guerra y que hasta cierto punto había facilitado con su enorme autoridad política y moral el final del conflicto en Madrid. Pero la vesania de los vencedores de 1939 les hizo cometer la crueldad derecluirlo en la horrible prisión de Carmona, donde falleció en condiciones espantosas en septiembre de 1940. ¡Qué contraste entre el penal de Cartagena (en 1917-1918) y la cárcel de Carmona, en 1940! En la España de aquella monarquía constitucional había funcionarios de prisiones que se esforzaban por mitigar la privación de libertad de los adversarios del Gobierno, mas en 1940 los verdaderos carceleros eran los dueños efectivos del poder gubernamental. Uno de los textos más reveladores de la segunda parte de Cartas desde la prisión es el impresionante relato de Carmen Cebrián (la mujer de Besteiro) describiendo los últimos días y las gestiones hechas para intentar salvarlo. Pero todo fue inútil. Uno de los usurpadores de entonces ha escrito en sus memorias: "Hemos de reconocer que dejarle morir en prisión fue por nuestra parte un acto torpe y desconsiderado". ¿Nada más que desconsiderado?

Los vencedores de 1939 quisieron borrar de la historia española a Besteiro como a tantos otros propulsores de la civilización liberal en este país. Mas no lo consiguieron y ahí está como un paradigma de entereza política y moral. Cierto es que para muchos antiguos defensores de la II República fue lamentable que Julián Besteiro diera la autoridad de su voz al triste episodio de la rebelión del coronel Casado. Mas en la España de hoy -donde tanto ha adelantado la civilización liberal- la figura de Besteiro debe ser admirada como uno de los grandes hombres de su tiempo que más hicieron para dar a los españoles fe en sí mismos y en su capacidad para la civilización humanitaria. Porque, en suma, el Besteiro verdadero no es el de su horrible muerte en Carmona, sino el del hombre entero de Cartagena, con su firmeza ideológica y moral. Hay, incluso, en las cartas de Cartagena alusiones a diversos intelectuales españoles (por ejemplo a Ortega) que sorprenderán y disgustarán a no pocos lectores: mas conviene recordar que Besteiro era un intelectual dirigente de una organización obrera y de un partido político. En conclusión, la historia de España se ha enriquecido con la publicación de estas Cartas desde la prisión de Julián Besteiro.

 

 

1990 - 50 Aniversario de la Muerte de Julian Besteiro

1990 - Homenaje a Julián Besteiro - "Los Intelectuales y la Política" - Madrid. Organizado por la Fundación Sistema y la Fundación Jaime Vera

>"Los Intelectuales y la Política" editado por la Fundación Sistema y Fundación Jaime Vera

>Representación de la obra "Juicio a Besteiro" de Manuel Canseco en el Teatro Cerezo de Carmona

1990 - María zambrano publica el artículo  "UNA INJUSTICIA" en señal de admiración por Besteiro.

1990 - Joaquin Martinez Bjorkman (1928-2000) - Socialista Cordobes funda la Asociación de Estudios Socialistas "Julian Besteiro"

1990- Hannover (Alemania) se crea el Foro de Formación - Julian Besteiro

1990 -  Reedición de "Política y Filosofía en Julián Besteiro" Emilio Lamo de Espinosa y Manuel  Contreras por la  Editorial Sistema - Madrid

RESEÑA de la EDITORIAL SISTEMA

Cuando en 1972 se publicó la primera edición de esta obra, nadie podía aventurar que en 1990 conmemoraríamos el cincuentenario de la muerte de Julián Besteiro en un contexto que responde justamente a lo que él hubiera deseado para España. Por ello, podemos decir que asistimos al triunfo del programa de paz de Julián Besteiro, un triunfo -como él lo quiso- sin vencedores ni vencidos, sin violencia y sin resentimiento. A los cincuenta años de su trágica y solitaria muerte en la cárcel de Carmona, es ese ejemplo de convivencia, tolerancia y perdón lo que perdura, muy por encima de lo correcto de sus ideas o lo certero de sus estrategias, que son analizadas en este libro al hilo de su trayectoria vital e intelectual, desde el krausismo inicial en que se formó con Giner de los Ríos hasta sus últimos debates contra el radicalismo de Largo Caballero o Araquistáin. Ideas y estrategias que, observadas desde la atalaya privilegiada del presente, sólo se equivocaron al ser formuladas con décadas de anticipación sobre su tiempo histórico.

ARTÍCULOS publicados en PRENSA por el 50 ANIVERSARIO

1990 - Articulo de José Luís Aranguren "Mi recuerdo del profesor" en El Mundo

1990 - Artículo de Nicolás Redondo "Un hombre honrado" en El Mundo

1990 - Artículo de Jorge de Esteban "Besteiro o la coherencia etica" en El Mundo

1990 - Artículo de Jaime Pastor "Radical, socialista y anticomunista" en El Mundo

1990 - Artículo de Paul Preston "Julián Besteiro, la política y la honradez" en Diario 16

1990 - Artículo de Francisco Bustelo "Besteiro y el socialismo de hoy" en Diario 16

1990 - Articulo de Ricardo Gullón "La distinción de un profesor" en ABC

1990 - Articulo de Julián Marias "Los últimos tiempos" en ABC

1990 - Articulo de Jose Prat "El maestro y el politico" en ABC

1990 - Artículo de Alejandro Muñoz Alonso "Besteiro" en ABC

1990 - Articulo de Javier Tusell "Realidad y mitos en torno al hombre" en ABC

1990 - Articulo de Fernando Chueca Goitia " Don Julián en planos cortos" en ABC

1990 - Artículo de Juan A. de Ceballos "Don Julián en planos cortos" en ABC

1990 - Articulo de Germán Ojeda "Memoria de Besteiro" recogido en su libro "Asturias Invertebrada" (1991)

 

1990 - Fundación Francisco Giner de los Ríos - Exposición: "En Recuerdo de Julián Besteiro"

>CATALOGO de la EXPOSICION

1990 - BILE -Numero 10 (Diciembre - 1990)

Julián de Zulueta - "Julian Besteiro en mi recuerdo"

Gregorio Peces Barba - "En recuerdo de Julián Besteiro"

Juan  Marichal - " La singularidad de Julián Besteiro"

Emilio Lamo de Espinosa - "El socialismo de Julián Besteiro"

Crónica - Elvira Ontañón - "Homenaje a Besteiro en Carmona"

1996 (Diciembre) - Juan Antonio de la  Rica Castedo : "Besteiro: El error socialista" - Madrid - Gaceta Editorial

1996 - Historia 16 - Numero 134 - "Prisión y Muerte de Julian Besteiro"

1997 a 2005 - De la asociación Julián Besteiro a la Actualidad

1997 - Se crea en Castiellfabib la Asociacion Civica y Social Julian Besteiro bajo la presidencia de honor de Juliana Besteiro

 Juliana Besteiro en su residencia de Castiellfabib-Rincon de Ademuz (Valencia)

1997 - Federico Jiménez Losantos publica en El Mundo (29 de Junio) - "Julián Besteiro: la ética y una cierta estética" . Artículo que luego recogería en su libro "Los Nuestros"

JULIAN BESTEIRO: La ética y una cierta estética

Fue captado para el partido por Pablo Iglesias, que le profesaba un cariño paternal. Se negó a seguir al Gobierno del PSOE en su huida a Valencia. La última vez que vio a Negrín le dijo: «Le tengo por un agente de los comunistas». Franco fue mezquino con él al terminar la guerra.

Estaba predestinado a ser el hombre más importante del socialismo en el siglo XX español. Pablo Iglesias, consciente de sus limitaciones intelectuales y, en el fondo, convencido de que tenía que sacar al PSOE del obrerismo elemental en que se desarrolló durante sus primeros años de existencia, así lo tenía decidido. Este catedrático de Lógica, cuya vida familiar es un verdadero culebrón, había sido elegido por el santo laico del marxismo al principio, para sucederle y mejorarlo. Sin duda, Iglesias pensaba en él como el primer presidente socialista, de la República o del gobierno.

Pero Julián Besteiro no fue ni una cosa ni la otra. Después de una existencia entre plácida y azarosa (acompañada siempre de su medio hermano Sebastián Castedo, que llegó a ministro durante la dictadura), después de ser elegido por Madrid como concejal -desde el 18 hasta el 36 sin interrupción-, después de negarse a seguir al Gobierno del PSOE en su huida a Valencia, después de ser perseguido por sus propios compañeros, en especial por Largo Caballero, después de ser el único que, con su siempre fiel Dolores al lado, se mantuvo junto a sus electores en el Madrid de los bombardeos y los paseos, sacando a gente de las checas, salvando la vida de Sebastián y dejando que algunos salvaran la suya, terminó presidiendo la Junta que dio el golpe de Estado contra el Gobierno del socialista Negrín. De ser el hombre más respetado del socialismo español se convirtió en el traidor oficial para la historiografía de izquierdas.

Julián nace en Madrid, junto a la Plaza Mayor, y vive en medio de una serie complicada de intrigas amorosas, dentro de la más absoluta decencia pero también con un punto de picardía galdosiana. Lástima que don Benito no le dedicara a los Besteiro un novelón. Hubiera tratado de dos hermanas gallegas, María y Peregrina, que casan con dos primos, castellano pasado por Galicia el uno. Domingo Castedo, que casa con la mayor, María; y madrileño el otro, José, al que Peregrina viene a buscar a Madrid y caza con la inapreciable ayuda de su hermana. Pero quiso el diablo que murieran, con dos años de diferencia, el marido de Peregrina y la mujer de Domingo y, naturalmente, lo que hizo la hermana menor al poco tiempo fue desposar al viudo de la mayor. Júntanse así los hijos de ambos matrimonios y, dada la fertilidad de entonces, Juana Peregrina aportó al matrimonio cuatro niños vivos de los seis que tuvo, el último de los cuales se llamaba como su padrino, Julián.

El cruce de afectos y relaciones familiares debió resultar demasiado fuerte para el joven Besteiro, porque no se le conocieron nunca veleidades de faldas, entonces admitidas y hasta aplaudidas por la opinión pública si el veleidoso era varón. En cuanto tuvo ocasión de casarse se jubiló como conquistador y dedicó todo su tiempo al estudio y a la política. Pocas biografías, en esto, más aburridas que la suya. Su biografía política es otra cosa. La clave de sus problemas dentro del partido fue su participación activa en la gestación de la dictadura de Primo de Rivera. De la fracasada huelga general de 1917, Besteiro sacó un fruto de inconmovible moderación. Meses antes del golpe de Estado de Primo de Rivera, ya se había reunido éste con Besteiro para garantizarle que, a cambio de un discreto silencio, la UGT se convertiría, tras la persecución de la CNT, en el sindicato decisivo de España. Primo le dio garantías de que no se actuaría contra los anarquistas huérfanos de pistola. Naturalmente, lo que pactó fue con el beneplácito de Pablo Iglesias, Pero ahí fue donde la rivalidad entre los hijos del Fundador se desató y ya no hubo sucesor definitivo ni pacto duradero entre los jóvenes lobos del socialismo español.

Prieto se negó en redondo a aceptar el golpe de Estado. Largo aceptaba el trato, pero a cambio de ser él quien lo gestionara, y en cuanto a Fernando de los Ríos -el «Cristo Moerno», como le llamaban en su Granada natal- tampoco aceptaba que fuera otro catedrático quien administrara la herencia socialista.

Don Julián tuvo que cargar con el sambenito de querer «convertir a los españoles en ingleses», por su afán en transformar al PSOE en un partido semejante al laborista británico. Esa moderación no le impidió escribir uno de los pocos libros teóricos sobre el pensamiento de Marx publicados en España antes de la guerra: Marxismo y Antimarxismo, un verdadero plomazo. Pero como casi nadie había leído a Marx, le permitió mantener su posición de sabio de izquierdas mientras trataba de llevar el partido hacia la derecha. Todos los intentos del respetado pero poco atendido Besteiro se dedicaron a impedir la deriva izquierdista que llevó a la rebelión contra la República en el 34 y a la deriva bolchevique del 36. Su fracaso fue completo. Con la salud quebrantada, vio cómo el partido se le iba de las manos y, después, cómo se dividía entre prietistas y caballeristas, división a muerte, como se pudo ver en Ecija en un mitin de Prieto.

Besteiro no se fue: lo echaron. Sus compañeros le llevaron a puestos de mucha apariencia -como la presidencia de las Cortes- pero poco poder. La guerra le pilló viejo y enfermo. Por encargo de Azaña, pero también por iniciativa propia, trató de llegar a un acuerdo con Franco a través de Inglaterra, aprovechando la coronación de Jorge VI, una misión diplomática cuando la guerra estaba aún empezando y con Largo en el Gobierno, que trató de impedirla sin éxito. Pero entonces, nadie, ni fueran i dentro, quería negociar. El mismo Azaña disimuló su compromiso con él -cosa que no le perdonó nunca- y pronto vio cómo la dictadura negrinista iba devorando a sus dos viejos enemigos: primero, Largo; después, Prieto. Fracasados sus intentos de terminar la guerra por las buenas, horrorizado por los vaivenes de una familia que se debatía entre un ex ministro de primo y un ex propagandista de Marx, Besteiro dio el año 39 un paso decisivo al aceptar la jefatura que le propuso el coronel Casado de la Junta Militar, que depuso al Gobierno Negrín, en la esperanza de acabar con el poder comunista y de poder pactar en condiciones honorables con Franco.

Gracias a un yerno comunista pero no letal, Sebastián pudo huir de Madrid y pasar la guerra en Barcelona, hasta la entrada de las tropas de Franco. Pero Besteiro vivió los tres años de matazón intranquilo por la suerte de su doble familia. Y de la nación. Cuenta uno de sus familiares que la última vez que vio a Negrín le dijo: «Antes de que le cuenten nada, quiero que sepa por mí lo que he dicho en la ejecutiva del PSOE. Le tengo a usted por un agente de los comunistas».

Pero este mismo hombre, capaz de enfrentarse al todopoderoso Negrín y al PCE, fue el que no quiso dejar a sus electores madrileños abandonados a su mala suerte, y supo compartirla, con dignidad extraordinaria, hasta el final.

Para la historia, con mayúscula, queda su imagen, en un sótano del Ministerio de hacienda convertido en improvisado estudio radiofónico, dirigiéndose a los españoles para pedirles el final de tanta sangre en nombre de la Junta de Defensa Nacional. Estaba tan enfermo que, de hecho, pasaba el día acostado en el camastro de un cuartucho vecino, de donde sólo lo sacaban para loas alocuciones radiofónicas mientras duró el combate feroz de comunistas y anticomunistas que realmente dio fin a la Guerra Civil española. El anarquista Mera, el coronel Casado y algunos socialistas como Wenceslao Carrillo, el padre de Santiago, rodeaban a aquel hombre consumido, enteco, febril, aquijotado y angustiado, que supo asumir, en las peores condiciones, el destino de su patria, cuando ya no le quedaba destino ni tenía sitio en su patria, si es que de la patria quitamos la memoria.

Franco fue mezquino con él. El Tribunal Militar no lo condenó a muerte sino a reclusión perpetua, la fórmula de evitar el paredón. Pero en un horrible peregrinar cautivo, un viaje dantesco de cinco días, lo mandaron al penal de Carmona, donde no se daban las mínimas condiciones para que su quebrantada salud resistiera el cautiverio. Consiguió ver a su mujer y hasta darle ánimo, mientras su cuerpo se iba consumiendo y su mente apagando.

Si defectos tuvo, si errores cometió, si no logró nunca su objetivo político, no cabe reprochárselo sino lamentarlo. Pocos hombres de nuestro siglo han dejado una impronta de honradez, un marchamo de seriedad, un fin de vida tan digno como Julián Besteiro en la política nacional. No fue un gran intelectual, no fue un político afortunado, pero gracias a gente como él todavía la ética, entonces simplemente decencia, tiene sentido y significado en el español del siglo XX. Y ello por esa triste imagen inolvidable, por esa estética agónica de su final político. Esa fotografía pobre, en sepia y negro, esa imagen macilente bajo el foco y frente al micrófono pidiendo la paz, es, ni más ni menos, la imagen de la ética cuando vienen mal dadas, cuando ya no hay lugar para otra estética que la de la compasión.

BESTEIRO visto por el dibujante MORALES (acompañando el articulo de Jimenez Losantos)

1997 - Agrupación Socialista de Carmona recibe el nombre de Agrupación Julián Besteiro

1997 - Javier Quiñones escribe el libro "Años Triunfales". Fue Premio Ciudad de Barbastro -1997. JURADO estaba presidido por el Catedrático de Literatura Española José Carlos MAINER (Universidad de Zaragoza) y fue seleccionado entre mas de 100 candidatos - Segun Mainier la novela narraba "uno de los episodios mas siniestros y reveladores de la inmediata posguerra española, que hara que pensar a los que vivieron y conocieron la guerra civil" El Premio estaba dotado con 1 Millón de Pesetas - El Titulo esta tomado de un Poema de Jaime Gil de Biedma y abarca desde el 28 de Marzo de 1939 cuando Julián Besteiro es detenido en los Sótanos del Ministerio de Hacienda al 27 de Septiembre de 1940 cuando Julián Besteiro fallece en la Cárcel Franquista de Carmona con un punto de inflexión el 8 de Julio de 1939 que es cuando empieza el JUICIO contra BESTEIRO. El Libro se divide en dos partes: EL RUIDO sobre el Hombre Publico y EL SILENCIO sobre el Ser Humano

 

JAVIER QUIÑONES

Licenciado en Filologia Hispanica . Profesor de Lengua y Literatura en un Instituto de Bachillerato y NOVELISTA. Trabaja sobre dos personajes vinculados al Partido Socialista como eran Max Aub y Julián Besteiro . Sobre el primero edita "Enero Sin Nombre" y sobre el segundo compone "Los Años Triunfales" con un breve prologo de Camilo Jose Cela . En el 2003 lo encontramos dando una conferencia sobre la AMISTAD entre Camilo Jose Cela y Max Aub. Cela y Aub se conocieron en 1935 y no se volvieron a reencontrar hasta 1972, sin embargo mantuvieron una comunicación espistolar de 1957 a 1972

1998 > Articulo de Antonio Burgos " Don Julian Besteiro en la Feria de Sevilla de 1933"

En el espacio, desde la feria de Sevilla en el Prado de San Sebastián hasta la ciudad de Carmona, calculo yo que puede haber 30 kilómetros. Pero en el tiempo, desde la feria de Sevilla a Carmona hay siete años. Sobre todo si ese tiempo se toma como fondo del retrato abrileño de don Julián Besteiro, y se hace desde la caseta de la feria de 1933 donde el entonces presidente de la Cortes es agasajado por unas sevillanas vestidas de flamencas y pintadas y peinadas con la moda de aquellos años. Cualquiera de las muchachas que da una caña de manzanilla a Besteiro puede haber sido elegida "Miss República" pocos días en la Peña Ferroviaria de la Alameda de Hércules. Ahora están con sus peinecillos, con sus mantones, con sus trajes de volantes, unos de organdí, otros de percal, unos de lunares, otros liso. Algunas llevan sobre la frente el mismo rizo de Estrellita Castro, de Antoñita Colomé. Aún no se ha puesto de moda la permanente abisinia, porque Mussolini todavía no ha invadido Etiopía y los fascismos no son una amenaza, en esta mañana sevillana de feria, pianillos, cañas de manzanilla, pocos caballistas y mucho pueblo dentro de las casetas, que va visitando don Julián con sombrero y chaleco, todo un caballero del socialismo, la burguesía republicana que sigue afirmándose en la feria, frente a la imagen de una Sevilla de quema de iglesias y tranvías volcados en las huelgas generales.

Sobre el fondo de esta triste alegría de la sonrisa del atildado Besteiro en la caseta, Carmona está a unos treinta kilómetros, y a siete años. Siete años es el tiempo que separa esta foto de la otra fotografía que nunca hizo Serrano ni está en ninguna hemeroteca: la fotografía de la muerte de Besteiro en la cárcel de Carmona, preso de los vencedores nacionales, Año de Victoria, per también Año de la Derrota de la sonrisa de las muchachas que dan la caña a don Julián. Siete años más tarde, probablemente, estas muchachas, cuando sea abril en el riá pitá de todos los palillos que van por la calle San Fernando desde los corrales de San Julián o de Triana, ya no tendrán el cuerpo para alegría. Habrán, quizá, cambiado el mantoncillo de flecos de seda por el negro mantón del luto. Habrán pasado siete años de España por Sevilla, con una rastra de filas de presos en Ranilla, de cartas que anuncian a las madres que el muchacho del Regimiento Granada 34 ha dado valerosamente su sangre por la Patria, ante los enemigos de Dios, en el frente del Ebro. En siete años quedará quizá tiempo para ver una foto de don Julián Besteiro en la cárcel de Carmona, con sus compañeros de presidio, los curas nacionalistas vascos que Franco, tan católico, tan de bajo palio, ha metido entre rejas.

Pero en aquella primavera roja, amarilla y morada, nadie preguntaba cuánto quedaba para llegar a la cárcel de Carmona. Quizá le contaran a don Julián, en El Machacante, o en Er 77, o en Licondi, o en El Gazpachuelo, aquel chiste de Agustín López Macías "Galerín": que, con la República, ya no había que decir "el Real de la feria", sino "el republicano de la feria". El republicano de la feria era, por el antiguo real, cualquier sevillano, con corbata de lazo o con la corbata quitada, castizamente, con el cuello de la camisa muy abrochado, el sombrero de ala ancha, el clavel en la solapa. Sevilla siempre está con lo que hay. Después de la huelga de cofradías del año pasado y de La Estrella Valiente, los partidos republicanos burgueses se empeñan en dar a España una imagen de normalidad de la "Sevilla la Roja" de los partidos obreros y de los sindicalistas, la del cañoneo de Casa Cornelio y el asesinato de Pedro Caravaca.

Todo es como siempre, primavera republicana. Pero cuando hayan pasado apenas diez años, este mismo albero recibirá con corte de caballistas al general que ahora está con la República que representa Besteiro y que un día de julio, dentro de tres años, se sublevará en armas contra ella. Paseará por la feria como Caudillo de España por la gracia de Dios, y "la gracia de Dios" parecerá el título de un pasodoble taurino que suena en la plaza de los toros, donde a la tarde va Besteiro, una corrida del ex-marqués de Villamarta que torean Marcial Lalanda, Manolo Bienvenida y Domingo Ortega, que es de los nuestros, como Juan Belmonte,, de los que defendemos esta República de Trabajadores y de niñas vestidas de flamenca que están cantando ahora unas sevillanas que dicen que ya vienen por el llano los migueletes. Los migueletes tardarán aún tres años en llegar al micrófono de Radio Sevilla. Y tres años más para oír la sentencia a pena de muerte de quien hasta el último momento ha defendido el Madrid republicano y no ha querido, como tantos, coger el olivo del avión y el asilo diplomático en el México del presidente Cárdenas. Estamos a siete años de la triste muerte en la cárcel de Carmona de este caballero del socialismo que ahora está en la feria, con sombrero flexible y chaleco, un señor, más señor que muchos ex-marqueses y ex-condes. Suenan las sevillanas, corre la manzanilla, pasan los caballos. Nadie sabe que por el llano de los fascismos de Europa ya vienen los migueletes...

Besteiro en la feria de abril de Sevilla de 1933, visto por Idígoras y Pachi

1998 (FEBRERO) - Publicación del Libro "AÑOS TRIUNFALES" de Javier Quiñones por la EDITORIAL ALBA y con un Breve Prologo de CAMILO JOSE CELA - Premio Cervantes y Premio Nobel de Literatura > "Años Triunfales deja el regusto amargo de una época gris y sombria (...)No es bueno hurgar en las viejas heridas, bien lo sé, pero aún menos lo es dejarlas cicatrizar en falso"

 PRESENTACIONES del LIBRO (1997):

>MADRID a cargo de Alfonso Guerra eb el Circulo de Bellas Artes

>BARCELONA (15-4-98)a cargo de Raimon Obiols en la Libreria CRISOL

>ZARAGOZA  (16-4-98) a cargo de Juan Alberto Belloch en la Biblioteca de Aragon

>BARBASTRO (17 de Abril) en la UNED

>SEVILLA a cargo de Alfonso Guerra - En la Libreria Antonio Machado

>CARMONA - Dentro de la Inauguracion de la Sede Socialista

 

RESEÑA BIBLIOGRÁFICA de la EDITORIAL ALBA

COMENTARIOS sobre el LIBRO de JAVIER QUIÑONES

>Angel Huguet (11-3-98) en Diario de Aragon

>Francisco Velez Nieto (21-3-98) en Sevilla-Infromación

>Josep Maria Huertas (31-3-98) en El Periodico de Catalunya

>Miguel Mena (28-3-98) en El Periodico de Aragon

>Gregorio Garcia (2-4-98) en Madrid-16

>Ignacio Martinez de Pisón (11-4-98) en El Pais-Cataluña

>Mariano Garcia (30-4-98) en Heraldo de Aragon

>Joaquim Parellada (Septiembre-98) en Quimera

ENTREVISTA a JAVIER QUIÑONES

>Tino Pertierra (18-4-98) en Levante-El Mercnatil Valenciano

FRAGMENTO de la OBRA - Traslado de Julian Besteiro a CARMONA

Aquel insólito paréntesis en una España desgarrada por la venganza duró poco. No era la vida saludable, la lectura y el contacto con la naturaleza lo que el nuevo régimen destinaba a sus presos. El día 30 de agosto, tras una verdadera odisea, Besteiro y los sacerdotes vascos llegaron a Carmona, en la provincia de Sevilla, en cuya prisión local fueron literalmente arrojados, después que hubieran trasladado a Sevilla a los presos de la localidad. «El viaje es largo y hemos llegado bastante cansados. Mañana te escribiré más despacio. Lo que he visto de la ciudad es muy pintoresco», esa era la versión escueta que Besteiro dio a su esposa en una postal escrita apresuradamente el día 30. Habían salido de Dueñas el lunes 28 a las cinco de la tarde y llegaron a Carmona el miércoles 30 a las siete de la tarde, en unos camiones que los llevaron desde Guadajoz, donde habían bajado del tren. El padre Ugarte, uno de los curas vascos que acompañaron a Besteiro, dejó escrita una versión más completa del viaje que nos muestra un cuadro de la España negra de 1939

            El padre Ugarte escribe del teniente al que, con catorce guardias civiles, le encomendaron la misión de llevar a los presos desde Dueñas hasta la estación del Norte, en Madrid, en que un nuevo pelotón se haría cargo de los presos, del desconcierto del teniente al llegar a Madrid, a las ocho de la mañana, y comprobar que nadie sabía de él ni de sus presos¡ de cómo cargó a los presos en dos camiones que recorrieron de punta a punta la ciudad, tratando de encontrar una cárcel para ellos y de cómo, «recorridas en vano todas las prisiones de la capital y habiéndose llamado a andanas la Dirección General, decidió continuar el viaje llevándonos acto seguido a la estación». Entre tanto,«pudo contemplar atónito el pueblo de Madrid el ir y venir de dos camiones abiertos y exhibiendo una extraña mercancía: catorce carmelitas, un pasionista y varias decenas de sacerdotes rodeando al ex presidente de las Cortes Constituyentes». En aquella espera, «nuestra libertad de movimientos durante las horas que faltaban para la salida del tren fue absoluta. Hubo varios que, en busca de melones, se adentraron por las calles hasta perderse de vista. Los más anduvimos entre el andén y el bar luchando a golpe de refrescos inocuos contra un sol de justicia, mientras don Julián sentado estoicamente en un rincón del vagón esperaba meditando, sin duda, en el homenaje silencioso de tantas gentes que, al reconocerlo, no habían podido reprimir un gesto de adhesión emocionada y dolorida. Fue un detalle que se me metió muy adentro, pues aquellas caras trascendían más a devoción religiosa que a partidismo político».

            Aquella experiencia, que para los sacerdotes vascos constituyó una «aventura veraniega» que el padre Ugarte relata con un punto de humor negro, para Besteiro debió representar un episodio amargo Y una humillación añadida. En aquel ambiente de aventura veraniega, continúa el sacerdote cronista, «solo nos faltaba un elemento para sentimos felices: la cerveza. Dada su escasez, estaba reservada, seguramente, para ciertos jerarcas Y era inútil insistir a unos camareros que se sabían el disco de memoria: "no hay". El disco se fue repitiendo hasta que al llegar al mostrador alguien pensó: estos nos han tomado por curas del montón... ¡Oiga!, somos curas presos. Con nosotros viene D. Julián Besteiro, ¿no podría usted darme una cerveza para él? Ni el "Sésamo ábrete" de Alí Babá hubiera superado en eficacia a semejante talismán. Como por arte de magia, los camareros se liaron a cometer delitos de «auxilio a la rebelión» y la cerveza corrió a caño libre». Besteiro, recluido en un rincón del vagón, renunció a hacer llegar a su casa la noticia de que se encontraba allí para que fueran a estar con él. Prefirió evitarles el mal rato y permaneció allí hasta que, a las 18.45 de la tarde, salió el tren para Carmona. Días después, escribió a Dolores: «Ya me temía yo que llegase a ti la noticia de nuestro paso por Madrid. Es la cosa un poco difícil de explicar. Pero prefería no verte aun estando tan cerca y habiendo pasado tantas horas en Madrid, tan cerca de vosotros».

            Las condiciones de aquel antro eran deplorables. No había camas, salvo si la traían los presos, y Besteiro hubo de dormir en el suelo de una enorme cripta, cubierta por una bóveda de arcos cruzados, sobre una piel de cordero que le dejó el médico de la prisión. Sin embargo, en su correspondencia, se esfuerza por ocultar estos datos y no añadir más preocupaciones a las muchas que tenía su esposa. «Lo mejor que hay aquí es la fruta (uvas, melones, sobre todo) de la cual hago un gran consumo. Una de las ventajas de aquí es que la prisión tiene un médico que viene todos los días -poco tardaría en comprobar que aquel médico no era una ventaja para la cárcel- y se interesa por los reclusos»39. «El régimen se parece más al de Madrid que al de Dueñas. El edificio está en la población y no hay más comunicación con la Naturaleza que la atmosférica, por medio de un patio en el cual hacemos la mayor parte de nuestra vida. Las provisiones y toda la relación comercial se verifica por una especie de mercadillo a través de una reja (...). Por esa reja venden la fruta, los huevos, la caza (...). Mis compañeros, grandes organizadores, corren con la compra y preparación de la base de la alimentación que es común. Después cada individuo o grupo de individuos, añade lo que quiere» 4°. Además, en los primeros meses pudo contar con la valiosa ayuda de Carmelo Antomás, un compañero preso, que hacía las veces de ordenanza: «Yo tengo un ordenanza que es un lince y me resuelve muchos problemas prácticos para los cuales confieso que estoy mal dotado. La reglamentación de la vida es la general de las prisiones. Así, la comunicación es el domingo; hay doble reja. La expedición de cartas es el miércoles». Poco a poco le fue comunicando la realidad en que se encontraba: «¿Cómo quieres, Lolita -le decía el 14 de noviembre-, que cuando la cosa no tenía remedio te fuese a notificar que dormía en el suelo?». Cuando los curas vascos recibieron los colchones y camas que habían dejado en Dueñas, uno de ellos, el padre Ganchagui, le cedió el suyo a Besteiro. Más tarde, le prestaron una cama de hierro, de manera que, mes y medio después de su llegada, podía dormir en cama. Con el fin de devolver el colchón a su dueño, pidió a Dolores que le enviara uno junto con una almohada. Entonces pudo contarle las penalidades por las que había pasado.
 

Lo cortés y lo valiente
Por Julián Marías, de la Real Academia Española

Publicado en el diario ABC de Madrid, el 29 de enero de 1998

Uno de los hombres más corteses y mesurados que he conocido, exquisito de gesto y lenguaje aun en las circunstancias más difíciles, y a la vez de los más valientes, con valentía civil y no agresiva, fue Julián Besteiro, a quien tan pocos parecen admirar, ni siquiera recordar. Uno de mis libros de la serie «La España real» llevaba esta dedicatoria: «A la memoria viva de José Ortega y Gasset y Julián Besteiro». Me sorprendió que nadie, en ningún comentario, recogiese esa cita, ni siquiera se sorprendiera de que en ella se unieran esos dos nombres.

1998 - Transmediterranea compra el Buque - Julián Besteiro que pasaría a llamarse "Ciudad de Malaga " 

1998 (4 de Octubre)- Presentacion Publica de la Asociacion Julian Besteiro

1998(4 de Octubre)- La Asociacion Julian Besteiro presenta el libro de Javier Quiñones en Valencia en CRISOL

 El Acto fue inaugurado por Juliana Besteiro, Presidenta de Honor de la Asociación que contaba con el apoyo de sus hermanos Ernestina y Emilio, todos ellos sobrinos-nietos de Julián Besteiro - La Presentacion corrio a cargo de Manuel Civera, presidente de la Asociación e intervinieron Javier Paniagua quien diserto sobre "Tres Vertientes de Julián Besteiro: Cultural, Política y Sindical" y Javier Quiñones que hablo sobre su LIBRO y las circunstancias de la Prisión y Muerte de Julian Besteiro.

INTERVENCIÓN DE JAVIER QUIÑONES - RESUMIDA EN SU BLOG "DE AHORA EN ADELANTE" (2009)

Mi interés por la figura de Besteiro se remonta a los primeros años de la transición, cuando empezamos, los que entonces teníamos veintipocos años, a descubrir tantos aspectos de nuestro pasado que nos habían sido ocultados. A mí me llamó siempre poderosamente la atención la actitud de Besteiro, quien tuvo el coraje y la entereza moral de quedarse en España y no marchar al exilio. Besteiro fue detenido en los sótanos del Ministerio de Hacienda de Madrid el día 28 de marzo de 1939. La tarde-noche del 29 de marzo ingresó en la cárcel de Porlier, de tan infausta memoria, hoy colegio privado de los Salesianos, después de haberle sido tomada declaración por parte del juez militar encargado de las diligencias previas en el proceso sumarísimo abierto contra él y contra Rafael Sánchez-Guerra, asesor político por entonces del coronel Segismundo Casado.

¿Por qué no se marchó al exilio Besteiro cuando tan fácil le hubiera sido hacerlo? La respuesta no es fácil, pero creo que Besteiro se quedó en España por coherencia política, por integridad moral y para dar una suerte de lección ética a todos aquellos que en los últimos años de su vida le habían calumniado y hasta ridiculizado acusándole de haber pactado previamente con la “quinta columna” las condiciones de su estancia en la España nacionalista, obteniendo la promesa de que su vida sería respetada. Los hechos, desde luego, desmintieron dramáticamente esas voces injuriosas, que tienen nombre y apellidos, algunas aún vivas y casi todas agrupadas bajo la misma bandera. Hay quien ha escrito, sin embargo, bien recientemente, que se quedó por “orgullo suicida”, casi como un ingenuo incauto. Sin medir, como quien dice, el alcance de sus actos.

Del mismo modo, la participación de Besteiro en el Consejo de Defensa fue un hecho extraordinariamente controvertido que ha dado lugar a muchas interpretaciones, no todas respetuosas ni justas, es necesario decirlo; la que roza lo inadmisible es la que insinúa “insania mental” en Besteiro al aceptar participar en el Consejo. ¿Por qué aceptó Besteiro colaborar con el Consejo? Probablemente porque pensó que con su prestigio y moderación podía contribuir a negociar las condiciones de una paz que fuera la paz de la reconciliación y no la paz de la victoria. En eso es obvio que se equivocó; pero no debe achacarse a él el error, sino a la falta de magnanimidad de los vencedores y a su poco sentido del Estado, pues prefirieron, con injustificable ceguera histórica, la vía de la represión, de la eliminación física del adversario, aun siendo conscientes de que abrían heridas que dejarían huella perenne en la sociedad española; Besteiro lo advirtió con toda claridad: “Pensar en que media España pueda destruir a la otra media, sería una nueva locura que acabaría con toda posibilidad de afirmación de nuestra personalidad nacional o mejor, con una destrucción completa de la personalidad nacional.” El fracaso de Besteiro, pues, es el fracaso de todos los españoles que aún creían posible la concordia y la reconciliación.

Lo que sucedió a partir del momento en que Besteiro tomó la decisión de no marchar al exilio, es una historia que, como escribió Miguel Mena en El Periódico de Aragón, merecería figurar, con permiso de Borges, en la historia universal de la infamia. Los hechos narrados en mi novela parten de ahí, de la decisión, nunca del todo bien entendida, de Besteiro de permanecer en España.

Podría decir que, aunque conste de siete capítulos, la novela se divide en dos partes: el ruido y el silencio.

El ruido se arma en torno al hombre público, al dirigente socialista, al político, al expresidente de Las Cortes, al catedrático de Lógica de la Universidad de Madrid: primeras declaraciones, trasiego de cárceles, designación del abogado defensor, Ignacio Arenillas de Chaves, aceptación de éste, idas y venidas de la mujer, Dolores Cebrián, aportando documentos para la defensa, las esperas a pleno sol para poder visitarle en la cárcel del Cisne, el juicio, el discurso de dos horas y media del fiscal militar, Felipe Acedo Colunga, la petición efectuada por éste de pena de muerte porque “las ideas del procesado habían hecho mucho daño a España”, la deliberación del Tribunal, presidido por el general Manuel Nieves Camacho, la comunicación de la sentencia: cadena perpetua sustituida por treinta años de reclusión mayor por el delito de “adhesión a la rebelión militar”, el rechazo del recurso presentado por el abogado. Después, el silencio, la soledad, el desamparo. Después el hombre de carne y hueso, casi un anciano a los sesenta y nueve años de su edad, con la salud profundamente quebrantada, enfrentándose como un héroe trágico a la adversidad de su destino, al último acto de una vida que las circunstancias convirtieron en tragedia. La historia se fue volviendo triste y los Officium Deffunctorum de Tomás Luis de Victoria ponían la melodía melancólica y sombría a la agonía de un hombre desamparado y abandonado a su suerte en una oscura celda de una destartalada y obsoleta prisión de una pequeña y hermosa ciudad del Sur.

Después, la amargura, los sinsabores, la derrota, los quebrantos, la soledad de las prisiones, la angustia y otra vez el silencio, la enfermedad, la negligencia de un médico que equivocó en su terquedad el diagnóstico e impidió el traslado a un hospital-prisión cuando era evidente para todos menos para él la gravedad extrema del enfermo, y, finalmente, la muerte; y poco antes de morir estas palabras: “Muero siendo socialista. Cuando la libertad en España vuelva a hacer a los hombres libres, quiero que mis restos sean envueltos en una bandera roja y enterrados al lado de la tumba del que fue mi maestro: Pablo Iglesias.”

Es cosa sabida que la historia la escriben los vencedores, y a nadie deben extrañar, por tanto, ni las tergiversaciones, ni los olvidos, ni los cuentos vueltos del revés de la historia “oficial”; sin embargo, la verdad de los hechos acaba siempre por imponerse, aunque sea a destiempo. Han transcurrido más de sesenta años desde que sucedieran los tristes acontecimientos de que en la novela se da cuenta. Hoy su protagonista ocupa el lugar en la Historia que le corresponde y es un referente necesario en la memoria histórica colectiva, a pesar de quienes no escatimaron esfuerzos para emborronar su buen nombre y de quienes le persiguieron hasta después de muerto, negándole el derecho a ser enterrado en Madrid, como era su explícito deseo. ¿Quién se acuerda hoy de Acedo Colunga o de los generales que lo juzgaron y lo condenaron?

Tantos años después, una plaza, en el lugar en que se levantaba la cárcel, lleva su nombre y apellido en la ciudad que le vio morir de modo tan menesteroso como injusto. En un rincón olvidado de lo que fue cementerio y hoy es campo de fútbol, la maleza inunda los restos de la bóveda del nicho que le sirvió de ignominioso lecho de muerte durante veinte largos años. Una tarde de junio, de hace doce años, para sorpresa de futbolistas y árbitro, dejé un ramo de rosas blancas entre medio de la maleza. Después, luchando a brazo partido por desterrar la melancolía, no pude hacer otra cosa que escribir este libro.
 

 

1998 - Paul Preston "La tragedia de un pacifista en la guerra" en "Las tres Españas del 36", Editorial Plaza Janés - Barcelona

PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN MADRID

Julián Besteiro.- Al político socialista le considera Un pacifista en la guerra. «No quiso saber nada de la guerra, se retiró a una especie de exilio interior, pero luego colaboró con la Junta de Casado, que provocó una pequeña guerra civil en el lado republicano».

EL PAIS

Paul Preston gana el primer premio Así Fue con nueve biografías de figuras de Ia guerra civil

El historiador británico obtiene el galardón de no ficción con mayor dotación económica

M. Á. V. - Madrid - 14/01/1998

 

1998 - Conferencia de Paul Preston sobre Julian Besteiro en la Residencia de Estudiantes

ARTÍCULO DE EL PAIS - PAUL PRESTON DESCRIBE LA "TRAGEDIA PACIFISTA" DE BESTEIRO

Paul Preston describe la "tragedia pacifista" de Besteiro

 

FIETTA JARQUE, - Madrid - 06/02/1998
El hispanista británico Paul Preston hizo ayer en la Residencia de Estudiantes de Madrid un relato riguroso y humano de la trágica experiencia de Julián Besteiro durante la guerra civil española en una conferencia titulada Julián Besteiro, un pacifista en la guerra. Besteiro (Madrid 1870-Carmona 1940), que presidió las Cortes durante la II República y fue uno de los principales dirigentes del PSOE, defendió desde publicaciones como El Socialista o Democracia sus tesis reformistas en contra de las posturas más radicales de otros socialistas.
 
 
 

Según Preston, Besteiro no se sentía demasiado cómodo con el Gobierno de la República. "Él pensaba que todavía no era el momento de que la clase obrera llegara al poder", dijo el historiador. "Durante la guerra civil rechazó reiteradamente el exilio y siempre mantuvo que su lugar estaba cerca de sus electores", continuó Preston. "La obsesión de Besteiro fue la de llegar a un temprano acuerdo de paz".

Su desconfianza hacia Largo Caballero y el posterior odio anticomunista que despertó en él el Gobierno de Negrín lo mantuvieron en esos años en una posición escéptica y, sumamente crítica. Besteiro demostró su "derrotismo y hasta su irresponsabilidad", según Preston, "al considerar que en el desenlace de la guerra una victoria comunista significaría el aislamiento de España; siendo funesto, guardaba la esperanza de una recomposición social".

"Besteiro se convenció de que si no obtenía el apoyo civil para su Gobierno, quizá debía buscar apoyo militar". Su participación en el Consejo Nacional de Defensa del general Casado lo llevó a aceptar el Ministerio de Asuntos Exteriores. Debilitado física y mentalmente por la enfermedad y las carencias, Besteiro se instaló en el sótano del ministerio, donde finalmente fue arrestado por las tropas franquistas. "En esa época, sorprendentemente, Besteiro era presa de un optimismo inusitado", relató Preston. "Una mezcla de ignorancia y arrogancia lo llevaron actuar como si desconociera los fusilamientos y la represión de los franquistas".

"Orgullo suicida"

Su inexplicable ingenuidad lo llevó a pensar que Franco protegería a los republicanos que se quedaron para ayudar a la reconstrucción de España. "Hay que reconocer que Besteiro fue el único republicano de relieve que prefirió quedarse al lado de sus electores", al extremo de un "orgullo suicida", afirmó Preston.Después de un juicio con acusaciones absurdas, encarcelado y enfermo, fue trasladado a la cárcel de Carmona, donde murió un año después de acabada la guerra. "Su crimen fue haber hecho aceptable el socialismo por dar una versión moderada de ello. Su sacrificio al someterse a la brutal venganza de los vencedores no fue entendido por los socialistas. Su dignidad, humanidad y coraje frente a la injusticia de Franco deben ser reconocidos", concluyó Preston. "Su tragedia fue que, perdida su fe en la República y en el socialismo, depositó su fe en su verdugo".

 

1998 - EXPOSICIÓN sobre Julian Besteiro en la Sede de la Escuela Julian Besteiro de Madrid organizada por la Escuela Julian Besteiro-UGT > Inauguracion el 17 de Febrero con la presencia del Presidente del Congreso Federico Trillo, el poeta Felix Grande y los dirigentes de UGT, Candido Mendez (Secretario General) y Luciano Gonzalez (Secretario de Formacion) - 10 Aniversario de la Fundacion Julian Besteiro

-Catalogo de la Exposicion : "Julian Besteiro: su vida y su obra"

1999- J.M. Ruiz Alonso "A contracorriente . El primer Besteiro profesor del Instituto de Toledo" en Biografias y Semblanzas de Profesores, IES EL Greco - Toledo

1999- La UGT crea los Premios Julian Besteiro de las Artes y de las Letras

Imagen del Premio Julian Besteiro de la UGT

2000 - Manuel Rico Lara : "Proceso, Prision y Muerte de Julian Besteiro" en Semblanza (Paginas 55 a 59) de la Revista Claves de la Razon Practica - Numero 107

2000 - Ciclo - LA CULTURA como EJE de la TRANSFORMACION SOCIAL - Intervención de NICOLAS REDONDO cenntrada en JULIAN BESTEIRO

2001 -M. Cortés Valenciano "La trayectoria intelectual de Julian Besteiro profesor del Instituto de Toledo (1899-1912)" en Alminar - Numero 6 - Revista del Profesorado - IES El Greco - Toledo

2001 - Articulo de Candido Garcia Riesgo - "Julian Besteiro, socialismo ejemplar" en La Nueva España - Oviedo ( 29 de Septiembre)

2002 - IV PREMIO JULIÁN BESTEIRO DE LAS ARTES y las LETRAS a ALMUDENA GRANDES

2002 - Exposición EXILIOS de la Fundación Pablo Iglesias

"Exilio. Reflexiones en torno a una exposición" de Matilde Donaire Pozo

Hay otras fotografías impresionantes, como la del entierro del Presidente Don Manuel Azaña, o la de Don Julián Besteiro en la cárcel de Carmona. De este gran hombre tengo el testimonio directo que nos transmitió un fraterno amigo, Don Gabriel Valero, médico en Carmona, que igualmente allí encarcelado fue testigo de su sufrimiento y ejemplar vida en la cárcel. Murió Besteiro sin poder tener el consuelo de que, antes de morir, autorizaran la visita de su mujer. Una inútil crueldad.
 

Otro testimonio sobrecogedor sobre la muerte de Besteiro lo recojo del libro de Don José Jiménez Lozano titulado Los cementerios civiles y la heterodoxia española, en el que se citan dos importantes obras sobre su vida: El proceso de Julián Besteiro, de Ignacio Arenillas (Editorial Revista de Occidente, 1976) y Republicanos de catacumbas, de Régulo Martinez (Ediciones 99, Madrid 1999). De ellos transcribo estos comentarios, en los que queda bien reflejada la personalidad ética de Besteiro: en sus días de cárcel y enfermedad leía asiduamente la Biblia, algunos de cuyos libros, decía, aconsonantan perfectamente con el estado desilusionado de mi espíritu", y comentaba a sus compañeros sacerdotes vascos, presos junto a él, el Libro de la Sabiduría "con tanto acierto y un talento tan agnóstico exento de cualquier dogmatismo, que les pareció más conveniente darle las gracias y dejarle en su lectura porque abría brecha en sus convicciones.

Tras su muerte, tuvo un entierro muy singular ya que estuvo presidido por un sacerdote católico en completa comunión canónica con la Iglesia, el párroco de la Iglesia de Santa María de Carmona, quien a la vuelta del cementerio comentó: caso único en la historia española el que un sacerdote católico presida un entierro civil; pero es que ese hombre tan valioso y tan ejemplar lo merecía, y de seguro ha sido acogido en su piadoso seno por el Señor (Régulo Martinez, ob. cit., página 92).

Un amigo sacerdote ha averiguado el nombre de este párroco, que no era un joven precisamente: Don Juan Coronil Gómez. ¡Cuántos sacerdotes valientes como éste hubieran hecho bien en aquellos días aciagos en los que los perseguidos se vieron tan desprotegidos -cuando no atacados- por los ministros de la Iglesia!
 

2002-Santiago MUÑOZ MACHADO - Los grandes procesos de la Historia de España, Editorial Crítica, Barcelona, 2002, 533 págs.

Del período franquista destaca Santos Juliá, como emblemático juicio político, el Consejo de Guerra de Julián Besteiro (cap. XXII), proceso bien documentado.

2002 (1 de Diciembre) - Articulo de Patricio de Blas y Eva de Blas en EL PAIS: "Julián Besterio: octubre de 1934"

Los caballeristas se lanzaron decididamente por la senda de la bolchevización, pugnando por la purificación del partido y la unidad proletaria para la conquista del poder

 

La posición de Besteiro y sus partidarios era contraria a la revolución de 1934. Por eso defendían la permanencia en el Parlamento y el respeto a las reglas de juego de la democracia

Julián Besteiro nació en Madrid en 1870 y falleció en 1940. Fue catedrático de Lógica en la Complutense, presidente del PSOE y de UGT, presidente de las Constituyentes de 1931. Estuvo preso en dos ocasiones: tras la huelga revolucionaria de 1917 y al acabar la Guerra Civil. Murió, anciano y enfermo, en la prisión de Carmona, condenado a 30 años. Los autores del libro, padre e hija, son, respectivamente, catedrático de Historia y documentalista.

El sector caballerista del PSOE tenía menos confianza que Besteiro en la sinceridad democrática de las derechas parlamentarias. Esas derechas tampoco ignoraban los acuerdos de los organismos socialistas para defender "por cualquier medio" las instituciones republicanas y las conquistas revolucionarias del primer bienio. Indalecio Prieto lo había advertido solemnemente al comienzo del periodo legislativo.

Entretanto, los movimientos de signo fascista y totalitario (Falange Española, Bloque Nacional) multiplicaban su presencia y sus actividades. El 31 de marzo, una delegación compuesta por Goicoechea, el general Barrera y los carlistas Olazábal y Lizarza se había entrevistado con Mussolini y había conseguido ayuda económica y armamento para la ultraderecha. Éste era el ambiente.

Y en este contexto, la entrada de la CEDA [Confederación Española de Derechas Autónomas], el partido católico de Gil-Robles que no había votado la Constitución, en el Gobierno -con tres ministros, entre los que estaba el jefe de filas del partido como ministro de la Guerra-, el 4 de octubre, desató la insurrección del sector mayoritario de los socialistas. Era, precisamente, la señal que esperaban. Bien lo sabían los cedistas.

En un discurso que pronunció Gil-Robles, el 15 de diciembre en Salamanca, declaró: "Tenía la seguridad de que la llegada nuestra al poder desencadenaría un movimiento revolucionario. Era cosa sabida. Alguien me ha dicho que yo tuve culpa en el movimiento (...). En aquellos momentos en que yo veía la sangre que se iba a derramar, me hice esta cuenta: puedo dar a España tres meses de aparente tranquilidad si no entro en el Gobierno. ¡Ah!, pero entrando, ¿revienta la revolución? Pues entonces, que estalle".

Contrario a la aventura

Naturalmente, la posición de Besteiro era radicalmente contraria a esta aventura. Para evitar verse "envueltos en una responsabilidad que nos amargaría toda la vida" habían dimitido él y sus partidarios, en enero, de sus cargos en la Ejecutiva de la UGT. Por eso defendían la permanencia en el Parlamento y el respeto a las reglas de juego de la democracia. Y sin embargo, antes del movimiento de octubre, relata Saborit, todavía Prieto y Fernando de los Ríos visitaron a Besteiro en su casa e intentaron convencerle para que se incorporase a los puestos directivos y actuara al frente de ellos solidarizándose con la revolución en proyecto.

La entrevista, cuyos detalles expuso el propio Besteiro a sus compañeros Trifón Gómez, Lucio Martínez y Saborit, fue tormentosa, y la negativa, rotunda. Es seguro que Besteiro no se recató de echar en cara a sus interlocutores el apoyo que estaban dando a una revolución con la que no estaban de acuerdo y de la que, de hecho, renegaron más tarde.

La revolución, es de sobra conocido, fracasó en Madrid y en la mayor parte de España; tuvo un éxito efímero en Cataluña, con un carácter más nacionalista que revolucionario, y triunfó en Asturias, donde los obreros se adueñaron de ayuntamientos, minas y fábricas, y donde implantaron por unos días la revolución. El Gobierno encargó al Ejército de África la represión del movimiento y decretó una férrea censura de prensa que impidió a los españoles conocer las dimensiones exactas de la tragedia que allí se había producido. Desde Madrid, por encargo del ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, el general Franco se encargó de coordinar la represión con una fría crueldad que le hizo aparecer como el vencedor de los revolucionarios en la prensa de derechas.

Después vinieron los consejos de guerra y las ejecuciones. Algunos dirigentes, como Prieto y Margarita Nelken, pudieron escapar al extranjero; otros, entre los que se encontraba Largo Caballero, fueron encarcelados. Peor suerte tuvieron González Peña y Teodomiro Menéndez, condenados a muerte.

Los socialistas contrarios a la insurrección sólo pudieron intervenir a favor de sus compañeros para evitar que las sentencias se llegaran a ejecutar. En una reunión tormentosa de la minoría socialista presidida por Negrín se pidió a Besteiro que encabezase una comisión que gestionara el indulto ante el presidente de la República.

Besteiro intervino aceptando el encargo que se le hacía, pero condenó airadamente el movimiento de octubre como una auténtica locura. Alguno de los presentes recordó a Besteiro su participación en la huelga de 1917. La gestión se realizó y tuvo éxito. El presidente de la República concedió el indulto, que supuso, por disconformidad con la medida, el abandono del Gobierno por los ministros de la CEDA.

Como explica Alcalá Zamora en sus Memorias, "los más moderados acudieron a pedir gracia llevando a su cabeza a Besteiro, quien volvió a expresarme su agradecimiento; él, que tan amenazado se vio por los elementos extremistas durante los días de la rebelión en la que no tomó parte".

Aludía, sin duda, don Niceto a la agresión de que fue víctima Besteiro, que Saborit relata así: "Jóvenes con carné de nuestra federación asaltaron la vivienda particular de Julián Besteiro, por fortuna acompañado en aquellos momentos por afiliados a nuestra Unión General de Trabajadores, que les obligaron a huir. Es conocido el nombre del que mandaba el grupo asaltante, muerto en la Guerra Civil".

A partir del fracaso del movimiento, las posturas en el seno del socialismo se extremaron. Besteiro perdió mucha influencia ante una parte de los militantes que veían en Largo Caballero y en los compañeros que permanecían en la cárcel a los auténticos defensores del socialismo. Los caballeristas se lanzaron decididamente por la senda de la bolchevización, pugnando por la purificación del partido y la unidad proletaria como fórmulas para la conquista del poder.

Para este sector del PSOE, la presencia en el Parlamento dejó de tener interés, y, como hemos visto, Largo Caballero se opuso desde la cárcel a que la minoría volviese a la Cámara, en contra de las exigencias de los demás sectores del partido. Para ganarse a los dirigentes y militantes adictos al centrismo de Prieto y De los Ríos, e incluso a los partidarios de Besteiro, que veían con temor y recelo esta deriva, desplegaron una ofensiva ideológica dirigida por Luis Araquistáin y Carlos de Baráibar desde los medios de prensa que controlaban y desde otros nuevos creados para el proyecto.

En esa empresa colaboraron Renovación, el órgano de expresión de las Juventudes Socialistas; la revista Leviatán, creada y dirigida por Araquistáin en mayo de 1934, y la revista, luego periódico, Claridad, fundada en 1935 y dirigida por Carlos de Baráibar.

Más radicales se mostraron las Juventudes Socialistas, que publicaron y divulgaron el folleto Octubre, en el que pedían abiertamente la expulsión de los "reformistas" (léase, de Besteiro y sus partidarios) y la exclusión de los "centristas" de los órganos de dirección del PSOE.

Para tratar de contrarrestar esa ofensiva, el sector partidario de Besteiro, con un activísimo Saborit al frente, editó, desde el 15 de junio de 1935, el semanario Democracia, que aparecía los sábados y que vino a sumar sus esfuerzos a la revista quincenal Tiempos Nuevos, dedicada a cuestiones municipales, que había fundado Saborit en abril del año 1934.

El peso de la polémica lo llevaron las revistas Claridad y Democracia. En estos medios polemizaron, durante 1935, Araquistáin (Claridad y también Leviatán) y Besteiro (Democracia).

Dictadura del proletariado

El debate teórico se refería al concepto marxista de "dictadura del proletariado", pero, tras la polémica teórica, lo que se debatía en verdad era la táctica que debía seguir el socialismo en aquel momento. Araquistáin sostenía una visión leninista de la toma del poder por un partido proletario férreamente dirigido, lo que proporcionaba la justificación teórica que necesitaba la política seguida por los partidarios de Largo Caballero: la bolchevización del PSOE.

Besteiro sostenía una interpretación basada en las doctrinas de Kaustky, que él creía más fiel al espíritu de Carlos Marx, según la cual la conquista del poder se produciría por métodos democráticos, y en su ejercicio el proletariado no habría de emplear medios coactivos superiores a los que el mismo Estado burgués emplea en dictadura seudodemocrática. Se trataba, en fin, de la línea gradualista dentro de las instituciones democráticas que ya conocemos.

Con el fin de evitar un enfrentamiento que consideraba dañoso para la unidad del partido, el 17 de diciembre el Comité Nacional del PSOE invitó a los directores de ambos semanarios a que desistieran de su publicación.

Saborit accedió a las indicaciones del comité y suspendió la publicación de Democracia, por la unidad del socialismo. Araquistáin, en cambio, no siguió aquellas indicaciones y continuó la publicación de Claridad, ahora convertida en un arma dialéctica contra la línea centrista que había conseguido la mayoría en el Comité Nacional del PSOE.

Días antes de la supresión de Democracia, otro partidario de la línea defendida por Besteiro, Gabriel Mario de Coca, inició la publicación de Los Marxistas, que heredó la enemiga de Democracia y se convirtió en la bestia negra del órgano caballerista. La Agrupación Socialista Madrileña tomó cartas en el asunto: expulsó a Mario de Coca del partido y dirigió dos escritos a Besteiro, el 26 y el 31 de diciembre de 1935, exigiéndole que desmintiera públicamente cualquier vinculación, directa o indirecta, con la nueva revista, en cuyo primer número aparecían unas declaraciones suyas, puesto que "ya se han publicado tres números y no hemos recibido una explicación espontánea de que nada tiene que ver".

Besteiro interpretó como una ofensa aquella requisitoria y se negó rotundamente a cualquier explicación. Ante aquella insistencia, en carta del 2 de enero de 1936, escribió a la Ejecutiva de la Agrupación: "Comprenderán ustedes que, después del tiempo que llevo observando en el Partido Socialista una conducta cuya lealtad considero insuperable, es natural que me crea con derecho a algún mayor respeto que el que suponen esas sospechas a que usted alude (...). Ello no me ha de desviar de mi camino recto y claro. Y estoy seguro de encontrarme en ese buen camino al reiterarles ahora lo que ya les he manifestado en carta anterior, a saber: que no me creo obligado a dar explicación alguna, y que, aun en el caso de verme obligado, no la daría nunca después de la medida que han tomado ustedes con el señor Coca, porque estimo que, en esas circunstancias, cualquier explicación mía implicaría ensañamiento con una persona que ha sido víctima de una sanción que considero muy grave".

La Ejecutiva socialista había convocado un congreso del partido para el mes de octubre de 1936. La dirección socialista, controlada desde diciembre de 1935 por Indalecio Prieto, se proponía celebrar en Mieres el congreso, en homenaje a los socialistas que se sublevaron en octubre de 1934.

Tal vez el congreso habría podido sacar lecciones del fracaso de octubre; quizá hubiera revelado una correlación de fuerzas diferente... Pero es inútil hacer cábalas sobre el resultado del mismo. No llegó a celebrarse. El 17 de julio se sublevó el Ejército y estalló la guerra. (...)

Sensaciones agridulces

En abril de 1935 se produjo otro acontecimiento que dejó seguramente una sensación agridulce en el ánimo de Besteiro. El domingo 28 pronunció su discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, para la que había sido elegido en 1932. Niceto Alcalá Zamora dio la réplica al nuevo académico. El discurso de Besteiro es una exposición de su visión del marxismo, y es también un análisis de la realidad internacional y española desde ese punto de vista marxista. Era además un capítulo más en la polémica que venía manteniendo con el sector caballerista. Entresacamos este párrafo: "Un partido socialista en el poder que, por las circunstancias que sea, no puede acometer la solución de los grandes problemas económicos con su orientación propia, corre gran riesgo de desdibujarse y confundirse con la psicología y los hábitos de acción propios de la burguesía intervencionista y reformadora. Y un partido socialista fuera del poder que acentúe el culto de la violencia, pero no se cuide de construir, al modo de los laboristas ingleses, un programa bien maduro de política gubernamental, que comprenda puntos tan esenciales como la socialización de las industrias principales y de las grandes explotaciones agrícolas; la socialización de los transportes, de los establecimientos de crédito y de las funciones principales del comercio, puede fácilmente degenerar en un reformismo revolucionario y violento de psicología y de actuación muy semejante a la del fascio". Alcalá Zamora pronunció uno de los discursos floridos que solía, y al comentar la trayectoria de Besteiro, "juzgado unas veces como revolucionario y condenado otras por suponerle inclinado a lo contrario", destacó "lo constante, lo firme en su lucha", que es "la noción de la responsabilidad como caudillo y conductor de masas; la prodigalidad en el riesgo propio y la avaricia para el ajeno, ya sea de sus propias huestes, ya de víctimas extrañas; la convicción de que la fuerza y las revoluciones, medio eventual, obligado de todo partido, base de programa y dogma de ideario en el suyo, son necesidad extrema al servicio del bien general, sin mezcla de impureza; la práctica del desinterés que contempla, sin sentir la impaciencia del goce, la lejanía ineludible del triunfo...".

Decíamos "sensación agridulce" en este acontecimiento de la vida de Besteiro. Lo agrio vino a continuación, pues este discurso significó el comienzo de la polémica con Araquistáin a la que nos hemos referido hace poco. Resultaba que Besteiro venía a cubrir, en la Academia, la vacante dejada por Bugallal, que había sido ministro de la Gobernación cuando Besteiro fue vejado en Villacarrillo y que pronunció su discurso de ingreso en la Academia sobre el tema La inviolabilidad parlamentaria: su origen y naturaleza, sus límites y sanciones posibles. Efectivamente, como Araquistáin titulaba el primer párrafo de su artículo contra Besteiro, había sido "una broma de Urania".

 

2002-(Septiembre) - Jorge Novela Suarez "Azaña, Ortega y Besteiro: El designio de la II Republica " en la Revista Sistema - Numero 170

Julián Besteiro (1870-1940) milita en la Unión Republicana de Salmerón, entre los partidos de Castelar y Ruiz Zorrilla. “No es de extrañar que Besteiro, republicano ya, anticlerical e intelectualmente positivista, pasara a formar parte de aquel grupo”35; más tarde ingresó en el Partido Republicano Radical de Lerroux, junto a Ortega, Baroja, Pérez de Ayala, Alvarez del Vayo, Albornoz, y con ellos serán muchos los intelectuales que se incorporan a este partido. El esteticismo y la ausencia de un ideario inconsistente hará que Besteiro critique su paso por el partido del llamado “Emperador del Paralelo”, juzgándolo como “una calaverada de juventud”, cuando veinte años más tarde lo evoque.

     Desde sus artículos en El Radical y en la época de la conjunción republicano-socialista (1909) se había apercibido de dónde desembocaba la República, por ello advertía que para “ser revolucionario no basta con ser romántico, sino que era necesario ser constructivo” y arremetía contra aquellos que afirman que “la política no merece atención”, contra el apoliticísmo preconizado por ¡Maura!; y alertaba: ”Contra lo que creen los anarquistas, los males de una nación no son resultado de la política, sino al revés: es la política la que responde a los males de la nación”36.

     Por eso “Hace falta la República si se quiere evitar mayores males... Y mientras no estemos de acuerdo todos los que soñamos con una España republicana, todo esfuerzo ha de ser inútil (...) Sabemos muy bien que no podemos aspirar a una República perfecta, sino perfectible, y por lo mismo que nosotros hacemos todas las concesiones que podemos hacer, exigimos y esperamos que los demás, todos los que sientan plenamente la responsabilidad del momento y ansíen de veras la salvación de España, las harán también”37.

     La lectura que Besteiro hace del significado y función del periodo republicano es singular – respecto de la tradición del socialismo español – e, incluso, para aquellas posturas influidas por el llamado “socialismo de cátedra, Lamo de Espinosa lo cifra en que “existe en él una tradición antiestatista constante, casi spenceriana, que le aleja de toda la tradición de la socialdemocracia alemana y le asemeja, sin embargo, mucho al reformismo español”38.

     Ya en 1918 repudia el socialismo estatista por ser “instintivo y nada más que para una mejora económica”, tres años más tarde propone la autogestión de tipo guildista frente al estatismo; éste se opone a la socialización de servicios y al municipalismo. Está claro que el socialismo de Estado no es el ideal socialista. Esa fobia hacia el estatismo tiene su génesis en la huella de la Institución Libre de Enseñanza, Adolfo Posada lo expresó castizamente (“¿Qué es el Estado? Lo que todos sufrimos”); también están los efectos de la revolución bolchevique... y sus lecturas de Bernstein.

     Besteiro diferencia entre dos tipos de estado: autocracia y democracia, ambas se contraponen tanto por su estructura como por su base social, esta distinción es heredera del positivismo jurídico de Kelsen, el cual en su Teoría general del derecho y del Estado (1925) establece que “Si el criterio clasificador consiste en la forma en que, de acuerdo con la Constitución, el orden jurídico es creado, entonces es más correcto distinguir en vez de tres (Monarquía, aristocracia y democracia), dos tipos de constituciones: democracia y autocracia”. En la primera “la voluntad representada en el orden legal del Estado es idéntica a las voluntades de los súbditos”, mientras que “la oposición a la democracia está constituida por la servidumbre implícita de la autocracia”39. La identificación entre monarquía y autocracia, así como entre democracia y república  es evidente en Besteiro, el análisis de lo sucedido en el siglo XIX le reafirma esta distinción social y material. “La lucha entre la monarquía aristocrática tradicional, aliada siempre a las grandes oligarquías de la Iglesia, de la nobleza, de la administración y del ejército, y la nueva burguesía liberal; pero,  pese a la máscara constitucional... su verdadero rostro... ha sido el absolutismo monárquico”40.

     La llegada de la República coincide con el inicio del declive político (por voluntad propia   y sus críticas a los socialistas por participar en el gobierno de la República) de Julián Besteiro, sucesivamente abandona la Presidencia del PSOE (febrero 1931) hasta su dimisión de la UGT en 1934. Este socialista errante, en sus propias palabras “un socialista sin Socialismo”, sólo le queda su prestigio personal... pero ni un ápice de poder e influencia en el seno de su partido y del sindicato. Después de 1934 se retirará silenciosamente de la primera línea política, eso sí, defenderá su concepción del socialismo “constructivo o reformista” en la conocida polémica con Luis Araquistain y Largo Caballero. El socialismo radical había ganado la batalla.

     Todavía en su conferencia “El rumbo de la República”41, pronunciada en la Sociedad El Sitio de Bilbao, el 23 de mayo de 1936, manifiesta: “La República no hay que inventarla; nació con un rumbo y tiene un rumbo”. Besteiro argumenta el doble ideal (político y social) de la República, cuya fórmula ha de ser el  siguiente: “en la sociedad se debe demandar el esfuerzo de todos y de cada uno según sus aptitudes, y las ventajas, los beneficios y la riqueza se deben repartir a todos y a cada uno según sus necesidades”42.

     La guerra civil rompe a un hombre bueno, honrado, uno de los “santos laicos” del socialismo español. Obsesionado en su oposición a los comunistas y por poner fin a la contienda le llevan a intentar negociaciones con el bando insurrecto, no será otra cosa lo que le lleve a la Junta del general Casado. Le ofrecen la Embajada de Buenos Aires, tampoco acepta. Piensa un imposible: la reconciliación. Habla al pueblo de Madrid, “cuando se pierde, es cuando hay que demostrar, individuos y nacionalidades, el valor moral que se posee”.

     Huyen a Valencia todos los miembros de la Junta, salvo Besteiro, y los ataques llueven sobre él: le acusan de traidor. Sereno, como un héroe griego que sabe su destino, contesta a sus detractores: “Me han llamado traidor nuestros rivales y me quedo en Madrid para contestarles con mi condena... correré la misma suerte que este pueblo sin igual, tan grande en el sacrificio”. Su prisión y muerte, en 1940, en el penal de Carmona quedan ahí como escarnio y vergüenza de la ruindad humana.

     Azaña, Ortega y Besteiro, tres hombres que coincidieron en defender la República Española como un elemento decisivo de modernización y puesta al día de España. Cada uno desde sus ideas y su credo, con sus esfuerzos y fracasos, con sus desencuentros y concepciones diferentes acerca de cual era el camino a seguir, son una muestra de este período que debemos afrontar sin tapujos, ni oropeles ni vergüenzas. Sencillamente porque ya  es parte de nuestra historia, de la Historia. 

Una República de la cual podíamos decir, para terminar, las palabras de Chaves Nogales en su novela (hoy reeditada) A sangre y fuego: “Murió batiéndose heroicamente por una causa que no era la suya. Su causa, la de la libertad, no había en España quien la defendiese”. De nuevo, la estupidez y la crueldad, el fanatismo y los maximalismos eran ahora los protagonistas de la historia, sólo cabía la derrota, el exilio, el sacrificio o esa larga escalera de horas lentas hacia la reconstrucción de la razón y de la vida democrática:  El legado de la II República española.  
 

2002 - Biografia "Julian Besteiro (1870-1940)- Rasgos de su vida y de su obra"-Colección Memoria Histórica del Socialismo-Numero 7, de la Escuela Julian Besteiro - Madrid - Coordinado por Luis Gómez Lorente.

Inroducción de Cándido Méndez - Secretario Genral de la UGT

"El nombre de Besteiro nos evoca, de entrada, dos rasgos esenciales: una mente abierta, viva, y un compromiso vital con la causa de los trabajadores, que mantuvo siempre, incluso en las circunstancias mas adversas (...) Porque si hay un rasgos distintivo en el comportamiento publico de Julián Besteiro es, desde luego, su integridad a toda prueba, su coherencia entre lo que se predica y lo que se hace, su entrega a lo que considera su beber en cada momento y circunstancia (...) revolucionario en los fines, era un convencido demócrata en cuanto a los medios. Y actuaba en consecuencia, cosa ardua, en los agitados momentos que el toco vivir"

Presentación de Luis Gómez Lorente

"Besteiro no pudo llegar a conocer el retorno de las organizaciones socialistas a los cauces de la socialdemocracia que el postulo permanentemente. Su muerte en 1940, en la cárcel de Carmona, victima de la represión franquista, le impidió ver el resurgimiento de la socialdemocracia europea de postguerra, tras la victoria de las democracias sobre el fascismo centroeuropeo. Por los métodos que Besteiro preconizaba, la socialdemocracia de posguerra edifico en centroeuropa el Estado social de derecho, o Estado del Bienestar, profundamente corrector de las desigualdades que engendra un mercantilismo salvaje, y que tan a duras penas los sindicatos actuales se esfuerzan por conservar y no retroceder.

La evocación del discurso besteirista, y de su modo de proceder, implican una llamada vigorosa a la defensa intransigente de la democracia y de los métodos democráticos, pero también a considerar la democracia como un cauce para la transformación y superación del capitalismo hacia metas de distribución mas equitativa de la riqueza"

2002 -P. de Blas Zabaleta - "Julian Besteiro en la polemica socialista durante la II Republica"

2002 - Patricio de Blas Zabaleta y Eva de Blas Martín-Merás  - "Julian Besteiro.Nadar Contra Corriente" con prologo de Julián de Zulueta - Editado por ALGABA EDICIONES

 INTERVENCION de PATRICIO de BLAS

Presentación 3/ 12/ 02

1.     Colección “Biografías”

Responde al interés creciente de los lectores por este tipo de libros (que ofrecen la historia vista desde dentro, por un protagonista de los hechos, y que permiten, al tiempo, adentrarse en los personajes, conocer los motivos que les movían, la peripecia de su vida).

Hay unos criterios que la rigen, que compartimos, de rigor en los datos, amenidad en la exposición, proximidad al hombre de hoy. Ejemplo: la Huelga General de 1917, convocantes, motivos, desarrollo ... pero también: cómo era la vida de cuatro personajes durante 8 meses en el penal, qué le contaba a su mujer en sus cartas, ..

Incluye personajes de todos los sectores de la sociedad (ver muestra, aquí). Nosotros nos hemos ocupado de Besteiro.

2.     Julián Besteiro

Uno de los personajes más atractivos de la política en el siglo XX. Testigo y protagonista de acontecimientos decisivos: ILE, 98, Organizador Huelga 1917, Dictadura Primo, II República (Presidente de las Cortes Constituyentes), revolución de Asturias, Guerra Civil, represión. Concejal del Ayuntamiento de Madrid, Diputado, siempre, por Madrid, Presidente del Comité de Reconstrucción y saneamiento de Madrid, Catedrático de la Central, antes de instituto....

Un desconocido para la mayoría de los españoles. Hay una biografía de su compañero y amigo Saborit, publicada siempre fuera de España, de 1967. Se ha escrito, también, sobre su visión política y filosófica. Pero se sabe poco de Besteiro, el hombre, y especialmente de los cuarenta años antes de entrar en el PSOE.

Esta es la aportación que hemos querido hacer. En consonancia con lo que pretende ALGABA, ofrecemos una biografía en la que nos ha interesado tanto/más el hombre que el político socialista, el niño que crece con carencias afectivas, el joven universitario que busca su destino entre vacilaciones, amigo de sus amigos y novio de sus novias, el profesor de instituto romántico, autor de poesías, el autor de artículos periodísticos. Y por supuesto el hombre de 42 años que se casa, se afilia al PSOE y se hace catedrático de Universidad en el mismo año.

En esta biografía aparece el político que trabaja por la libertad y la justicia, el líder socialista  riguroso, enemigo de la demagogia, partidario de la revolución que se construye día a día y enemigo del estallido revolucionario. Junto a él, su esposa, Dolores Cebrián, trabajadora silenciosa y discreta, profesora de la Normal de Maestras, que amplía estudios en la Sorbona, que no abandona nunca su trabajo, pero que permanece siempre junto a su esposo. Los documentos que hemos analizado nos revelan a un hombre que, a diferencia de lo que ocurre con algunos próceres, gana en los primeros planos.

Presentación 9/12/02

Satisfacción y temor

1.     Entre la satisfacción y el susto que nos produce haber sido ocasión de esta feliz concurrencia. La ocasión, he dicho y no el motivo, pues este es, a partes iguales, el conjuro del nombre de Besteiro y la posibilidad de oír a los ilustres socialistas que nos honran con su presencia. Gracias a todos, muy especialmente a Cándido Méndez y a Carmen (y a sus buenos oficios para animar a Felipe).

2.     Satisfacción, también, por presentar el libro aquí, en la Escuela de formación de la UGT, el único lugar  de esta ciudad (en la que nació, estudió, enseñó, y por la que tanto trabajó Besteiro, y en la que reposan sus restos) que lleva su nombre. Y, seguramente, el más indicado para llevarlo, y casi para llevarlo en exclusiva. Estoy seguro de que Besteiro no habría cambiado esta casa por la que pasan a diario decenas de sindicalistas de la UGT, por el Paseo de la Castellana sede de tantos bancos y ministerios.

3.     Pero temor, y temor sobre todo, al presentar nuestro libro ante esta concurrencia. Para muchos de los aquí presentes Besteiro no es un desconocido. Y queremos y debemos decir qué trata de aportar nuestro libro a su conocimiento, en qué aspectos añade algo a lo ya sabido y en cuáles se limita a recoger lo escrito por otros.

Lo que aporta el libro al conocimiento de Besteiro

4.     Besteiro tiene, cuando ingresa en las organizaciones socialistas 42 años. Acaba de obtener la cátedra de Lógica, y medio año más tarde se casa con Dolores Cebrián. La mayor parte de lo que se ha escrito sobre él, se refiere, sobre todo, a su actuación a partir de este momento y preferentemente a los aspectos políticos.

5.     Pues bien, a nosotros nos ha interesado la etapa anterior de su vida: alumno de la ILE, las vacilaciones de un joven que acaba de terminar su carrera y duda qué hacer, sus años de profesor de Instituto, sus escarceos literarios. Y nos han interesado, también, los aspectos menos conocidos de su trayectoria posterior: su actuación como concejal y diputado, y siempre el lado humano. En estos aspectos hemos utilizado documentación de primera mano (cartas, anotaciones, actas de plenos del ayuntamiento, Diario de sesiones del Congreso, diarios de la época, memorias de otros personajes ...)

6.     En otros aspectos de su vida hemos seguido lo escrito por otros. No hemos consultado las actas de los congresos ni de los órganos de dirección en los que participó. Ahora bien, creemos que la luz que se proyecta sobre su carácter y su forma de ser ayuda a entender mejor, creemos, algunas de sus decisiones más polémicas.

Contribuir a que su nombre siga vivo en el recuerdo

7.     Para terminar, tenemos una ilusión, la de contribuir a que el nombre de Besteiro siga vivo en el recuerdo de los españoles. Por eso, aceptamos encantados el encargo de nuestro amigo Melquíades de EDAF/ALGABA cuando nos ofreció la posibilidad de escribir  la biografía de alguno de los grandes dirigentes históricos del socialismo. Porque, hoy, después de haber manejado tantos documentos escritos por Besteiro, podemos decir aplicándole las palabras que Gorki escribió en 1923  a propósito de Chejov: “Es bueno acordarse de un hombre como él; al instante penetra en tu vida un chorro de vitalidad, de nuevo en ella se ilumina su sentido claro. El hombre es el eje del mundo”.

Presentación.

Casa del libro. Barcelona 12/ 02/ 03

1.     Uno de los políticos más atractivos del siglo XX y, probablemente, de los más desconocidos. Se le recuerda como dirigente del ala moderada del PSOE, como el Presidente de las Constituyentes, tal vez como uno de los dirigentes que intervino en el final de la guerra civil. Aunque hay un par de buenos libros sobre su pensamiento político y filosófico, aunque se ha publicado sus intervenciones parlamentarias entre 1918 y 1922, su vida es muy poco conocida. La biografía que su amigo y correligionario Andrés Saborit escribió en los años cincuenta se ha publicado siempre fuera de España, la última vez en 1967. Además, casi todo lo que se ha escrito de Besteiro se refiere a su trabajo político y a la etapa de su vida que comienza a los cuarenta años. Solo recientemente su sobrina Carmen de Zulueta, hija de Luis de Zulueta, publicó una antología de cartas que Besteiro escribió a su esposa “desde la prisión” que permiten una aproximación a su personalidad.

2.     Nuestro propósito, al escribir la biografía de Besteiro, ha sido el de presentar justamente esos aspectos más desconocidos: su infancia y su juventud, su trabajo profesional como catedrático de Instituto, primero, y de universidad, más tarde; el lado humano de su actuación política; su forma de ser, en fin, sus afectos y sus sentimientos. Para reconstruir ese cuadro hemos acudido a su archivo personal (cartas, notas, apuntes de viajes, ...), a sus intervenciones parlamentarias, a los libros de sesiones del ayuntamiento de Madrid, a la prensa de la época. A diferencia de lo que ocurre con muchas personalidades brillantes en su profesión, geniales en su labor creadora, pero que no resisten un primer plano, nos hemos encontrado con una personalidad atractiva, de convicciones profundas, que acomoda su actuación a esas ideas, que se exige a sí mismo antes de exigir a los demás.

3.     Dejó escrito J.L Aranguren, de su muerte, “fue la que correspondía a su estilo de vida: no una muerte brillantemente heroica, sino de un heroísmo sacrificado, abnegado, de hombre de paz”. Así fue, su vida. No tuvo Besteiro, como Iglesias o Largo, una infancia pobre que le obligara a trabajar desde los nueve años para sacar adelante a su familia. De familia de comerciantes, hijo pequeño de la familia, sus privaciones fueron más de afecto que de dinero. Alumno de la ILE, de su tercera promoción, se benefició del magisterio y de la amistad de Giner y Cossío que le influyeron profundamente. En el libro hemos tratado de reconstruir sus vacilaciones de juventud, la tentación de seguir una vida despreocupada y fácil, las reconvenciones de Giner, la tentación literaria y romántica, hasta que, a sus cuarenta años, toma tres decisiones que marcan el rumbo de su vida: la cátedra de Lógica, el ingreso en el PSOE, y su boda con Dolores Cebrián. Es entonces cuando pone en práctica el lema que se había fijado en 1907: “Yo, mientras las fuerzas no me falten, pienso emplearlas en nadar en contra de la corriente”.

4.     En Besteiro la preocupación ética y aún estética es capital. Por eso su carácter es esencial para entender su obra. Su honradez y su sentido de la responsabilidad, su carácter en suma, ayudan a explicar, a nuestro juicio, actuaciones su renuncia a la presidencia de los organismos socialistas, la decisión de permanecer en Madrid durante la guerra civil, su adhesión a la sublevación de Casado o la decisión de esperar la entrada de los nacionales en la ciudad) para las que, en ocasiones, se han ofrecido explicaciones peregrinas. Como declaró en el tribunal que lo condenó a morir en prisión: “yo, que interpreto la acción del profesor como una acción educativa, y también la del político, tengo que velar con verdadero cuidado porque mis acciones no sean deprimentes del carácter sino que sirvan para elevar esos espíritus”.

5.     Besteiro, como otros individuos de su generación, fue testigo y, en ocasiones protagonista, de los esfuerzos por sacar al país del antiguo régimen, de las transformaciones y convulsiones del primer tercio del siglo XX y, en fin, de los sucesos más dramáticos de nuestra historia. Rememorar su vida es revivir la ILE y la explosión cultural del primer tercio del siglo XX (la Edad de Plata), el nacimiento de la ciudad industrial y sus problemas, la conformación del movimiento obrero, y asistir a acontecimientos como el 98, la guerra de Marruecos, la Huelga General de 1917, la Segunda República, la Guerra Civil. Madrileño de nacimiento, profesor de la Universidad Central de Madrid, concejal y diputado por aquella ciudad, Besteiro es, como otros intelectuales de su generación, un europeo convencido. Conmueve su empeño, casi su obsesión, por salir a estudiar al extranjero. Lo consigue en 1901-2 y estudia durante un año en París, en 1910-11 estudia en Alemania, en 1924 es Londres su destino y la teoría y la práctica laborista su objetivo. En fin, es uno de los dirigentes destacados de la II Internacional. Hemos pretendido que la lectura de nuestro libro sea un recorrido por esa época de nuestra historia de la mano de uno de los hombres que la vivió con más pasión y, al tiempo, con mayor lucidez.

 

Intervención de Jose Manzanares

La biografía de Julián Besteiro (JB) de Patricio de Blas Zabaleta y su hija Eva de Blas Martín-Merás, no es una obra más que se suceda o yuxtaponga a otras ya conocidas como las de Andrés Saborit (1967), Emilio Lamo de Espinosa (1973), Juan de la Rica (1996), Luis Gómez Llorente (2002) o de numerosas publicaciones como las de Julián Marías, Carmen de Zulueta, entre otros autores. Es una biografía que enriquece y amplía facetas políticas y humanas tratadas en anteriores biografías de JB.

Sobre todo, esta biografía, nos relata a Besteiro en su ambiente, sus estudios, su profesión, con su  familia, sus sentimientos. Nos acerca al hombre. Besteiro, además de referencia política indiscutible del socialismo español, junto con Pablo Iglesias y Francisco Largo Caballero, su persona es ante todo y en eso reside la aportación más novedosa de esta  obra, “la peripecia de un hombre singular que sorprende por la coherencia de su trayectoria, por la complejidad de su carácter y por la intensidad de sus afectos”, como recuerdan los autores en su presentación.

Desde el inicio del libro que comentamos, en el capítulo 1 sobre  “Ambiente, familia, estudios (1870-1890)” se disfruta leyendo, casi como protagonistas, el Madrid de Besteiro; su vida familiar; la Institución Libre de Enseñanza (ILE), la felicidad en la escuela y las relaciones de JB con Giner de los Ríos o  Bartolomé Cossío. En “Unas relaciones familiares difíciles”, los autores nos acercan a detalles familiares inéditos hasta el momento. A título de ejemplo citamos una carta que JB escribe a Dolores Cebrián, su mujer, desde el Penal de Cartagena en Noviembre de 19l7,  “Aquí ha estado ayer mi sobrinito tan mono. Estoy hasta los pelos y además a este niño le ha dado por abrazarme y besarme cada vez que viene y que se va y así yo, que no besaba a mi hermano, tengo que sufrir esas ridículas e impropias efusiones familiares”. Esta misiva contrasta con la carta que le dirigía a JB por las mismas fechas, su cuñada Mercedes Cebrián: “Nunca como ahora  he estado tan orgullosa y contenta de ser tu cuñada. Al cariño que siempre te he tenido se une ahora una admiración cada vez más grande ¡Qué ejemplo tan hermoso estás dando¡”. (p. 42 ss.).

En otras notas personales de su perfil,  los autores describen como, en contraste con el chulapismo casposo de  otros dirigentes municipales actuales: “Besteiro no era madrileñista, pero amaba profundamente al pueblo en que había nacido, sin que se oyera en sus discursos halagos ditirámbicos a chisperos y majas, ni utilizase recursos populacheros para sobresalir entre sus paisanos” (p. 29).

Los autores, a partir del capítulo 3, nos presentan a un Besteiro con gran personalidad y madurez política. En efecto, con poco más de un año de militancia en el PSOE y en la UGT, aunque por entonces tuviera  43 años,  “en 1914, Besteiro era un militante bisoño y, sin embargo, sus compañeros socialistas depositaron en él una inmensa confianza y pusieron en sus manos responsabilidades enormes: ese mismo año era nombrado vocal del Comité Nacional de la UGT, en 1915 era elegido vicepresidente del Comité Nacional del PSOE y, en 1916 vicesecretario de la Comisión Ejecutiva Nacional de UGT. En la jerarquía socialista Besteiro iba en segundo lugar, detrás de Pablo Iglesias. No les defraudaría” (p-117)

Los “tiempos de revuelta” que marcarían más profundamente la personalidad política de Besteiro empezaron ya en enero de 1914. Recién elegido Concejal por el distrito de Chamberí (Madrid) Besteiro centraba sus intervenciones públicas denunciando el encarecimiento de la vida y, sobre todo, del alquiler de la vivienda que le llevaba, por encima de todo, a exigir responsabilidades a los poderes públicos, culpables del hacinamiento humano en viviendas carentes de las mínimas condiciones higiénicas: “Cuando yo era concejal me he permitido decir muchas veces que el Ayuntamiento de Madrid era una máquina infernal para elevar el coste de la vida, especialmente el precio de los alquileres”. (p.37).

 Aquella lucha municipal de Besteiro chocaba con estructuras caciquiles y corruptas hasta el punto que en 1915, según consta en el Libro de Actas del Ayuntamiento de Madrid, Besteiro ante sus gestiones infructuosas por solucionar las chapuzas municipales realizadas con los sueldos de los maestros, exclama: “Siempre he estado con recelo en el Ayuntamiento; pero desde que sé estas cosas, tengo que vencer una sensación de asco para permanecer en este ambiente” (p. 128)

Pero la verdadera  “inmersión” en la política nacional  de Besteiro se manifestó a partir de la Huelga General de 1917, hito histórico de la España moderna, ya que los responsables de este suceso fueron elegidos diputados un año después, poniendo en grave crisis a la Monarquía y acabando con la etapa del  Gobierno Dato. Los autores hacen suya la visión de Andrés Saborit que, en su libro “La huelga de agosto de 1917 (Apuntes históricos)”, afirmaba categóricamente que la huelga fue ideada, pensada y dirigida por Julián Besteiro principalmente. (p.133).

En el contexto humano, resultan de interés las anécdotas de su internamiento en el Penal de Cartagena, extraídas de la múltiple correspondencia producida desde la vida carcelaria que el propio Besteiro denominaba “forma primitiva y grosera de comunismo, del comunismo viejo y gregario del ejército y de vida religiosa”. Aunque las relaciones personales no debieron resultar fáciles y a pesar de la diferencia de edades y de costumbres entre los presos del Comité de Huelga (Largo Caballero y Besteiro eran veinte años más viejos que Saborit y doce más que Anguiano) no hubo  grandes problemas de convivencia: “Anguiano y Besteiro fumaban mucho; éste, hasta en la cama -cuenta Saborit-, Largo Caballero y yo, en cambio no fumábamos. El primero que solía acostarse era Largo Caballero; Besteiro tardaba más. Anguiano y yo lo hacíamos horas después, dedicando ese tiempo a escribir o leer”. En otro momento Besteiro comentaba a su esposa: “Anguiano sigue siendo el mejor el más simpático y el más desinteresado” (cartas citadas en p.150).

Las referencias a la vida parlamentaria de Besteiro (1918-1923) que los autores recorren en el capítulo 4, han sido más estudiadas por otros investigadores, en este caso, por Fermín Solana (Taurus, 1975). Sin embargo, los autores, resaltan la figura de Besteiro en su dimensión pública destacando como sus discursos, largos y vibrantes, elogiados por la prensa o por el propio Unamuno eran reconocidos por sus conciudadanos como los de  “un hombre honrado que habla con sinceridad y rectamente”  (p. 161 ss). Su defensa de la libertad y de los derechos civiles; contra el militarismo y la campaña de Marruecos o su defensa del pan la salud o la escuela, además del importante papel ejercido después de la Huelga General de 1917, entre otros grandes momentos de su actuación parlamentaria, son relatados en el contexto político del momento.

Julián Besteiro, al frente del movimiento socialista, es abordado por los autores en el capítulo 6 del libro. Besteiro, como heredero de Pablo Iglesias, ejerció un peculiar estilo de liderazgo, basado en sus sólidos posicionamientos políticos. La profunda brecha abierta entre los socialistas a partir de la Revolución de Octubre de 1917, la concepción del socialismo y de la estrategia socialista, cristalizó en grandes debates que han llegado hasta nuestros días.

Cabe recordar los discursos de Besteiro en Marzo de 1933 (en el Aniversario de Carlos Marx) en los que Besteiro denuncia al marxismo concebido como religión o como misticismo y lo defiende como: “Una concepción metodológica que consiste en estudiar la realidad de la vida económica y social y conociendo las leyes de la transformación económica influir inteligentemente para cambiar las condiciones de vida social y transformar las instituciones...”. En otros momentos, se nos           descubre al Besteiro partidario, ante la situación desesperada de minería asturiana, de su nacionalización o comprometido  con el problema agrario para el que planteaba la necesidad de grandes explotaciones colectivas. (p.336)

En esta época, se producen los grandes debates con Largo Caballero. Desde 1929 y especialmente en agosto de 1933, durante la Escuela de Verano en Torrelodones, Besteiro clarifica sus posiciones sobre la radicalización de los socialistas y  la importancia de la táctica frente a otros grupos políticos: “Nuestra táctica no es la de los levantamientos de los cuales se espera como por arte de magia una redención total de la humanidad; nuestra táctica es la táctica constante, de labor metódica continua de masas apretadas, encuadradas en sus filas y en su organización, que en tiempo bonancible y en tiempo de tormenta con una u otra forma de libertad y aún sin libertad avanza como una inundación que no puede encontrar dique que la contenga y que, si lo encuentra lo arrasa, lo devasta, lo rompe todo hasta anegar por completo esos campos muertos de la dominación capitalista y llevar calores de vida y de humanidad a todos los rincones, aún a los más oscuros y apartados del mundo” (p.259)

 Los autores, al profundizar en uno de los debates y momentos más dramáticos entre los socialistas durante la II Republica, lo resuelven concluyendo como Besteiro “en 1933 y en 1934, cuando en el seno del Partido Socialista surge un sector partidario de la interpretación bolchevique de la dictadura del proletariado, Besteiro polemiza durísimamente con Largo Caballero y con Araquistain, negando categóricamente que el concepto de dictadura de Marx tuviera que ver con la aplicación que de este concepto habían hecho los revolucionarios rusos; por el contrario, Marx entendía por dictadura el gobierno de una clase obtenido por procedimientos democráticos”. (p.270)

Especialmente, esta polémica con Luis Araquistain (1935) sobre la “dictadura del proletariado” en la transición al socialismo, frente a la concepción leninista de aquel, es desarrollada por Besteiro en “Marxismo y antimarxismo”. Araquistain contesta  desde las páginas de la revista Leviatán. En este contexto de agria polémica empiezan a publicarse las revistas “Democracia” (Saborit, Besteiro) y “Claridad” (Araquistain, Largo Caballero), reflejo de la  división socialista. (p.348).

. En su última aparición publica Besteiro en su conferencia “El rumbo de la República”, considerada como su testamento político, Besteiro decía:  “Ser revolucionario no consiste en el temperamento, consiste en ir al fondo de los problemas y desentrañarlos y, cuando hay que producir un cambio total, producirlo”  (El Sitio, Bilbao 23 de mayo de 1936). En realidad, esta había sido siempre la posición de Besteiro en el socialismo: análisis riguroso de los problemas, propuestas revolucionarias y moderación en la forma y en los métodos para aplicarlas.

Quizás su firme posición  política y su talante personal, tildado de orgulloso rígido y obstinado por varios dirigentes socialistas del momento, entre ellos Largo Caballero, (p.235) puedan justificar el “aislacionismo” de Besteiro tanto ante la Revolución de Octubre de 1934, principalmente en Asturias, como ante el conflicto posterior de la Guerra  Civil. A pesar de su arraigo popular, avalado en las votaciones de las candidaturas del Frente Popular por Madrid que en febrero de 1936, sin campaña, sin estar activo políticamente en el PSOE Besteiro obtiene 224.540 votos de los 414.000 electores “durante los años de la guerra, Besteiro se mantuvo al margen de cualquier actividad política...  durante la guerra se limitó a su papel dentro del Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid” (p.363-364) o como “Embajador de la paz” en la coronación de Jorge VI de Inglaterra el 11 de diciembre de 1936.

Estos años de soledad política y amargura personal hasta los momentos finales de la República son relatados de forma casi  cinematográfica por los autores en el desenlace del conflicto civil a través de la dramática intervención  de Besteiro ante el pueblo de Madrid. En nombre del Consejo de Defensa Nacional, el 5 de marzo de 1939, Besteiro decía a todos los españoles: “Después de un largo y penoso silencio, hoy me veo obligado a dirigiros la palabra por un imperativo de conciencia, desde un micrófono de Madrid. Ha llegado el momento en que irrumpir con la verdad y rasgar la red de falsedades en las que estamos envueltos es una necesidad ineludible, un deber de humanidad y una exigencia de la suprema ley de la salvación de la masa inocente...” ( p. 393)

Finalmente, el lector llega a emocionarse cuando los autores nos narran la entereza de Besteiro y de Dolores Cebrián en el último año de vida; el proceso de integridad personal, de humillación, sufrimiento y muerte el 27 de septiembre de 1.940 en Carmona., recordándonos que  “Veinte años tuvieron que pasar, aún, para que los restos de Julián Besteiro reposasen, como había querido -junto a los de otros socialistas como Pablo Iglesias...- en el cementerio civil de Madrid” .

(p. 450).

La biografía “Julián Besteiro. Nadar contra corriente” que comentamos es una combinación magistral del historiador comprometido que es Patricio y de la documentalista con gran sensibilidad social que es Eva.  Así podemos descubrirlo en el ambiente, casi costumbrista, que los autores nos descubren en el relato de  los momentos más importantes de la vida de Besteiro o en el capítulo 5 dedicado íntegramente a “Besteiro. El hombre”.

 Este ”valor añadido” de la faceta más personal y humana de Besteiro, junto a su altura intelectual y política, incorporando fotografías, documentación y testimonios nuevos, principalmente referidas a su entorno familiar, viene avalado por la  importancia el fondo depositado en la Escuela Julián Besteiro -donado a la misma por Mercedes Cebrián, cuñada de JB-  del que aparecen en el libro más de 50 referencias y 20 fotografías, además de una profusa documentación que además de las citas “ad hoc” , aparecen descritas en Anexos finales junto con un índice onomástico.

Así emerge con fuerza, con  luces y sombras, la figura de Julián Besteiro que hoy podemos descubrir en esta biografía. Sin duda, se trata de un trabajo riguroso cuya lectura recomendamos, especialmente a los jóvenes.      

                                                            Madrid, enero de 2003

                 

                                                                            José Manzanares Núñez                                                 

 

-Presentacion en MADRID (9 de Diciembre de 2002) en la Escuela Julian Besteiro (Calle Azcona, 53).

INTERVENCIONES: José Manzanares (Director de la Escuela Julian Besteiro)+ José Antonio Fossati (Director de Algaba Ediciones) + Carmen Romero (Diputada Socialista) + Felipe González (Diputado Socialista)  + Cándido Méndez (Secretario General de la UGT)

-Presentacion en BARCELONA (12 de Febrero de 2003) en la Casa del LLibre (Passeig de Gracia,62)

INTERVENCIONES : Josep M. Alvarez (Secretario General de la UGT de Cataluña) + Narcís Serra (Presidente de la Fundacion CIDOB) + Jose Antonio Fossati (Director General de Algaba Ediciones)

COMENTARIO de EDUARDO SOTILLOS

Una biografía de Julián Besteiro, de Patricio de Blas Zabaleta y Eva de Blas Martín-Meras

Nadar contra corriente

Una profunda sensación de tristeza  y una rabia difícilmente soportable son los sentimientos convergentes al concluir la lectura de estas páginas que recorren la trayectoria humana, intelectual y política de una de las personalidades que deberían ser más respetadas en la memoria de la España democrática.

Tristeza, porque sigue estremeciendo el relato de sus últimas horas con vida en una prisión de Carmona, víctima de la cobardía de quienes pudieron atenuar sus sufrimientos y de la crueldad de los que dificultaron la presencia de su propia esposa junto al catre del moribundo y, luego, obligaron a un entierro clandestino en un rincón del cementerio de aquel pueblo sevillano, prohibiendo durante años hasta el anónimo homenaje de unas flores sobre su tumba.    

Rabia, porque aquel hombre íntegro, inteligente, radical en sus más profundas convicciones, sufrió la injusta condena de los vencedores de la Guerra Civil a una pena de treinta años de cárcel, a pesar de ser incapaces de demostrar que sus manos estuvieran teñidas de sangre y pese a los testimonios a su favor de personalidades como los profesores Luna y de Sosa, comprometidos con la rebelión franquista, que bien sabían de los esfuerzos de Besteiro por defender su libertad en los momentos más duros, en los que a los fusilamientos de la llamada zona nacional se correspondía con paseos en el campo republicano.

Según queda ampliamente demostrado en este libro, Julián Besteiro fue condenado a muerte aunque, quizás para evitar el bochorno y el escándalo de una sentencia sin la menor base jurídica, incluso con la supuesta legalidad de los vencedores, se disfrazara con una pena –treinta años– que comportaba la desaparición de un hombre que rondaba los setenta y con una salud quebrantada.

A Julián Besteiro, presidente de las Cortes Españolas tras el advenimiento de la República, no le quiso perdonar Franco, pero tampoco le mostraron su generosidad ni su calor durante muchos años, quienes –con él– perdieron la guerra. Su larga trayectoria de luchador por el socialismo, que le llevó a ocupar las máximas responsabilidades tanto en el PSOE como en la UGT, estuvo marcada permanentemente por su confrontación con personalidades como la de Largo Caballero y, desde luego, con los comunistas. Defendía Besteiro, con intransigencia, una práctica democrática, parlamentaria, que excluía el recurso a acciones revolucionarias que supusieran el uso de la violencia, y esto hizo que se viera desbordado y convertido en un elemento sospechoso por quienes habían alentado la Revolución de Octubre. Para entender cabalmente ese proceso resulta muy esclarecedor el recuerdo que hacen los autores de esta biografía a la intervención de Besteiro en la escuela de verano de las Juventudes Socialistas en Torrelodones, en agosto de 1933. Besteiro, que estaba preocupado por la entrada en tropel de nuevos militantes del partido y el sindicato sin la formación que se había exigido hasta ese momento, pronunció un discurso que, forzosamente, iba a producir el rechazo de quienes estaban siendo alentados a una radicalización que los coetáneos asimilaban al bolchevismo. Su mensaje final, que vale la pena reproducir, provocó el rechazo de sus jóvenes oyentes: “Es muy fácil sentirse sumamente radical y decir: ‘La democracia no nos sirve para nada; vamos a la dictadura, se acabó’. Quiero que reflexionéis que la obra toda del Partido Socialista, desde que se fundó, y la teoría de Marx, consiste en recalcar a los proletarios que el ser revolucionarios no es cosa fácil, ni está al alcance de cualquier indigente espiritual; que es preciso antes sufrir mucho, trabajar mucho, meditar mucho para saber ser revolucionario, y que muchas veces se es más revolucionario resistiendo una de esas locuras colectivas que dejándose arrastrar por ellas, dejándose arrastrar por las masas para cosechar triunfos próximos y aplausos seguros, a riesgo de que después sean las masas las que cosechen los desengaños y los sufrimientos”. No gustaron estas reflexiones de Besteiro ni unas posteriores de Indalecio Prieto, en una línea similar, con lo que la conferencia de Largo Caballero, en la que defendía la tesis de que el socialismo no podía desarrollarse en plenitud en el seno de una sociedad burguesa y que al poder podía llegarse por cualquier medio si se demostrara imposible hacerlo la vía legal y parlamentaria, se convirtió en el programa de acción política, por aclamación.

Nadar contra corriente es el acertado título de esta obra, porque refleja, con perspectiva histórica, la tragedia vivida por Besteiro que, quizás, no supo o, tal vez, no quiso adecuar los mandatos de su conciencia crítica a los vaivenes de una realidad en la que los enemigos de la democracia y del socialismo habían renunciado expresamente a asumir los cambios estructurales que demandaban las clases trabajadoras a quienes, con el advenimiento de la República, les habían prometido algo más que la desaparición de la Monarquía: una auténtica justicia social. El tiempo ha engrandecido la figura de Julián Besteiro y ha demostrado que su concepción del socialismo democrática es la que ha terminado por imponerse, al menos en Europa, pero en los años treinta resultaba casi imposible trasladar esa ideas gradualistas a unos españoles que veían con desesperación que grandes lemas como el de la Reforma Agraria se iban difuminando en la práctica política y que el nazismo se imponía por las urnas en Alemania y, como recuerdan oportunamente los autores de la biografía de Besteiro, Dollfuss había acabado traumáticamente con los socialistas austríacos.

La victoria de las tesis defendidas por Largo Caballero condujo inexorablemente al compromiso mayoritario del PSOE con el movimiento revolucionario de octubre de 1934. Aún hoy es difícil determinar si se trató de una estrategia ofensiva contra el sistema o un acto de legítima defensa ante la actitud de los partidos de significación fascista que, simultáneamente, estaban recabando, y consiguiendo, apoyos económicos de la Italia de Mussolini para organizarse como movimientos armados. Resulta también comprensible que encontraran terreno abonado las ideas revolucionarias tras la formación de un gobierno en el que el peso de la CEDA de Gil Robles, contrario a la Constitución de la República, y que, como recuerdan los autores de Nadar contra corriente, confesaba, una vez concluida la feroz represión contra los revolucionarios: “En aquellos momentos en que yo veía la sangre que se iba a derramar, me hice esta cuenta: puedo dar a España tres meses de aparente tranquilidad si no entro en el Gobierno. ¡Ah!, pero entrando, ¡revienta la revolución! Pues entonces, que estalle”. La ruptura de Besteiro con la dirección socialista se consumó en aquellos meses y los enfrentamientos no hubieron de limitarse a la confrontación dialéctica, sino que hasta su propio domicilio sufrió el asalto por parte de un grupo de jóvenes del partido, que fueron repelidos por otros, simpatizantes de la causa de don Julián. A pesar de ello, habría de ser Besteiro quien asumiera la responsabilidad de conseguir del presidente de la República, Alcalá Zamora, el indulto para los compañeros condenados a muerte. Logrado su objetivo, un efecto derivado fue el abandono del gobierno por parte de los ministros de la CEDA, como protesta por la medida de gracia. Antes y después del proceso revolucionario, Besteiro sostuvo con firmeza que la participación en esa aventura, “nos amargaría toda la vida”.

Desde luego, al propio Besteiro no le sirvió esa actitud en el treinta y cuatro, ni siquiera su agónica intervención junto al coronel Casado en la Junta de Defensa de Madrid que negoció (¿?) con Franco la rendición de la República, para lograr por parte de los vencedores cualquier tipo de indulgencia. No la personal, que siempre rechazó, como había rechazado todas las proposiciones para abandonar Madrid junto a la mayoría de los responsables republicanos, sino la que figuró hasta el último momento en las capitulaciones formales y que el propio Franco eliminó de un plumazo, dispuesto a admitir únicamente la rendición incondicional.

A pesar las muchas décadas transcurridas desde aquellas trágicas jornadas, la fractura entre distintos sectores de la izquierda española no se ha cerrado por completo. Besteiro sigue siendo para algunos de los cada vez más escasos protagonistas vivos de la contienda, con responsabilidades en el campo de la República, un traidor que impidió que la inminente guerra en Europa impidiera la derrota. Muchos otros valoran que, al menos, se impidiera una masacre absolutamente inútil para los objetivos de la democracia. Besteiro no se arrepintió nunca, en los pocos meses que pudo sobrevivir a la represión, de la decisión adoptada. Y hoy nadie puede negarle la consecuencia entre sus ideas y sus actos. Elegido por los madrileños, siempre, con el mayor número de votos, permaneció junto a sus electores hasta el último momento, y quiso seguir su misma suerte.

Con toda legitimidad podía escribir en su carta-testamento dirigida a Lolita, su mujer: “...yo, que nunca hubiese podido dejarte cuantiosos bienes de fortuna, te dejo, en cambio, un nombre respetable que algún día, creo yo, habrá de imponerse a la consideración de las gentes”.

A que sea así contribuye decisivamente este trabajo biográfico de Patricio de Blas y su hija Eva.

RESEÑA BIBLIOGRÁFICA DE OCTAVIO RUIZ-MANJON

EL CULTURAL - 24 DE MAYO DE 2003

Julio Caro Baroja, entre otros, nos ha recordado, en la conocida crónica de su familia, una copla de Lorca, tan zumbona como cariñosa, con la que éste pretendía hacer una semblanza del talante socialista de Fernando de los Ríos: “Viva don Fernando,/barbas de santo,/padre del socialismo/de guante blanco./ Besteiro es elegante,/ pero no tanto”.

La comparación era pertinente porque, además de socialistas, ambos se habían formado en los ambientes de la Institución Libre de Enseñanza, pero también parecía algo inclinada a favor del político rondeño porque no son pocos los que opinan -entre ellos Madariaga y Ricardo Gullón- que la elegancia de Julián Besteiro era difícilmente superable.

A este elegante Besteiro han dedicado su atención Patricio y Eva de Blas con una agradable biografía en la que han preferido los aspectos más humanos del personaje que son, fundamentalmente, los anteriores a su militancia en el PSOE, al que se incorporó en 1912, tras el periodo de reflexión que significó su estancia en Alemania durante los años anteriores. Besteiro abandonó entonces unos años de militancia republicana, casi todos ellos en Toledo, en los que alcanzó su más pleno sentido la divisa personal de nadar contra corriente, que los autores han tomado como subtítulo del volumen.

El interés de esta bibliografía debe mucho también a la movilización de unas fuentes documentales muy ricas, que deberían haber sido citadas con una mayor precisión, y que no estuvieron a disposición de biógrafos anteriores como Andrés Saborit, su compañero de luchas políticas. En ellas aparece el Besteiro privado, fundamentalmente a través de las cartas con su mujer Dolores Cebrián, de las que ya conocíamos las últimas, editadas por Carmen de Zulueta. También usan los autores una rica documentación procedente de los fondos de la Institución Libre de Enseñanza, a cuyas aulas se incorporó Besteiro a poco de fundarse ésta.

Besteiro se movió entre Francisco Giner y Pablo Iglesias, dos figuras señeras entre los protagonistas de las propuestas de transformación que se experimentaron en la España de finales del siglo XIX y comienzos del XX y, de hecho, es el personaje que mejor puede encarnar el intento de hacer compatible las actitudes institucionistas -inspiradas de forma cada vez más tenue por el idealismo krausista- y un marxismo revisionista inspirado por las teorías de Karl Kaustky. Tarea nada fácil pese a la exultación ingenua que, durante el entierro de Pablo Iglesias, en diciembre de 1925, expresara en voz alta el otro elegante del comienzo de estas líneas, Fernando de los Ríos, de militancia socialista más tardía como tardía fue también su entrada en contacto con la Institución, hacia 1895, cuando estaba a punto de iniciar los estudios universitarios.

Besteiro, que era catedrático de Lógica de la Universidad de Madrid desde pocos meses antes de incorporarse al PSOE, resolvió estos problemas de compaginación con una cierta rigidez doctrinal que le llevó a estar en una posición incómoda dentro del partido a partir de 1930, cuando se ponía en marcha la conspiración que habría de precipitar la proclamación de la II República. En ella fue Presidente de las Cortes Constituyentes. Durante la guerra civil permaneció en Madrid para terminar estrechamente ligado a los sufrimientos de sus paisanos. Fue, tal vez, la personalidad política de mayor relieve que cayó en las manos de las tropas franquistas al caer Madrid. Encarcelado, tuvo que vivir una humillante experiencia de persecución -en la que los autores recobran el pulso dramático de la narración- que se cerraría en la cárcel de Carmona el 27 de septiembre de 1940.

 

BESTEIRO VISTO POR GRAU SANTOS - EL CULTURAL (24-4-2003)

 

COMENTARIO de CESAR VIDAL

FRAGMENTO de la OBRA - Traslado de Julian Besteiro a la CARCEL de CARMONA (1940)
Aquel insólito paréntesis en una España desgarrada por la venganza duró poco. No era la vida saludable, la lectura y el contacto con la naturaleza lo que el nuevo régimen destinaba a sus presos. El día 30 de agosto, tras una verdadera odisea, Besteiro y los sacerdotes vascos llegaron a Carmona, en la provincia de Sevilla, en cuya prisión local fueron literalmente arrojados, después que hubieran trasladado a Sevilla a los presos de la localidad. «El viaje es largo y hemos llegado bastante cansados. Mañana te escribiré más despacio. Lo que he visto de la ciudad es muy pintoresco», esa era la versión escueta que Besteiro dio a su esposa en una postal escrita apresuradamente el día 30. Habían salido de Dueñas el lunes 28 a las cinco de la tarde y llegaron a Carmona el miércoles 30 a las siete de la tarde, en unos camiones que los llevaron desde Guadajoz, donde habían bajado del tren. El padre Ugarte, uno de los curas vascos que acompañaron a Besteiro, dejó escrita una versión más completa del viaje que nos muestra un cuadro de la España negra de 1939

            El padre Ugarte escribe del teniente al que, con catorce guardias civiles, le encomendaron la misión de llevar a los presos desde Dueñas hasta la estación del Norte, en Madrid, en que un nuevo pelotón se haría cargo de los presos, del desconcierto del teniente al llegar a Madrid, a las ocho de la mañana, y comprobar que nadie sabía de él ni de sus presos¡ de cómo cargó a los presos en dos camiones que recorrieron de punta a punta la ciudad, tratando de encontrar una cárcel para ellos y de cómo, «recorridas en vano todas las prisiones de la capital y habiéndose llamado a andanas la Dirección General, decidió continuar el viaje llevándonos acto seguido a la estación». Entre tanto,«pudo contemplar atónito el pueblo de Madrid el ir y venir de dos camiones abiertos y exhibiendo una extraña mercancía: catorce carmelitas, un pasionista y varias decenas de sacerdotes rodeando al ex presidente de las Cortes Constituyentes». En aquella espera, «nuestra libertad de movimientos durante las horas que faltaban para la salida del tren fue absoluta. Hubo varios que, en busca de melones, se adentraron por las calles hasta perderse de vista. Los más anduvimos entre el andén y el bar luchando a golpe de refrescos inocuos contra un sol de justicia, mientras don Julián sentado estoicamente en un rincón del vagón esperaba meditando, sin duda, en el homenaje silencioso de tantas gentes que, al reconocerlo, no habían podido reprimir un gesto de adhesión emocionada y dolorida. Fue un detalle que se me metió muy adentro, pues aquellas caras trascendían más a devoción religiosa que a partidismo político».

            Aquella experiencia, que para los sacerdotes vascos constituyó una «aventura veraniega» que el padre Ugarte relata con un punto de humor negro, para Besteiro debió representar un episodio amargo Y una humillación añadida. En aquel ambiente de aventura veraniega, continúa el sacerdote cronista, «solo nos faltaba un elemento para sentimos felices: la cerveza. Dada su escasez, estaba reservada, seguramente, para ciertos jerarcas Y era inútil insistir a unos camareros que se sabían el disco de memoria: "no hay". El disco se fue repitiendo hasta que al llegar al mostrador alguien pensó: estos nos han tomado por curas del montón... ¡Oiga!, somos curas presos. Con nosotros viene D. Julián Besteiro, ¿no podría usted darme una cerveza para él? Ni el "Sésamo ábrete" de Alí Babá hubiera superado en eficacia a semejante talismán. Como por arte de magia, los camareros se liaron a cometer delitos de «auxilio a la rebelión» y la cerveza corrió a caño libre». Besteiro, recluido en un rincón del vagón, renunció a hacer llegar a su casa la noticia de que se encontraba allí para que fueran a estar con él. Prefirió evitarles el mal rato y permaneció allí hasta que, a las 18.45 de la tarde, salió el tren para Carmona. Días después, escribió a Dolores: «Ya me temía yo que llegase a ti la noticia de nuestro paso por Madrid. Es la cosa un poco difícil de explicar. Pero prefería no verte aun estando tan cerca y habiendo pasado tantas horas en Madrid, tan cerca de vosotros».

            Las condiciones de aquel antro eran deplorables. No había camas, salvo si la traían los presos, y Besteiro hubo de dormir en el suelo de una enorme cripta, cubierta por una bóveda de arcos cruzados, sobre una piel de cordero que le dejó el médico de la prisión. Sin embargo, en su correspondencia, se esfuerza por ocultar estos datos y no añadir más preocupaciones a las muchas que tenía su esposa. «Lo mejor que hay aquí es la fruta (uvas, melones, sobre todo) de la cual hago un gran consumo. Una de las ventajas de aquí es que la prisión tiene un médico que viene todos los días -poco tardaría en comprobar que aquel médico no era una ventaja para la cárcel- y se interesa por los reclusos»39. «El régimen se parece más al de Madrid que al de Dueñas. El edificio está en la población y no hay más comunicación con la Naturaleza que la atmosférica, por medio de un patio en el cual hacemos la mayor parte de nuestra vida. Las provisiones y toda la relación comercial se verifica por una especie de mercadillo a través de una reja (...). Por esa reja venden la fruta, los huevos, la caza (...). Mis compañeros, grandes organizadores, corren con la compra y preparación de la base de la alimentación que es común. Después cada individuo o grupo de individuos, añade lo que quiere» 4°. Además, en los primeros meses pudo contar con la valiosa ayuda de Carmelo Antomás, un compañero preso, que hacía las veces de ordenanza: «Yo tengo un ordenanza que es un lince y me resuelve muchos problemas prácticos para los cuales confieso que estoy mal dotado. La reglamentación de la vida es la general de las prisiones. Así, la comunicación es el domingo; hay doble reja. La expedición de cartas es el miércoles». Poco a poco le fue comunicando la realidad en que se encontraba: «¿Cómo quieres, Lolita -le decía el 14 de noviembre-, que cuando la cosa no tenía remedio te fuese a notificar que dormía en el suelo?». Cuando los curas vascos recibieron los colchones y camas que habían dejado en Dueñas, uno de ellos, el padre Ganchagui, le cedió el suyo a Besteiro. Más tarde, le prestaron una cama de hierro, de manera que, mes y medio después de su llegada, podía dormir en cama. Con el fin de devolver el colchón a su dueño, pidió a Dolores que le enviara uno junto con una almohada. Entonces pudo contarle las penalidades por las que había pasado.

2003-La Asociacion Julian Besteiro crea la Pagina Web - Www.Socialdemocracia.Net

2003- Enrique Sanchez Lubian - "Julian Besteiro en Toledo (1899-1912): Cronica de una calaverada de juventud" en la revista Archivo Secreto -Numero 1 - Sociedad Arqueologica de Toledo

2003 - Enrique Sanchez Lubian - "Besteiro. Años de Juventud" - En la Colección Monografías 20 del Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Articulo de Jesús Fuentes Lázaro sobre la obra de Enrique Sánchez Lubián

Entrevista de Ana Isabel Jiménez a Enrique Sánchez Lubián

Enrique Sánchez Lubián autor del libro “Besteiro, años de juventud”
“BESTEIRO FUE MUCHOS AÑOS UN SOCIALISTA SIN PARTIDO”

A Julián Besteiro la Historia de España le jugó una mala pasada. Como a muchos la Guerra Civil le supuso un sacrificio personal difícilmente asumible. Enrique Sánchez Lubián, saca a la luz en “Besteiro, años de juventud” los primeros años de la vida política de este líder socialista que tuvo a Toledo como fragua de ideas y pensamientos y contribuyó a forjar una personalidad marcada por la ética y la coherencia sin olvidar el compromiso político.

"Adiós, Lolita de mi alma. Te he querido siempre, pero hoy te quiero con un amor grave y profundo, tan indestructible como la rectitud de mi conducta, con un amor que te acompañará siempre, unido inseparablemente a ti, en cualesquiera que sean las vicisitudes de la vida...” son palabras extraídas de una carta de despedida de un hombre que está en prisión y sometido a Consejo de Guerra. Es julio de 1939, Julián Besteiro se despide de su mujer Dolores Cebrían, a quien conoció en Toledo, es consciente de que la historia de amor que comenzó en 1913 está a punto de pasar página. El periodista Enrique Sánchez Lubián ha recogido en “Besteiro, años de juventud”, editado por Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades, las inquietudes de este joven profesor que llega a la Ciudad Imperial, sus primeros contactos con la clase obrera, su dedicación al Ayuntamiento, los años de juventud que marcaron a un hombre que ha pasado a la Historia como uno de los grandes líderes del Partido Socialista Obrero Español.

Julián Besteiro llega a Toledo con el siglo XX a ocupar una plaza como Catedrático de Lógica. ¿Cómo era el Toledo de principios de siglo que recibe al joven Besteiro?
Toledo comenzaba en aquellos años a despertar al turismo, los viajeros románticos habían abierto el camino y comenzaban a marcarse las pautas de lo que iba a ser la explotación turística de la ciudad. Algunos de los males que ahora padecemos ya se reflejan en esta época, las guías turísticas de la época ya alertan al viajero para visitar la ciudad en un día. El gran motor de la ciudad era la Fábrica de Armas como exponente de la industria en la capital, una fábrica con momentos de incertidumbre que se vivían con inquietud, otro sector importante era la Academia Militar, que vivió también momentos complicados, la ciudad ya se definía por tanto como una ciudad de servicios.

La personalidad de Besteiro parece no encajar demasiado con el Toledo de principios de siglo, una ciudad decimonónica que sobrevive entre decadencias históricas, una clase acomodada y un movimiento obrero que empieza a destacar.
A través de la prensa de la época y de las actas del Ayuntamiento descubres que en estos años en Toledo coincidieron una serie de personajes e inquietudes que marcaron diferencias intelectuales y culturales. El talante de estos personajes lo hemos podido ver en Toledo en las muestras antológicas de Enrique Vera o Arredondo... En aquellos años muchos de los concejales del Ayuntamiento eran profesores del Instituto, de la Escuela de Artes, médicos, de todas las ideologías que favorecían una cierta inquietud cultural, regeneracionista. La crisis del 98 había influido en estas personas, formadas al amparo de la Institución Libre de Enseñanza, sorprenden algunas de las iniciativas presentadas al Consistorio, el padre de Enrique Vera, José Vera, compañero de Besteiro presentó una moción para que se crearan en los colegios comedores para que los niños más pobres pudiesen comer y desayunar a costa del Ayuntamiento, la implantación de las colonias escolares o la propia creación del Parque Escolar, una iniciativa de la Unión Republicana para que los niños de Toledo plantaran cada uno un árbol. Existían inquietudes que resultaban revulsivas para la realidad de la ciudad

Sorprende en la figura de Besteiro su cercanía con los problemas sociales de la época pese a su origen de clase acomodada.
Su formación en la Institución Libre de Enseñanza donde tuvo como profesores a Giner de los Ríos y Cossío y más tarde en la Universidad donde fue pupilo de Salmerón le marcaron unas pautas políticas importantes. Comienza a militar en la Unión Republicana, un partido fronterizo con el partido socialista, y Besteiro conectaba con esas inquietudes que se traducen en el trabajo del Ayuntamiento con iniciativas, en ocasiones más voluntariosas que prácticas, como crear una cooperativa para obreros, dos becas para trabajadores de la Fábrica para que se formaran en París, comienzan a mantener contacto con el Círculo Obrero de Toledo dando conferencias y clases nocturnas. Tenía ese germen filo-socialista de la época.

Toledo es testigo del comienzo de la transformación ideológica de Besteiro. ¿Cómo es ese proceso?
La transformación ideológica de Besteiro comienza en Toledo, pero él se niega o no puede reconocer. Por qué no puede asumirla, porque Toledo era una ciudad fría, cerrada, con parcelas de poder muy importantes reservadas a la Iglesia, eran tiempos del Cardenal Sancha, de la alta burguesía conservadora... que eran quienes criticaban las inquietudes sociales de Besteiro. Sirva como ejemplo la polémica protagonizada entre él y Ramiro Fernández Balbuena, canónigo de la Catedral, por la negativa de Unión Republicana a otorgar una subvención al Arzobispado para la celebración de un concurso. Los sectores más conservadores de la ciudad no entendían como una persona de su posición se convertía en portavoz de la clase obrera. Estas polémicas le afectaban, llegó incluso a abandonar el Ayuntamiento por temporadas, hasta que reaparece en 1908 con la llegada de Pablo Iglesias a la ciudad.

¿Cómo fue ese primer encuentro en Toledo entre Julián Besteiro y Pablo Iglesias?
El gobernador civil de la ciudad prohíbe un mitin en Toledo de Pablo Iglesias. Besteiro acude al Ayuntamiento y protesta alegando que una ciudad como Toledo, sede de la tolerancia y la convivencia, ya en aquellos años se hablaba en estos términos, no podía permitirse el lujo de vetar al dirigente socialista. Aquello provocó un escándalo en las Casas Consistoriales, con desalojo incluido del público presente, y a las dos o tres semanas se autoriza el mítin, Pablo Iglesias acude a Toledo a dar el mítin e invita a Besteiro a participar en este acto político. Fue la primera vez que Besteiro escuchó al líder socialista y quedó impresionado, este encuentro fue el paso decisivo que le impulsó en su transformación política y a ingresar en el Partido Socialista. Tras una etapa de estudios en Alemania, conoce el marxismo, y comienza a dar conferencias en Madrid invitado por Largo Caballero, termina encarcelado por unos días, y después ingresa en el PSOE. Lo primero que hace es venir a Toledo a dar un mitin un domingo por la mañana, en un cinematógrafo que existía en el paseo del Miradero, y les dice a los toledanos que ha roto los contactos con la burguesía toledana, que no se considera uno de ellos y que ha ingresado en el PSOE, pidiendo a los toledanos que sigan su camino. Besteiro sufre una transformación personal importante en sus convicciones sociales y llega a la conclusión de que el marxismo, del que al principio por educación y origen social estaba alejado, se da cuenta que es perfectamente asumible con la entrada en el Partido Socialista. Y esa transformación comienza en Toledo.

Un hombre cabal, coherente, ético... son algunas de sus cualidades como político y como persona.
Besteiro ha pasado a la Historia de España como un ejemplo de honradez, honestidad y ética política. Fue un socialista abocado a la sustitución de Pablo Iglesias tras su muerte, tanto en la UGT como en el PSOE, y sin embargo, cuando a principios de los años treinta ve la deriva revolucionaria que toma el partido, no se siente cómodo y entonces hizo algo que no es frecuente, renunció a sus cargos y lo hizo porque personalmente consideraba que el rumbo que estaba tomando el PSOE no era el que él quería. En los años anteriores a la proclamación de la II República se opuso a que el PSOE entrara en acción política de gobierno, consideraba que la organización no estaba suficientemente preparada y creía oportuno seguir educando y formando a los trabajadores y militantes socialistas a asumir el poder con una garantía de éxito. Esta postura le supuso una serie de enfrentamientos en su propio partido, encabezados por Largo Caballero, y su automarginación. Elegido presidente de las Cortes del año 31, fue un presidente modélico, hasta Azaña, como presidente de la República, se sentía molesto por cómo dirigía los debates. Son los años en que Besteiro es un socialista sin partido, reconocido y querido por los ciudadanos, sobre todo por los madrileños, en las elecciones municipales del 36 fue el candidato más votado del Frente Popular, sin haber hecho campaña, frente a Largo Caballero lo que se consideró como un triunfo de la moderación frente a la radicalidad de Largo Caballero e Indalecio Prieto.

Podemos hablar entonces de un doble juicio político a la hora de valorar la trayectoria de Julián Besteiro.
A partir de este momento comienza la doble valoración de Besteiro, por un lado un hombre ecuánime y del otro un hombre pusilánime e incluso como un hombre que no fue fiel con la República. Al final de la Guerra Civil es cuando Besteiro adquiere la máxima expresión de la dignidad humana. Aunque tiene oportunidades para marcharse de España, prefiere quedarse en Madrid, piensa que un hombre de su edad, casi sesenta años, enfermo y que no tenía sobre sí delitos de sangre, no tenía nada que temer. Entra en el Gobierno provisional del general Casado y trata de negociar con las tropas de Franco que la entrada en Madrid no se convierta en un baño de sangre, aquello acrecienta su enemistad con los sectores más radicales de la izquierda, desde el Partido Comunista consideran que Besteiro es la persona que vende a la República. Cuando las tropas nacionales entran en Madrid, Besteiro es la persona con más rango en la República que cae prisionero y él que pensaba que por su edad no le iba a ocurrir nada se ve sometido a un proceso de guerra y condenado a cadena perpetua. El General Franco le somete a una humillación cruel y dramática, tras vagar por varias prisiones, termina en Carmona, Sevilla, abandonado y le dejan morir como a un perro, los médicos de la prisión se niegan a aliviarle en su enfermedad, su mujer Dolores Cebrián tiene que esperar hasta sus últimas horas de vida a la puerta de la prisión para que le dejen entrar a verle morir. En su muerte se sigue reivindicando socialista y pide que cuando la libertad vuelva a España, su cuerpo sea envuelto en una bandera roja y sea trasladado al cementerio civil de Madrid, junto a los restos de Pablo Iglesias, hubo que esperar hasta 1960 y mientras tanto en Carmona estaba prohibido el acceso al cementerio para visitar la tumba de Besteiro.

¿Qué queda en la memoria histórica acerca de Julián Besteiro?
Durante el proceso de guerra Besteiro reafirma su lealtad al Partido Socialista y a la República y que en esos momentos también era leal con el tribunal que le estaba juzgando. A su mujer en las cartas de despedida le dice que siempre ha sido coherente y honesto en su vida y que la Historia le juzgará y lo único que le puede dejar, después de tantos años dedicado a la política, es su nombre y que le recuerden como una persona cabal. Yo creo que a partir de este momento el mito de Besteiro resurge, pero a la vez se queda silenciado por el Régimen. La familia de Besteiro, especialmente una sobrina suya Carmen de Zulueta ha publicado sus cartas personales, entiende que con la muerte que le dio Franco, dejándole morir como a un animal, Franco quiso intentar borrar la memoria de Besteiro de la Historia de España. ¿Por qué? Fundamentalmente porque el recuerdo de un socialista honesto, cabal y querido y reconocido por los ciudadanos era mucho más peligroso mantenerlo vivo que otros recuerdos de otros personajes de la izquierda más radicalizados e implicados en el desarrollo de la Guerra Civil Española. De hecho en Toledo, a raíz de la publicación de este libro, hay gente que sigue manteniendo vivo el recuerdo de Julián Besteiro. Me quedaría con el ejemplo del político ético y coherente y sobre todo a pesar de que esa ética y esa coherencia en su momento le generó ciertos enfrentamientos en su propio partido. No fue un político que quiso estar siempre en el poder por el poder, antepuso sus ideas y su honestidad personal a esto y ello le provocó que a lo largo de su vida tuviera un gran número de admiradores y detractores, incluso dentro de su propio partido.

Ana Isabel Jiménez
 

ABC - SANCHEZ LUBIAN RECUPERA LA ESTANCIA DE JULIAN BESTEIRO EN TOLEDO

TOLEDO
 
ABC
 
24-6-2003 23:58:15
 
 
TOLEDO. «Besteiro. Años de juventud» es el título del último libro del periodista Enrique Sánchez Lubián, que acaba de ser editado por el servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. En el mismo se aborda biográficamente la estancia del catedrático y político socialista Julián Besteiro en la ciudad de Toledo entre los años 1898 y 1912, periodo en el que desempeñó la cátedra de Psicología, Lógica y Ética en el Instituto toledano y fue concejal en el Ayuntamiento de la capital.
El trabajo se completa con una selección de sus escritos de aquella época, destacando un importante número de textos inéditos, rescatados por el autor de entre la documentación personal de Besteiro, algunos de los cuales publicados bajo el seudónimo de Luis Lambert.
 

 

 

2003 - HERNANDEZ CARRIBA gana el PREMIO "LETRAS" con un RELATO sobre BESTEIRO

Articulo de Elena Fernandez-Pello para LA NUEVA ESPAÑA

LA NUEVA ESPAÑA. Elena FERNÁNDEZ-PELLO Juan José Hernández Carriba, periodista de 27 años y nacido en La Bañeza, es el ganador de la segunda edición del premio «Letras» de novela corta con un relato sobre los últimos meses del presidente de las Cortes, el dirigente socialista Julián Besteiro, que se negó a exiliarse y falleció en la cárcel de Carmona en Sevilla en 1940. «La morada de las valquirias» -ése es el título de la novela galardonada- tiene, según su autor, un doble trasfondo: trata sobre el exilio y sobre la inutilidad de cualquier guerra.
La novela cuenta el periplo de Julián Besteiro por las cárceles españolas desde el final de la guerra civil a través de la memoria de un exiliado en Helsinki, que fue testigo del proceso Besteiro y que revive esos recuerdos a petición de una joven que prepara su tesis.
Esta será la primera novela publicada de Hernández Carriba, a pesar de los muchos premios que ha acumulado en estos últimos años, entre ellos, el de novela breve para jóvenes escritores «Valentín García Yebra», el de narrativa de la Universidad Politécnica de Madrid y el de novela corta «Casino de Lorca».
El ganador del premio «Letras» es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense, redactor de Castilla-La Mancha TV y colaborador habitual de «Motor 16» y «Auto y diesel». El autor, que reside en Toledo, manifestó su intención de asistir al acto de entrega del premio, que se celebrará el 30 de abril coincidiendo con la inauguración de la feria Libroviedo.
El fallo del premio, convocado por la editorial Septem y Libroviedo, se presentó en un acto al que asistieron el presidente y vicepresidente de Libroviedo, Pedro García y Luis Martín, respectivamente, además de Carmen Ruiz-Tilve, cronista de Oviedo, y Marta Magadán, de Septem. A esta edición se presentaron 34 novelas, la mayoría remitidas desde Asturias (el 42 por ciento, concretamente) y el resto de las que llegaron desde España procedían de Madrid, Andalucía, Valencia, Extremadura, Cataluña y Aragón. La cuarta parte de las obras a concurso fueron remitidas desde México, Colombia, Argentina, Francia y Canadá.
El jurado estuvo presidido Ruiz-Tilve y formaron parte de él Luis Arias Argüelles-Meres, Armando Murias Ibias, Heradio González Cano, Isabel Cueto Sevilla, Jesús Rivas García e Isabel Lorenzo Cascallana. El premio está dotado con 750 euros e incluye la publicación de la novela ganadora, con una tirada de entre 1.000 y 1.500 ejemplares.
 

 

2003 - Carlos Sambricio (Editor) - PLAN BESTEIRO, 1939. Comite de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid. Esquema y Bases del PLAN REGIONAL de MADRID: Madrid 1939. (EDITORIAL NEREA)

RESEÑA de UNILIBRO

Si a finales del siglo xix y principios del xx la preocupación de los urbanistas madrileños fue definir los «ensanches» y poco más adelante, en los sucesivos «Planes Comarcales» de 1923,1929 y 1934. resolver el crecimiento de la ciudad mediante su descentralización utilizando por primera vez el ferrocarril a finales de la década de los años treinta, en marzo de 1939. para el Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid (Esquema y Bases para el desarrollo del Plan Regional de Madrid) la preocupación fue entender el territorio como un espacio de relaciones económicas. Para Julián Besteiro, Presidente del Comité, la reconstrucción y reforma de Madrid no sólo pasaba por la reforma interior del casco urbano o por la definición de un nuevo límite de la ciudad, sino por la construcción en terrenos de baja valoración, que sólo podían obtenerse en parajes atojados del centro, consciente de que estos nuevos núcleos de población debían cumplir una función reguladora del valor del suelo. Geddes. por una parte, y el Greater London Regional Planning de Abercrombie. por otra, fueron referencias de una nueva manera de entender to que Besteiro Hamo «Gran Madrid», marco territorial de una constelación de comunidades urbanas de diferentes tamaños. La publicación del Esquema y Bases para el desarrollo del Plan Regional de Madrid par la Consejería de Obras Publicas, Urbanismo y Transportes va a permitir valorar este importante documento, el primero que utilizó la denominación de «Plan Regional». Esta publicación junto con la del Plan General de Ordenación de Madrid, 1941-1941, de Pedro Bidagor, y la ya realizada por la Consejería de las Memorias inéditas de Secundino Zuazo, 1919-1940, conforman una trilogía determinante para conocer la transformación del territorio que hoy conocemos como MadridRegión Capital.

2004 - Nueva Edición de "CARTAS desde la PRISIÓN"

CARTAS desde la PRISION

CARTAS desde la PRISION recoge una SELECCION de las CARTAS que Julian besteiro envio a su esposa Dolores Cebrian, desde la Prision de Cartagena en 1917 y desde la Prision de Carmona en 1940, fueron seleccionadas por su sobrina CARMEN de ZULUETA

-Primera Edicion (1988) por Alianza Editorial

-Segunda Edicion (2004) por la Editorial Biblioteca Nueva

NOTA EDITORIAL sobre el LIBRO

 

CARTAS DESDE LA PRISIÓN. 110 CARTAS A SU ESPOSA DOLORES CEBRIÁN
Julián Besteiro (Biblioteca Nueva)
Julián Besteiro, uno de los grandes líderes del socialismo español, fue condenado en dos ocasiones a cadena perpetua: en 1917 como promotor de la Huelga General y en 1939, al término de la Guerra Civil. Desde las cárceles en que cumplía condena escribió a su mujer, Dolores Cebrián, casi a diario, hasta que le llegó la muerte, en la prisión de Carmona, en 1940. De las más de trescientas cartas que componen la colección total, se publican ahora 110, las de mayor interés político y humano. En la primera serie, las escritas desde la prisión de Cartagena, el lector encontrará las opiniones contundentes de un Besteiro más joven, sobre los personajes y acontecimientos del momento, y sus esperanzas y proyectos de futuro. En la segunda, en cambio, descubrirá a un hombre recluido en sus afectos y sentimientos más íntimos ―su familia, sus amigos, los escasos elementos naturales que le es dado contemplar...― que pierde poco a poco la esperanza en su propio futuro y en el de su país. Junto a las cartas, este volumen recoge dos documentos de extraordinario interés: la semblanza que Carmen de Zulueta hace de sus tíos Dolores y Julián, y las notas que, a modo de diario, Dolores Cebrián escribió en los últimos días de la vida de Besteiro relatando los sufrimientos de su esposo.

COMENTARIO EDITORIAL de la REVISTA ¿QUE LEER?

El Besteiro epistolar
por Borja Martínez
La Escuela Julián Besteiro y la editorial Biblioteca Nueva han preparado una reedición (Cartas desde la prisión, de Julián Besteiro) de las cartas que el que fue presidente de la UGT y el PSOE intercambió con su esposa Dolores Cebrián durante sus dos estancias en la cárcel: la primera, entre el verano de 1917 y mayo de 1918; y, muchos años después, al terminar la guerra y hasta su muerte, entre abril del 1939 y septiembre de 1940.

 

CARTAS desde la PRISIÓN - PRESENTACIÓN de SEVILLA

8 de Abril de 2005

 
 
 
 
 

 

 
 

INTERVENCIONES:

-FERNANDO RODRIGUEZ VILLALOBOS - Director de la DIPUTACIÓN de SEVILLA

-JOSE MANZANARES - Director de la ESCUELA JULIÁN BESTEIRO

-CANDIDO MENDEZ - Secretario General de la UGT

-MANUEL PASTRANA - Secretario General de la UGT-Andalucía

ARTICULO de EL PAIS sobre la PRESENTACIÓN de CARTAS desde la PRISIÓN en SEVILLA

Firmado por S.B. (Sevilla) - 09-04-2005

El dirigente del PSOE Julián Besteiro veía de cerca la muerte en julio de 1939. La República había perdido la Guerra Civil. Besteiro había tenido el valor de quedarse en España y sufrir con muchos de sus partidarios la represión de los vencedores franquistas. Preso en Madrid, escribía a Dolores Cebrián, su mujer, unas cartas que mostraban su serenidad y valentía. Y, sobre todo, el amor que sentía por su país. El libro Cartas desde la prisión, de Julián Besteiro (Madrid, 1870-Carmona, Sevilla, 1940), fue presentado ayer por la tarde en la Casa de la Provincia de Sevilla. El libro, que lleva como subtítulo 110 cartas a su esposa, Dolores Cebrián, ha sido publicado por Biblioteca Nueva y la Escuela Julián Besteiro.

"He entrado ahora en un momento misterioso de mi proceso en el cual pueden ocurrir varias cosas. Una de ellas es que, una noche, me llamen a comparecer ante el pelotón de las ejecuciones (...) Por mí no te lamentes. Como he dicho ayer en el Consejo de Guerra, yo creo haber adquirido en cierto modo la naturaleza del mártir, bien propia de los días que hemos vivido y vivimos. La idea de la muerte no me produce ningún terror y, si el sacrificio de mi vida se hubiese de traducir en un bien general, lo aceptaría gustoso. Lo que me tortura eres tú, la idea de dejarte en el dolor y el desamparo", señala en una misiva escrita el 9 de julio de 1939.

Catedrático de Lógica Fundamental en la Universidad de Madrid desde 1912, Besteiro militó en el PSOE y en la UGT. En 1917 fue encarcelado por su participación en la huelga general de ese año. Fue presidente del PSOE entre 1925 y 1932 y de la UGT entre 1925 y 1933. Detenido en 1939, fue condenado a 30 años de prisión. Murió en la cárcel de Carmona en 1940.

Interés político y humano

En la presentación participaron el director de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, el director de la Escuela Julián Besteiro de UGT, José Manzanares, y los secretarios generales de UGT y UGT-Andalucía, Cándido Méndez y Manuel Pastrana, respectivamente, ante algo más de medio centenar de personas.

De las 300 cartas que escribió a su mujer, el libro recoge las 110 que tienen un mayor interés político y humano. En la primera serie figuran las misivas escritas en la prisión de Cartagena entre 1917 y 1918. Son cartas en las que destaca su esperanza de futuro. La segunda serie de cartas -enviadas desde las prisiones de Madrid y Carmona- muestran a una persona que se aferra a sus sentimientos más íntimos. Su familia y sus amigos son las tablas a las que se agarra un hombre viejo que, a pesar de todas las penurias, es capaz de ofrecer su vida por el bien de España.

Rodríguez Villalobos destacó "la sensatez, cordura y sosiego" de Besteiro "en un contexto político en el que faltaron esas cualidades". El presidente de la Diputación hizo hincapié en "la filantropía" del dirigente del PSOE.

 

PRESENTACIÓN de CARTAGENA

21 de Abril en la Universidad Politécnica de Cartagena

-Candido Mendez - Secretario General de la UGT

-Jose Manzanares - Director de la Escuela Julián Besteiro de la UGT

-Antonio López Baños - Secretario General de la UGT-Murcia

-Juan Ramón Medina Precioso - Consejero de Educación y Cultura

-Felix Faura Mateu - Rector de la Universidad Politecnica de Cartagena

2004 - VI PREMIO JULIÁN BESTEIRO de las LETRAS y las ARTES a JOSÉ LUIS SAMPEDRO

Nació José Luis Sampedro en Barcelona donde en ese momento estaba destinado su padre que era médico militar. pero sus primeros recuerdos están en Tánger a donde llegó con año y medio y donde pasó su infancia. Allí nacieron sus dos hermanos -Carlos y Carmen- y allí comenzó sus estudios, con 3 años, en el Colegio del Sagrado Corazón de padres franciscanos. Muchos factores influyen en el carácter multicultural de la obra de Sampedro: su época infantil en Tánger, la ciudad acogedora de diferentes culturas e idiomas; el hecho de que tanto sus padres como dos abuelos hubieran nacido fuera de España (su padre en la Habana, su madre en Orán (Argelia), el abuelo en Manila y la abuela en Lugano), y el hecho de haber desarrollado su infancia y adolescencia en espacios diversos de la geografía española: Cihuela (Soria), Zaragoza, Aranjuez, a donde llegó con 13 años y concluyó sus estudios de Bachillerato y en la que encontró el germen de dos de sus futuras novelas: "El Real Sitio" y "El Río que nos lleva", y Madrid, donde ganó las oposiciones a funcionario de Aduanas... Todo ello avivó, sin ninguna duda, su interés por la diversidad de culturas y ambientes tan presentes y continuos en su obra. En 1935 se trasladó a Santander a la Escuela de Aduanas y allí le sorprendió la Guerra Civil. Es movilizado por el Ejército republicano. La Guerra la sufrió en Burgos, Melilla, Cataluña, Guadalajara y Huete (Cuenca).Una vez finalizada la Guerra se matriculó en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas licenciándose en 1947 con premio extraordinario y de 1955 a 1969 mantuvo la Cátedra de Estructura Económica en la Universidad Complutense de Madrid. Fue subdirector (1962-1969) y asesor (1979-1981) del Banco Exterior de España, donde se ocupa de crear un Servicio de Estudios.En 1969-70 se exilió a Gran Bretaña como contestación a las deportaciones de catedráticos de la Universidad de Madrid, dando clases como "Visiting Profesor" en las Universidades de Liverpool y de Salford.En 1971 regresa al Ministerio de Hacienda como Asesor Económico de la Dirección General de Aduanas y retoma su labor docente impartiendo cursos en la Escuela Diplomática, el Instituto de Estudios Fiscales y en la Universidad Autónoma de Barcelona. Tras la muerte de Franco es nombrado Senador por designación real (1977-1979) en las primeras Cortes Democráticas. Tras su jubilación en 1984 se dedica fundamentalmente a la literatura convirtiéndose en uno de los escritores de mayor éxito de habla hispana. En 1990 es elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua. Su heterodoxo discurso de ingreso "Desde la frontera" es un canto a la vida, el amor y la tolerancia. Como teórico de la Economía ha defendido siempre la necesidad de un enfoque global y sistémico enfrentado a la economía ortodoxa. Desarrolla unas concepciones estructurales originales de carácter dialéctico e histórico. Son importantes sus aportaciones a la teoría del desarrollo, desde un punto de vista estructural, siempre dominado por concepciones éticas y humanistas.

2004 - LA MORADA de las VALQUIRIAS de JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ CARRIBA

RESEÑA de SEPTEM EDITORIAL

Abril de 1939. La guerra civil ha terminado, pero el sufrimiento y el dolor de miles de personas no ha hecho más que empezar. Al exilio de muchos españoles derrotados se une la persecución y el aislamiento de otros tantos que habrán de refugiarse en sus propias creencias para sobrevivir en las inhóspitas cárceles atestadas de reos pendientes de un juicio donde no se administrará la justicia sino el resentimiento o la venganza. De presidio en presidio, aguardando la resolución de un expediente lleno de irregularidades, espera uno de los socialistas más íntegros, Julián Besteiro, ex presidente de las Cortes, que no quiso tomar el camino de la diáspora, como muchos correligionarios que, ante la amenaza de la victoria de las tropas de Franco, no dudaron en marcharse al extranjero. Permaneció hasta el último momento con los suyos, con los obreros y simpatizantes, con los republicanos que se opusieron a la sublevación militar, pero también a la dependencia del régimen soviético, y ahora, olvidado de casi todos, sólo arropado por el amor incondicional de su esposa, soporta las condiciones más deplorables en las míseras e infectas mazmorras de la España rota que inaugura la posguerra, mientras el nuevo régimen lo somete a un juicio donde la sentencia condenatoria es inexorable. Casi sesenta años después, en el retiro de un geriátrico de Helsinki, un viejo voluntario de la División Azul habitante del Norte de Europa desde que acabó la II Guerra Mundial y testigo del proceso a Besteiro en la sala de vistas, recuerda para una joven española residente en la capital finlandesa, intérprete versada en lenguas finougrias, las últimas semanas de vida del político socialista a través de la telaraña imprecisa de los años discurridos. A partir de este testimonio la traductora, que ya fracasó en su intento de completar una tesis doctoral sobre Ángel Ganivet, diplomático español muerto en Riga un siglo atrás, se propone reconstruir las últimas semanas de vida del socialista que falleció en la cárcel de Carmona en Sevilla en 1940, después de un periplo atroz por media España. La morada de las valquirias es un alegato contra la guerra y la persecución de los inocentes, una novela donde se entrecruzan los enigmas del destino de varios personajes dispares que convergen en torno a una fabulación construida sobre el paisaje invernal y el temblor de la memoria recuperada.

2005 - Documental "Mas de 100 Años" sobre la Historia del Partido Socialista, realizado por PEDRO CARVAJAL.

Primer Capítulo (1879-1939) - Patricio de Blas analiza la figura de Julián Besteiro.

2005 - VII PREMIO JULIÁN BESTEIRO DE LAS ARTES y LAS LETRAS - A JOSEFINA ALDECOA

Josefina Aldecoa (La Robla, León, 1926), es Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid. En los años cuarenta empezó a formar parte de círculos literarios como los de las revistas Espadaña y Revista Española.
Se casó en 1952 con el escritor Ignacio Aldecoa y tomó el apellido de éste. En 1959 fundó un colegio privado inspirado en las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, que todavía dirige. Su primera publicación es el libro de cuentos "A ninguna parte" en 1962. En 1969, tras la muerte de su marido, hace una selección y edición crítica de los cuentos del escritor, y escribe el libro de memorias "Los niños de la guerra" (1983). En 1990 publica "Historia de una maestra" de la que se han realizado 15 ediciones, dedicada a su madre, primer volumen de una trilogía compuesta por esta obra,"Mujeres de Negro" y "La fuerza del destino". Recientemente, casi 50 años después de escribirla, acaba de publicar "La Casa Gris" (Septiembre de 2005) en la que narra la vida en una residencia de un grupo de mujeres que luchan por abrirse camino en un Londres donde se aprecia la huella de los bombardeos nazis.

INTERVENCIÓN de JOSEFINA ALDECOA (Madrid, martes 8 de noviembre de 2005):

Queridos amigos: Muchas gracias por estar aquí, en este acto de entrega del VII Premio Julián Besteiro de las artes y las letras que tan generosamente me han concedido los miembros del Jurado de este Premio a quines quiero expresar un agradecimiento muy especial. Julián Besteiro es un nombre que conozco desde mi infancia. Un nombre que sonaba a mi alrededor en aquellos lejanos años treinta. Porque mi madre fue maestra de la República, con verdadera vocación profesional y consciente de que sólo a través de la educación se salvaría el futuro de España. La Unión general de Trabajadores tuvo siempre presente estos dos factores, fundamentales para dar sentido y elevar el nivel intelectual de todos los trabajadores. Porque todo el trabajo, desde el más simple al más complejo debe tener en cuenta, el equilibrio entre la actividad laboral y el resto de las actividades que ocupan el tiempo libre de un ser humano. La preocupación por la educación de calidad para todos los ciudadanos, es una responsabilidad de los gobiernos, contando siempre con la actitud solidaria del mundo de la cultura. Elevar el nivel de la enseñanza pública no sólo influye
decisivamente, en la realización del trabajo bien hecho sino que amplia el horizonte cultural de cada trabajador. Julián Besteiro como otros intelectuales brillantes de la República se entregó a la causa de la cultura para todos, hasta su muerte, en una cárcel franquista, en el año 1940. La brillante personalidad y el trágico destino de Julián Besteiro estará siempre presente en el recuerdo vivo de todos los españoles conscientes y responsables.
Muchas gracias, Josefina Aldecoa.
 

2006 - LOS PERDEDORES en la HISTORIA de ESPAÑA de FERNANDO GARCIA de CORTAZAR

SOÑANDO UNA PAZ HONROSA

Julián Besteiro. El histórico dirigente socialista pretendió lograr un honroso acuerdo de paz con las tropas franquistas desde el mismo año en que empezó la guerra civil. Artífice de las últimas gestiones para lograr un armisticio, permaneció en Madrid cuando entraron en la capital los nacionales. Lo hizo convencido de que sus gestiones a favor del alto el fuego serían tenidas en cuenta y de que la dictadura que se avecinaba iba a tolerar la libertad sindical, como lo hiciera la de Miguel Primo de Rivera.Esto le permitiría reorganizar la UGT. Se equivocó. Apenas fue hecho preso se le condenó a 30 años. Murió solo y olvidado en la cárcel de Carmona (Sevilla).

2006 > PREMIO JULIAN BESTEIRO 2006 a FERNANDO FERNÁN GÓMEZ

El académico de la Lengua, actor, director de cine y escritor Fernando Fernán-Gómez ha sido galardonado con el Premio Julián Besteiro de las Artes en su VIII edición.

El Jurado ha destacado "su amplia obra artística como actor y director de cine y de teatro, así como narrador, memorialista, guionista y autor teatral que ha marcado de manera significativa nuestra reciente vida cultural".
 
El secretario general del sindicato UGT, Cándido Méndez, participará junto a la escritora Almudena Grandes y el actor José Sacristán, en el acto homenaje que se le ofrecerá al académico, durante el transcurso de un acto cultural que tendrá lugar en el Salón de Actos de la Escuela Julián Besteiro de Madrid.
 
No está previsto que Fernán-Gómez acuda al acto. De Fernán-Gómez el Jurado ha valorado "su honestidad, sencillez y talento que, junto con la proyección y significado social de su creación, ha contribuido a enriquecer el patrimonio cultural de nuestro país".
 
El Premio Julián Besteiro de las Artes y las Letras está destinado a reconocer una trayectoria intelectual significada por su intrínseca calidad, por la defensa de las libertades y por su proyección y significado social que realizan artistas y autores españoles. En anteriores ediciones, este galardón ha recaído en personalidades como el pintor Ramón Gaya (´in memoriam´), el escritor José Manuel Caballero Bonald, el poeta ngel González, la escritora Almudena Grandes o el dibujante satírico Andrés Rábago García ´El Roto´. El año pasado le fue concedido a la escritora Josefina Aldecoa.

 

2007 > PREMIO JULIAN BESTEIRO 2007 a IAN GIBSON

2008 > PREMIO JULIAN BESTEIRO 2008 a FRANCISCO AYALA

2008 - JULIÁN BESTEIRO, EL SANTO LAICO - DEL BLOG "LA TERCERA ESPAÑA"

viernes 18 de julio de 2008

Julián Besteiro "El santo laico"

Un hombre de paz y concordia en medio de un país dividido y enfrentado. Un humanista que entendía la política como un servicio permanente al pueblo al que no dudó en acompañar hasta dar la vida por él. Un hombre honesto, incorruptible que supo anteponer, rodeado de fanáticos y totalitarios, la dignidad humana a su propia ideología. Incomprendido por los suyos, injustamente tratado por sus enemigos, Julián Besteiro es sin duda un digno representante de La tercera España.
Nacido en Madrid en 1870 fue educado en la Institución Libre de Enseñanza donde coincidió con Fernando de los Ríos y los hermanos Machado. Esta formación krausista marcará su trayectoria vital, política e intelectual. Tras sus contactos con el Partido Radical de Alejandro Lerroux, muy joven ingresa en la Agrupación Socialista Madrileña y en la UGT, atraído por la moralidad y la honradez que representaban para él las ideas socialistas. En 1917 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Madrid y en 1918 obtuvo un escaño de diputado a las Cortes por Madrid.
Alineado desde un principio en el sector más moderado del Partido Socialista sufrirá los ataques de los doctrinarios de su propio partido que sólo hablaban de revolución y violencia. No le perdonaron nunca su actitud colaboracionista con las políticas regeneracionistas de Miguel Primo de Rivera ni su oposición a la violenta revolución de Asturias en 1934, apoyada por el mayoritario sector largocaballerista del PSOE, que supuso de hecho el primer golpe de estado contra la Segunda República. Tampoco se entendió su oposición a la afiliación del PSOE a la Komitern. Hay que recordar que años antes Fernando de los Ríos visitó la incipiente Unión Soviética y tras ver la tiranía a la que los comunista tenían sometido al pueblo ruso elaboró un informe a la Ejecutiva socialista que fue ignorado.


Con la llegada de la República fue elegido unánimemente presidente de la Cortes Constituyentes. Durante su mandato fueron los socialistas los más críticos con su labor. Cada vez más alejados de su talante moderado y democrático, creían ver en él un decisivo enemigo de sus fines revolucionarios. Sufrió severas críticas en el XIII Congreso del PSOE, celebrado en 1932, por haber detenido la huelga de diciembre de 1930. Exaltados miembros de las juventudes socialistas apedrearon su casa por su oposición al proceso revolucionario de octubre de 1934.

 
Su discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, “Marxismo y antimarxismo”, fue duramente criticado por el Luis Araquistáin en la revista revolucionaria Leviatán. Y es que Julian Besteiro, catedrádico de Lógica por la Universidad Central de Madrid, era un teórico del marxismo más clásico que creía necesario agotar la fase burguesa de la historia para alcanzar el socialismo y era opuesto a toda aventura revolucionaria y violenta.


A pesar de la oposición de amplios sectores del radical Partido Socialista, en las elecciones generales de febrero de 1936 fue el candidato más votado por esos madrileños a los que no abandonará en los momentos más difíciles de la guerra. Tuvo múltiples posibilidades de abandonar la capital como hicieron otros altos dirigentes del Frente Popular, pero él se mantuvo siempre con el pueblo de Madrid:

“No desempeño ninguna función cuyo ejercicio requiera precisamente mi ausencia de Madrid, y en cambio, por haber venido representando como diputado a este pueblo sin interrupción en todas las legislaturas desde el año 1918, me considero tan ligado moralmente a mis electores que creo es mi deber acompañarles en las circunstancias difíciles en que actualmente se encuentran y las que les esperan verosímilmente”.

“Si el pueblo de Madrid me ha asistido tan constantemente con su confianza, no s mucho que yo le asista también en estos momentos tan difíciles. Madrid ha sufrido y sufre mucho y está demostrando todos los días poseer un espíritu ejemplar. Si yo saliese hoy de aquí, y más para ocupar un cargo tan honroso, pero con una tan lejana residencia, ese acto mío no podría menos de producir un efecto poco confortador”

Su presencia en Madrid será determinante. Trabajó con empeño por el cese de las hostilidades. Famosas se harían sus emotivas locuciones radiofónicas al pueblo de Madrid desde los sótanos del Ministerio de Hacienda. Incluso llegó a protagonizar una fallida misión de paz propiciada por el entonces presidente de la República Manuel Azaña, con intermediación inglesa. Con el gobierno de Juan Negrín hablar de negociación era alta traición. Su anticomunismo se acrecentó con las servidumbres soviéticas de Negrín. También Indalecio Prieto en una reunión del Comité Nacional del PSOE de 1938 acusó a Negrín de estar bajo las órdenes de Moscú. Bestiero se sabía definitivamente desplazado de la deriva totalitaria en la que estaban cayendo la dirección socialista. En un artículo publicado en El Socialista Besteiro justifica su alejamiento de los que habían sido sus compañeros de partido:

“No puedo hablar porque no me consentirían decir lo que siento y pienso, a saber: que los españoles nos estamos asesinando de una manera estúpida, por unos motivos todavía más estúpidos y criminales”.


La continuación de una guerra sólo traería más sufrimiento al pueblo de Madrid y el vencedor de la lucha fratricida nunca sería la democracia, de ahí que Besteiro intensificase los contactos con la Quinta Columna de Falange con vistas a un final negociado de la contienda. El profesor Antonio Luna García lo pone en contacto con el coronel Casado quien días después daría el golpe de Estado contra el dominio comunista que propiciaría el armisticio. Llevado por su cada vez mayor anticominismo, pero firme en sus convicciones socialistas moderadas, Besteiro llega a confiar en la generosidad del Bando Nacional en el proceso de reconstrucción nacional

"La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas: por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La política internacional rusa, en manos de Stalin y tal vez como reacción contra un estado de fracaso interior, se ha convertido en un crimen monstruoso que supera en mucho las más macabras concepciones de Dostoievski y de Tolstoi. La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique la representan genuinamente, sean los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en la gran cruzada anticomintern”

“No es, pues, fascista el ciudadano de la República, con su rica experiencia trágica. Pero tampoco lo es, en modo alguno, bolchevique. Quizá es más antibolchevique que antifascista, porque el bolchevismo lo ha sufrido en sus entrañas y el fascismo, no ¿Cómo este interesante estado de ánimo y esta rica experiencia puede contribuir a la edificación de las España de mañana? He ahí el gran problema. Porque pensar en que media España pueda destruir a la otra media sería una nueva locura que acabaría con toda posibilidad de afirmación de nuestra personalidad nacional; peligro que hemos corrido y del cual hemos escapado, al parecer, poco menos de milagro. Para construir la personalidad española de mañana, la España Nacional, vencedora, habrá de contar con la experiencia de los que han sufrido los errores de la República bolchevizada, o se expone a perderse por caminos extraviados que no conducen más que al fracaso. La masa republicana útil no puede pedir, sin indignificarse, una participación en el botín. Pero sí puede y debe pedir un puesto en el frente de trabajo constructivo”.


Bellas, pero ingenuas palabras. La España vencedora no iba a ser la de todos. El mismo José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, ya había advertido desde su prisión de Alicante de la catadura moral y política de los militares sublevados, “generales de desoladora mediocridad política. Puros tópicos elementales (orden, pacificación de los espíritus…). Si gana este gobierno y resulta que no es más que reacción, volveré a estar probablemente aquí, o en otra cárcel, dentro de pocos meses ”. Justo eso fue lo que le ocurrió a Besteiro. En uno más de sus innumerables actos de crueldad, Franco hizo oídos sordos a los que le reclamaron clemencia para un hombre que supo anteponer la ética a la política, la Nación al Partido y el pueblo a los intereses personales. El profesor Antonio Luna expresó en privado sju disgusto, pues Franco, después de prometer “vida y libertad” a aquellos que ayudaran a evitar una masacre, “me los fusilaba a todos”.

Según el historiador Paul Preston en el consejo de guerra se vivieron episodios singulares. “El fiscal, teniente coronel Felipe Acedo Colunga, reconoció que Besteiro era un hombre honesto , inocente de cualquier crimen de sangre, pero aún así pidió para él la pena de muerte. El largo discurso de Acedo dejaba claro que el crimen de Besteiro había sido hacer del socialismo una doctrina aceptable por presentar una versión moderada de él”. Un socialismo moderado y nacional. No era otra la apuesta política que muchos falangistas auténticos defraudados con la situación política (Dionisio Ridruejo, Cantarero del Castillo, Fernández Figueroa, Leopoldo Anzacot…) ofrecerán en sucesivas décadas a un régimen que a tantos ilusionó y que a tan pocos contentó. La tercera España trasversal quedó de nuevo inédita y aplazada.
Jerarcas del Régimen como Ramón Serrano Súñer llegaron a reconocer que “dejarle morir en prisión fue por nuestra parte un acto torpe y desconsiderado”. Finalmente, tras oír su “pliego de descargo”, se le condenó a cadena perpetua conmutada después a treinta años de reclusión menor. El expediente de Besteiro fue considerado personalmente por Franco. Más digna hubiera sido la pena de muerte, ya que a sus sesenta y nueve años, Besteiro ingresó en la prisión de Carmona donde recibió un trato vejatorio. Con una salud muy quebradiza, sin apenas atención médica , fue obligado a realizar duros trabajos físicos, como fregar suelos y limpiar letrinas. Murió el 27 de septiembre de 1940. Ya en el exilio, Indalecio Prieto, que lo calificó de “santo laico”, reconocería que “ningún socialista fue tan ferozmente combatido como él por sus propios compañeros”. Hoy en el PSOE de la Memoria Histórica pocos lo recuerdan. Nosotros sí.


 
 

2008 - VIVA LA REPUBLICA - SERIE DE TELEVISION SOBRE LA UCRONIA DE UNA VICTORIA REPUBLICANA EN LA GUERRA CIVIL

Julián Besteiro es elegido presidente de la República a la muerte de Azaña.

5.- El despegue económico y la integración en Europa

En esta situación comienza el despegue económico de España y su integración en Europa. Durante estos años, tras un acuerdo entre Besteiro y Juan de Borbón, viene a estudiar a España Juan Carlos de Borbón, el hijo del heredero de la corona española;

 

 

2009 - REEDICIÓN DE "JULIÁN BESTEIRO" DE ANDRES SABORIT

Con Prologo de ABDÓN MATEOS - "Andrés Saborit y la memoria de Besteiro"

La obra magna de Saborit nunca fue publicada en la España democrática, debido, quizá, a la aparición de otros estudios sobre el pensamiento y la vida de Besteiro. Desde la Biblioteca de la Cátedra del Exilio queremos recuperar esta pequeña obra maestra, que entrelaza el retrato de Besteiro con la trayectoria de las organizaciones hasta el final de la guerra civil. El libro contiene, además, un prólogo de Luis Jiménez de Asúa, escrito en 1967, y un estudio introductoria de Abdón Mateos acerca de la memoria y uso público de Besteiro desde su muerte hasta nuestros días.
 
Andrés Saborit y la memoria de Besteiro, por Abdón Mateos

A menudo se ha caracterizado a Saborit como un destacado besteirista, ya que ocupó la secretaría general del PSOE con Besteiro de Presidente hasta 1931, y le acompañó en la vicepresidencia de UGT hasta la crisis que condujo a la dimisión de ambos a comienzos de 1934. El abnegado militante y líder socialista que fue Saborit, con una biografía dentro de las organizaciones socialistas que abarca un periodo de casi 80 años, entre 1902 y 1980, aceptó, además, el criterio de Don Julián para que renunciara a ocupar la alcaldía de Madrid en 1931, cediéndosela al republicano Pedro Rico. Sin embargo, el cronista de las organizaciones socialistas que fue Saborit nunca hubiese aceptado que se le encasillara con el calificativo de besteirista y ni siquiera se consideró nunca su discípulo. Siempre defendió su fidelidad a las ideas socialistas más que a sus hombres. En todo caso, Saborit rindió una veneración casi filial a la personalidad de Pablo Iglesias. Durante los años diez y veinte coincidió, a menudo, en diversas posiciones políticas con Largo Caballero como, por ejemplo, el rechazo hacia la conjunción con los republicanos o el internacionalismo neutralista. No en vano, ambos pertenecían a la rama obrerista del socialismo, a la corriente sindical. Eso no fue óbice para que Saborit, solamente seis años más joven que Indalecio Prieto, respetara la oratoria del tribuno socialista, su intuición y capacidad política. Saborit terminó apoyando el liderazgo de Prieto tras el fin de la guerra civil, ocupando la vicesecretaría del partido y la dirección de El Socialista cuando Don Inda accedió a la presidencia entre 1948 y 1950. A partir de entonces, Saborit, retirado con su familia en Ginebra, se convirtió en el cronista del socialismo, publicando folletones en la prensa como, por ejemplo, la serie “Recuerdos del tiempo joven” (1953) y preparando diversos libros. La recuperación de Julián Besteiro fue, quizá, su principal contribución escrita a lo largo de dos décadas. Saborit reconocía que no era historiador ni siquiera biógrafo, señalando su formación tipográfica, -había estudiado en la Escuela de aprendices de la Asociación del Arte de Imprimir-, y la pretensión de escribir sobre lo que había vivido, entrelazando la semblanza biográfica con la historia de los primeros tiempos del socialismo español. La exaltación y veneración de Julián Besteiro, al mismo tiempo que la del abuelo fundador Pablo Iglesias, respondía al propósito de refundar las organizaciones socialistas volviendo a unos orígenes que hicieran superar las divisiones de los años treinta. La muerte en prisión de Besteiro en septiembre de 1940 añadía, además, una ejemplaridad moral, simbolizando su “martirio”, con setenta años de edad, a todas las víctimas de la guerra civil y del franquismo. Por ello, con ocasión del traslado de sus restos desde Carmona al cementerio civil de Madrid, a los veinte años de su muerte, las organizaciones socialistas intentaron organizar un gran homenaje. Además de la publicación de artículos y folletos, diversos intelectuales residentes en el interior de España suscribieron un manifiesto en memoria de Besteiro. La iniciativa corrió a cargo de jóvenes socialistas como Josefina Arrillaga, colaboradora cercana de Antonio Amat, encabezando el profesor Enrique Tierno Galván el manifiesto que condenaba la violencia en política, acompañado de personalidades de significación muy diversa como, por ejemplo, Menéndez Pidal, Gabriel Maura, Ridruejo, Pérez de Ayala, Azorín, Carande, Marías, Laín, Gil Robles, Joaquín Garrigues y Aranguren. Después de varios años de trabajo y de ajustes del manuscrito, Saborit pudo entregar a imprenta su biografía titulada Figuras del socialismo español. Julián Besteiro. La obra fue dedicada por Saborit y su esposa María Rojo a la viuda de Besteiro, Dolores Cebrián. El libro fue publicado en 1961 por Impresiones Modernas de México, una editorial en la que participaban antiguos jóvenes socialistas como Julián Lara o Eulalio Ferrer. El coste de la edición de 2.300 ejemplares fue sufragado por el primero y el producto de su venta fue destinado al Fondo Pro-España dedicado a los presos y los militantes del interior. Saborit renunció a los derechos de autor, dado el destino de la venta del libro y el carácter de encargo oficial de las Ejecutivas. Enseguida, además, la editorial Losada de Buenos Aires mostró interés por una nueva edición retocada del libro. La nueva edición que contó con los buenos oficios y el prólogo de Luis Jiménez de Asúa, por entonces Presidente de la república en el exilio, se demoró hasta su aparición en la simbólica fecha del 18 de julio de 1967. El editor español Gonzalo Losada, emigrado a Argentina en 1928, había publicado diversos libros de exiliados o sobre España en la colección Cristal del tiempo, entre los que cabe destacar: El pensamiento español contemporáneo de Luis Araquistain, La faz actual de España de Gerald Brenan, Una mujer por los caminos de España de María Martínez Sierra, Cartas a un escultor de Indalecio Prieto, y Escrito en España de Dionisio Ridruejo. Aunque el libro de Saborit en Losada, sobre el que se basa la presente edición, gozó de mejor circulación que la edición de 1961 en México, al final de los años sesenta no se encontraban ejemplares en las oficinas de la editorial en Madrid. Más adelante, parece ser que la editorial Edaf de Madrid obtuvo el permiso de importación y muchos de ellos llegaron a bibliotecas públicas. De hecho, esta excelente biografía nunca llegó a ser bien conocida ni publicada en España. En 1970 se conmemoró el centenario del nacimiento de Besteiro con diversos homenajes en el exilio. Para entonces, la Ley de prensa de Manuel Fraga permitió la publicación de algunos artículos de jóvenes investigadores en memoria de Besteiro en revistas minoritarias como Cuadernos para el Diálogo, Hispania, Índice o Revista de Occidente. Durante el tardofranquismo, la aparición de estudios de historiadores, politólogos o filósofos como Marta Bizcarrondo, Manuel Espadas, Fermín Solana, Alberto Míguez o Emilio Lamo de Espinosa en torno a la figura de Julián Besteiro perjudicó la difusión de la biografía del, por entonces, octogenario Saborit. Por aquel entonces, al comienzo de los años setenta, Saborit estaba empeñado en la redacción de una especie de enciclopedia de los primeros tiempos de las organizaciones socialistas, de cerca de 2.000 folios, titulada Apuntes históricos. Pablo Iglesias, PSOE, UGT, que finalizaría en 1978 con la ayuda de su hijo Francisco. Al mismo tiempo, Saborit albergaba la ilusión de recoger los escritos de Besteiro en una trilogía. En 1974 apareció en España un libro de bolsillo, debido a la pluma de Saborit, titulado El pensamiento político de Julián Besteiro, con el prólogo de un antiguo dirigente de las Juventudes Socialistas de los años veinte, Emiliano Aguilera, que había sido discípulo de Besteiro. Ya antes, en 1971, se había publicado en España el libro de Saborit, Joaquín Costa y el socialismo, por la editorial ZERO, vinculada a las Hermandades Obreras de Acción Católica. Poco después, y todavía en plena agonía del franquismo, fueron publicadas la tesis de Emilio Lamo de Espinosa, Política y Filosofía en Julián Besteiro (Cuadernos para el Diálogo, 1973) y una antología de discursos parlamentarios de Besteiro a cargo de Fermín Solana, Historia parlamentaria del socialismo. Julian Besteiro (Taurus, 1975). El primero se haría cargo de la edición de las obras completas de Besteiro a cargo del Centro de Estudios Constitucionales (1983) y vio reeditado en 1990 su tesis por la editorial Sistema. Por lo que se refiere a la antología de Solana, antiguo ridruejista y entonces militante del PSOE, la presentación del libro en Madrid a comienzos de 1976 contó con la presencia de Felipe González, donde coincidió con personalidades políticas e intelectuales como Polanco, Jiménez de Parga, Ruiz Jiménez, Aguirre, Fernández Ordóñez y Claudín. El joven primer secretario del PSOE reivindicó el legado de todas las personalidades históricas del socialismo español, destacando de Besteiro su condición de marxista y la experiencia parlamentaria. Al mismo tiempo, el sector histórico del PSOE reivindicó la memoria de Besteiro constituyendo una fundación de escasa proyección dedicada a su memoria a comienzos de 1976, y organizando un homenaje ese año con ocasión del aniversario de su muerte, con presencia de José Prat. En ese momento anterior a las primeras elecciones democráticas y a la unificación de los socialistas en el PSOE, hubo una cierta competencia por la apropiación simbólica y política del pasado. Al mismo tiempo que los históricos conmemoraban a Besteiro durante 1976, el PSOE renovado organizaba, encabezado por Alfonso Guerra con el apoyo del veterano Alfonso Fernández Torres, un mitin de tinte andalucista en Carmona dedicado a la memoria de Besteiro y a la de Largo Caballero, que tuvo que reunirse en un teatro ante la prohibición de la concentración en la calle. Por su lado, los seguidores de Tierno Galván en el PSP se acercaban también al cementerio civil con ocasión del aniversario de la muerte de Pablo Iglesias. La figura de Besteiro en la democracia española ha tendido a convertirse en el tercer referente simbólico más importante en la conciencia histórica de los españoles solamente aventajado por Manuel Azaña e Indalecio Prieto, y ya a mucha distancia, por Juan Negrín y Francisco Largo Caballero. A pesar de haber sido objeto de críticas por muchos de sus coetáneos, entre las que destacan sus propios correligionarios negrinistas Julián Zugazagoitia, Max Aub o Fernando Vázquez Ocaña, debido a su actuación al final de la guerra, la memoria de Besteiro ha tendido a situarse entre una representación como “mártir del antifranquismo” y la desvirtuada imagen de una figura equidistante del drama de las dos Españas. Ajeno a la España democrática, quedaba el juicio coetáneo de Antonio Ramos de Oliveira acerca de Besteiro como un “político divorciado de la realidad española”. Para Juan Marichal, Besteiro representaría a “una Tercera España y cabe conjeturar una acción mediadora suya que hubiera impedido la magna catástrofe (El Pais, 14.7.1988). En esa misma línea de reivindicación del Besteiro alienado respecto a la guerra civil y la revolución de Octubre de 1934, su antiguo discípulo Julián Marías presentaba a Besteiro, antes de las elecciones de 1977, como un “símbolo del intento de que la guerra hubiese tenido un desenlace civilizado” (El País, 8.5.1977). Del mismo modo, los historiadores Carlos Seco y Javier Tusell utilizaron a menudo el ejemplo de Besteiro para criticar la evolución del PSOE en el gobierno o en la oposición. Javier Tusell reivindicó también su figura como un patrimonio común para todos los españoles y, más recientemente, como referente para una adecuada política de la memoria. En 1990 se conmemoró por tercera vez a Besteiro con ocasión del cincuentenario de su muerte. Una cincuentena de políticos e intelectuales suscribieron un manifiesto de homenaje que condujo a que el vicepresidente del gobierno, Alfonso Guerra, organizara a través de las fundaciones Sistema y Jaime Vera, un homenaje a Besteiro en torno al tema de los intelectuales y la política. En plena batalla mediática contra el líder del PSOE, Guerra pidió a los intelectuales una crítica constructiva en democracia, lo que provocó cierta polémica en la que participaron, entre otros, Savater y Goytisolo. A pesar de que Besteiro era reconocido como ejemplo moral para todos, el PP no apoyó una declaración institucional del Congreso a quien había sido Presidente de las Cortes en 1931. Ese fue uno de los momentos de mayor polémica en torno a Besteiro durante la actual democracia pues poco antes su sobrina, Carmen Zulueta, había publicado el epistolario de Besteiro en prisión en 1917 y 1939, y Ricardo de la Cierva había recibido un polémico premio Espejo de España de Planeta por su Agonía y victoria en la que presentaba al profesor socialista casi como un colaborador de la Quinta Columna franquista. La concesión del Premio provocó la retirada del ministro de Justicia, Enrique Múgica, y del historiador Javier Tusell, al considerar poco serio el ensayo tanto por las fuentes utilizadas como por la valoración de la actitud de Besteiro en el final ante la guerra. En definitiva, la memoria de Besteiro fue sobre todo realzada con motivo del cincuentenario del comienzo y del final de la guerra civil. En ese momento se estrenó la obra de teatro Proceso a Besteiro, que había obtenido el premio Tirso de Molina, presentándole como una especie de santón laico. Esta “canonización” o “beatificación” de Besteiro fue criticada por un sector de la intelectualidad y de la política que exigía, en cambio, un paralelo homenaje a Juan Negrín. La figura de Besteiro fue divulgada, además, en la Televisión Española en varios programas documentales. Hay que recordar el enorme impacto de la televisión pública sobre la conciencia histórica de los españoles hasta la mitad de los años ochenta, dada su exclusividad. Además de la emisión del Proceso a Besteiro, otros programas como Informe semanal o La noche del cine español, de Méndez Leite, que incluía documentales de contexto del año de la película emitida, recordaron el “martirio” de Besteiro. Por último, cabe señalar que la memoria de Besteiro ha dado nombre a multitud de calles, colegios, centros culturales, monumentos e, incluso, una estación de metro en Madrid. Su figura, alejada de las polémicas, se ha convertido en ejemplo moral y un referente común para la conciencia histórica de los españoles.

Madrid, mayo de 2008

 

2009 - JULIÁN BESTEIRO, EN EL PEDESTAL DEL OLVIDO

EL MUNDO

Julián Besteiro, en el pedestal del olvido

2009 - JULIÁN BESTEIRO, MORIR EN CARMONA - EN "DE AHORA EN ADELANTE" - BLOG DE JAVIER QUIÑONES

Para Alfonso Guerra, en la amistad.

Han pasado muchos años desde que sucedieron los hechos que narré en mi novela Años triunfales. Prisión y muerte de Julián Besteiro y sigo teniendo la sensación de que sobre ellos pesa una gruesa losa de olvido, al mismo tiempo que los envuelve una densa capa de desconocimiento e indiferencia y también de desinterés. Han pasado muchos años y yo pretendí, tal vez insensatamente, que mi novela sirviera para recordar a un hombre honrado y consecuente con sus ideas, a un político de actuación controvertida pero honesta, cuyo pensamiento político, tan adelantado en algunos aspectos a su tiempo, está hoy, así lo creo, de plena vigencia. En efecto, la defensa de la justicia social, la igualdad y la solidaridad en el marco de un estado democrático de derecho, ideas defendidas por Besteiro, son hoy la base del socialismo democrático y por ellas han luchado y siguen luchando muchos hombres y mujeres en todas las partes del mundo.

En agosto de 1933, en una conferencia pronunciada por Besteiro en el marco de la Escuela Socialista de Verano y recogida luego en ese libro fundamental para entender cuál era el pensamiento político del dirigente socialista llamado Marxismo y antimarxismo, escribió Julián Besteiro estas palabras: “En el fondo de toda concepción socialista hay un deseo mejor o peor definido que consiste en acabar con las desigualdades actuales y en realizar un ideal de justicia, y hay una expresión de sentimentalidad, ética o estética, que a todos los que tenemos esa aspiración, nos une en común ideal, en un común deseo.”

Es decir, el socialismo como movimiento liberador del ser humano, se nutre de un componente utópico en su búsqueda de la igualdad y la justicia social, en la construcción de un mundo más libre y más solidario, liberado de una vez por todas de esas lacras terribles que son el hambre, la injusticia, la opresión, la miseria moral y material en todas sus manifestaciones.

Han pasado muchos años y a mí me hubiera gustado que mi novela hubiera servido para desagraviar, aunque fuera a través de la justicia poética, y algunas veces tiene uno la tentación de pensar que es la única verdadera, la memoria de un hombre sobre el que se cometió una estrepitosa injusticia, un auténtico crimen de estado, perpetrado con saña y rigor del todo injustificables, sobre el que hasta la fecha nadie ha tenido una palabra de disculpa, nadie, excepción hecha de las de Serrano Súñer que van como lema en mi libro, si es que se puede considerar disculpa el decir que fue un acto “torpe y desconsiderado” dejar morir a Besteiro en la cárcel.

Algunas veces la literatura y también la novela se revela como un instrumento eficaz para luchar contra la injuria del olvido, para salvaguardar la memoria del tiempo pasado. La narrativa, en su esencia, debe contar historias y el escritor sentir la necesidad de narrarlas, esto es, de volverlas literatura tras encontrar el tono adecuado para ello. Son muchas las historias que naufragan, que no llegan a buen puerto, o bien por falta de interés para el propio novelista, o bien porque no se ha encontrado el tono apropiado y auqello "no suena", o bien por razones que nunca son del todo explicables.

A mí la historia de las circunstancias que rodearon la detención, el juicio y la muerte en la cárcel de Julián Besteiro, se me impuso de modo determinante y nada pude hacer por resistirme al influjo que sobre mí ejercía lo que consideré desde el primer momento un caso extraordinariamente ejemplificativo de la intolerancia española, de la intransigencia y, si se me permite, de la sed de venganza. El escritor no elige los temas sino que los temas eligen al escritor. A mí, de verdad, me sucedió eso. Vi enseguida el carácter narrativo de los sucesos y la historia fue creciendo a golpe de imágenes, de secuencias breves tan llenas de dignidad como de patetismo y tristeza; imágenes cercanas al guión cinematográfico, que se superponían y alternaban para tratar de dibujar ante los ojos del lector los escenarios y el paisaje moral en el que se desarrolló el drama final de Julián Besteiro.

 

2009 - XI PREMIO JULIAN BESTEIRO DE LAS ARTES DE LA UGT PARA JOAQUIN SABINA

El cantautor Joaquín Sabina ha sido galardonado con el XI Premio Julián Besteiro de las Artes y las Letras. Así lo reconoció ayer el Jurado de este galardón, del que forma parte el Secretario General de UGT, Cándido Méndez, y que integra a escritores y creadores, sindicalistas e importantes personalid ades del ámbito social y cultural. El próximo 24 de junio se celebrará un acto cultural donde se hará entrega oficial de este Premio, en la Escuela Julián Besteiro de UGT, situada en la calle Azcona número 53, Madrid.

 

El Jurado del “XI Premios Julián Besteiro de las Artes y las Letras” ha concedido este galardón al cantautor Joaquín Sabina, valorando tanto su obra como su trayectoria personal. Así lo reconoce el acta posterior a la reunión que mantuvo ayer el Jurado en la Escuela Julián Besteiro.

El Jurado destaca las cualidades de Joaquín Sabina como “excelente cantautor”, conjugando durante toda su trayectoria artística “un profundo amor a la música, la composición y la poesía junto con el compromiso político y social, tanto en su época del exilio como en la transición democrática y en la actualidad”.

Para los integrantes del Jurado, es preciso resaltar un factor imprescindible para explicar la trayectoria vital y artística de Joaquín Sabina, ya que “la experiencia del exilio, como “exiliado político” bajo la identidad de Mariano Zugasti, marcan su vida y su obra, así como su colaboración, en esos años, con el Club Antonio Machado y sus actuaciones al lado de cantautores de reconocido prestigio ante los exiliados”.

Desde su regreso a España, Joaquín Sabina se quedará en Madrid, siendo uno de los representantes del mundo de la música más implicados en las causas progresistas.

Finalmente, el acta destaca en su creación artística “el valor poético de la misma, sus argumentos, la capacidad, como cantautor e innovador musical, de comunicación con las gentes, especialmente con la juventud”.

La entrega del XI Premio tendrá lugar en el acto cultural que se celebrará el próximo miércoles, 24 de Junio, a partir de las 19:00 horas, en el Salón de Actos de la Escuela Julián Besteiro de UGT, situada en la calle Azcona número 53, Madrid.

El Jurado [ver foto] del “XI Premio Julián Besteiro de las Artes y las Letras” está integrado por los escritores y creadores: Felipe Benítez Reyes, José Manuel Caballero Bonald, Luis García Montero, Almudena Grandes, Luis Muñoz, Eduardo Mendicutti, Benjamín Prado y Andrés Rábago García “EL Roto”; los sindicalistas: Cándido Méndez, Secretario General de UGT; Nicolás Redondo, Ex-Secretario General de UGT, Teresa Muñoz, Secretaria de Formación de UGT y José Ricardo Martínez, Secretario General UGT-Madrid; Pedro González Padilla, Director-Gerente del Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES); Virgilio Zapatero, Rector de la Universidad de Alcalá de Henares; Pedro Martínez Lillo, Vicerrector de Relaciones Institucionales y Cooperación de la UAM; José Manzanares, Director de ISCOD; Jesús Pérez, Presidente y Blanca Uruñuela y Antón Saracibar de la Fundación F. Largo Caballero; Dieter Koniecki, de la Fundación Friedrich Ebert y Juan Mendoza, Director de la Escuela Julián Besteiro.

SEMBLANZA DE JOAQUIN SABINA A CARGO DE BENJAMIN PRADO

Texto de la Semblanza a Joaquín Sabina. Por Benjamín Prado:

Cuando alguien me pregunta quién es Joaquín Sabina,
respondo que un cantante que, además, es mi hermano;
y hablo de su talento, su risa sin esquinas
su popurrí de mago y artesano.

Es un hombre que hiere susceptibilidades
cuando dice que a la hora de escribir un poema
nunca hay cosas más ciertas que las medias verdades
ni mejor oración que la blasfema.

Si se trata de ser culto,
él jamás escurre el bulto:
fui con él a un after-hours
a tomar la última copa
y me citó a Schopenhauer
al lado del guardarropa.

Siempre ha considerado, si hablamos de comer,
la manzana de Newton, peor que la de Eva.
Y si se pasó un poco, lo hizo por aprender:
es de los que no opina si no prueba.

Sé que quiso a las drogas, pero ya no están juntos,
aunque ni él mismo sabe quién a dejado a quién.
Luego un marichalazo vino a poner los puntos
sobre las íes y un dedo en la sien.

Sintiéndose moribundo,
se quiso borrar del mundo,
y se durmió en los laureles
cuando más soplaba el viento:
mire usted qué mal momento
para perder los papeles.

No encontraba remedio en ningún botiquín
y ni en sueños quería pisar los escenarios:
al hombre cabizbajo se le cae el bombín,
mientras que lee los obituarios.

Pero aprendió la lección
y venció a la depresión.
Y hoy ya es capaz de ser otro
sin dejar de ser quien era.
La vida es igual que un potro:
si la domas, no es tan fiera.

Así que nada ha perdido
y aún es el que siempre ha sido:
alguien que no echa en tu plato
fritangas de sentimientos,
pasiones de economato,
moralejas con descuento.

Un santo que una noche vio a Dios dentro de un bar.
Un abogado que habla del diablo en los juzgados.
Un médico que quiere que vuelvas a fumar.
Un cura que te aplaude los pecados.

Un bailarín que sabe cómo dar un mal paso.
Un ateo que reza a la Virgen del Burdel.
Un anarquista que usa la ley de posavasos
y las banderas blancas de mantel.

Como escritor de canciones
son claras sus intenciones:
ser Lorca con gafas negras,
César Vallejo con banda,
Paul Celan con matasuegras,
Kafka en sábanas de Holanda.

Maestro de desengaños,
hace casi 30 años
nos robó los corazones,
y eso, no lo digo en broma
-ni que ha escrito las canciones
más bellas de nuestro idioma.

Cuando alguien me pregunta quién es Joaquín Sabina,
respondo que un cantante que, además, es mi hermano.
Su casa, para mí, siempre fue una oficina.
La llave de la mía, siempre estará en su mano.


 

 

JOAQUIN SABINA CON EL JULIAN BESTEIRO

2009 - VENCIDOS Y SAQUEADOS - ARTÍCULO DE TEREIXA CONSTELA - EL PAÍS - 14 DE FEBRERO DE 2009

REPORTAJE: MEMORIA HISTÓRICA

Vencidos y saqueados

Los republicanos españoles pagaron la derrota no sólo con la vida, la cárcel o el exilio. Los tribunales políticos del franquismo también confiscaron sus bienes y fijaron abultadas multas

TEREIXA CONSTENLA 14/02/2009

Al socialista Julián Besteiro, que murió en 1940 en la cárcel de Carmona (Sevilla), se le condena un año después de su fallecimiento a pagar 15.000 pesetas de multa. Absurdo, sí. Implacable, también. La represión se heredaba

FOTOGRAFÍA - JULÍAN BESTEIRO CON UN PERRO Y OTROS PRESOS EN LA CARCEL DE CARMONA